Una de las familias malditas de la Argentina (súbditos del imperio aunque hayan nacido en nuestro país), la de Martínez de Hoz, viejo contrabandista, delincuente perverso y traficante de personas, entre otras cosas, parece tener vigencia cotidianamente. Estamos hablando, en principio, de las Invasiones Inglesas (época en que varios terratenientes -sin tiempo- ya que 1492 es el principio de la masacre, la esclavitud y los robos), cuando se comienza una tarea -evitando oponerse al invasor, contraria a Mayo, al 9 de Julio y a la guerra por la Independencia-, para permanecer -por siempre- como protagonistas, todos, de esa historia del crimen organizado que sigue vigente.
Fueron los integrantes del Partido de los Hacendados los que arrasaron con naciones originarias -por acción directa, o por la de sicarios, en banda (a veces cipayos) de otras etnias-, para despojarlos de la tierra que habitaban desde el principio de su existencia. La Cueva de las Manos, por ejemplo, es una muestra de la presencia humana, en el lugar, por mas de diez mil años, en que muchos países europeos no existían, o se hallaban poblados, seguramente, por una especie de primates.
Hablamos de la actual Argentina, dado que si se trata de culturas -como la maya, por caso-, resulta difícil precisar su antigüedad y lo elevado de una cultura -sumamente desarrollada-, que ha dejado testimonios -entre otros lugares-, en el propio Egipto y con anterioridad a las pirámides.
Los Martínez de Hoz se reprodujeron en decenas de apellidos todos ligados al delito, en sus diversas formas y en todos los campos -especialmente en el de la economía-.
Hoy nos preocupa que -siguiendo el fenómeno de los famosos Chicago boys, cuya cabeza era Joe-, se encuentre presente la sucesión -de la cual el menemismo y el macrismo alcanzaron un alto grado de extranjerización criminal, entrega, fuga y miseria, para un país que pierde guerras en las que no participa-. El fenómeno FMI/EEUU comienza a generarse con la entrada de la Argentina -en el organismo-, luego del derrocamiento del gobierno que el pueblo había elegido -en 1946-, para realizar esa revolución que quedó trunca -hasta el años 2003, o sea 48 años, mas tarde-.
Frondizi fue quien pidió el primer crédito (una suma que solo tenía la intención de arrodillarnos, ante EEUU, por un monto intrascendente) y el imperio comenzó a cogobernar, con mayor fuerza que el propio titular del Poder Ejecutivo y de las instituciones de la República. Correspondió al Presidente Illia recuperar la soberanía y la dignidad argentinas (expulsó -incluso-, al personaje siniestro que se llamó Nelson Rockefeller y al embajador de la Unión, ejemplo que debería tener vigencia hoy).
Pero cuando un pueblo no tiene conciencia revolucionaria y es permanentemente engañado, con los lavados de cerebro de las mafias mediáticas y de la Justicia (con la CSJN como miserable cómplice y partícipe necesaria), la runfla vuelve, irremisiblemente. Ha ocurrido decenas de veces, produciendo las marchas y contramarchas que traban los avances, arrebatándole -al verdadero soberano-, sus conquistas, su vida y su futuro.
Para no extendernos más hablemos de algo que nos preocupa sobremanera: cuando una economía crece continuamente y se hace sustentable, aumentando absolutamente el poder de la economía concentrada, de la cual forma parte la banca extranjera, pero los trabajadores y los jubilados se hunden cada vez mas en la indigencia, entendemos que se trata de la “teoría del derrame” -lo que nos traslada a tiempos de miseria absoluta-. Su ejecutor fue y no sabemos si hoy tiene algo que ver desde las sombras, Domingo Felipe Cavallo, el que en dos -tal vez tres- oportunidades “licuó” la deuda privada, que debió pagar el pueblo.
Defraudó y entregó a la Nación como pocos; era una suerte de preferido de la mayor lacra que tuvo el país y de su amo -al que respondió sumisamente-, nos referimos a los genocidas del Proceso mediático, empresarial, confesional y militar. También a sus sucesores Menem, la Alianza (integrada por casi todos los delincuentes del hoy Cambiemos) y Macri, que es el más grande corrupto de la historia, que dejó tierra arrasada y una deuda impagable y eterna.
Reitero, sólo Illia y Néstor nos devolvieron la dignidad y la soberanía. ¿Por qué tanta incertidumbre?. Porque las tratativas de la deuda fueron misteriosamente secretas y que ahora sean los mismos fugadores -Macri y compañía- los que queden liberados, no paguen lo que saquearon, ni sean no solo procesados, sino además ni siquiera encarcelados. Desde hace -por lo menos-, cinco décadas, los empleados de Washington y la embajada son, casi todos, los mismos.
Algunos vienen de lejos -como ocurriera con Santiago de Estrada, otro monje desde las tinieblas quien habilitó a varios de los actores, como Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal (saqueadores del PAMI y responsables de que Favaloro se quitara la vida) y al propio Macri-.
Volviendo a Cavallo ¿por qué se unieron a él tras demostrar de quien se trataba -tras su desempeño mafioso durante el Proceso genocida-, la mayoría de los integrantes del PEN actual y el embajador en EEUU?. La precipitación de los hechos y la desesperación por pagar o pagar lo impagable; de aceptar una deuda ajena, nula de nulidad absoluta, ilegal e ilegítima. En tanto se resisten a recuperar las fuentes de recursos genuinos de la Nación, sin duda, nos preocupa y conmueve.
Columnista invitado
Carlos Valle
Docente, economista, historiador, periodista y escritor. Enlace de la Resistencia (1956). Presidente de la Asociación de Periodistas Latinoamericanos (1965-1976). Decano de los periodistas de Radio Nacional. Sindicalista y asesor gremial y político (CGT hasta 1991). Exiliado en 1962.


