Los jubilados, pensionados y AA. MM. repudiamos las acciones contra nuestros pueblos de la Patria Grande y la intervención de EE. UU. en la Argentina.
Lo ocurrido en la hermana República Federativa de Brasil, contra la democracia y la estabilidad de Latinoamérica y el Caribe, no es casual; responde a una política del imperialismo, en la región. Cuando nuestra gente se decide a elegir y respaldar a sus líderes, para cambiar el rumbo de la historia -como ocurre- en Perú, Chile, Colombia y en la propia Argentina, el país del norte y los cipayos, todos los mercenarios y sicarios, de las mafias locales, que son parte del sistema, se hallan prestos a cometer todo tipo de atropello.
En Perú, con su presidente preso, por orden de la embajada norteamericana, están avasallando, a la hermana plurinacional, con fuerte impronta originaria. Somos parte de una misma etnia, de origen plurinacional. Y no estamos dispuestos, quienes formamos parte de una de las mas sufridas generaciones, a tolerar tantas agresiones y violencia.
Las grandes movilizaciones, en pro de la autodeterminación de los pueblos, no deben demorarse mas. Las calles de las ciudades del altiplano vuelven a teñirse de sangre, como en el 2019, en que el anterior gobierno de nuestro país cometió crímenes de lesa humanidad, involucrándonos, al participar directamente y enviar armas y municiones.
La justicia argentina, prohijada y conducida por los mismos protagonistas y sus lacayos locales, aun no ha juzgado nada; no ha inculpado, ni procesado a nadie. Esta invasión desembozada, que tuvo como finalidad el golpe blando -a través de las canallescas mentiras y acciones, judiciales y mediáticas-, no tiene límites, ni escrúpulo alguno.
La acción mediática es sucedida por la judicial, orgánicamente. Si ninguna de ambas logra su objetivo, un tercer paso es el de la desaparición física. El intento de magnicidio, contra la única líder argentina, es la demostración mas acabada. Se ha determinado proscribirla. Las mujeres y los hombres libres, hijos de San Martín, Miranda, Bolívar, Sandino, Martí, Sucre y tantos otros, no tienen derechos.
Ello, porque la justicia, comenzando por la Corte Súbdita del poder, responde a EE. UU., a la embajada, a la mas baja demostración política de la historia y a las mafias, enraizadas en 400 medios corporativos. Nada se investiga. Nada se juzga. No solo se inventan causas, sino que se juzga varias veces por un mismo delito, que no existe, pero se ha bajado la orden del contrario imperio.
Las personas no son inocentes, hasta que se demuestre lo contrario, sino que son culpables y deben -infructuosamente-, demostrar su inocencia. A todo esto, l@s jueces, fiscales y funcionarios roban suculentas sumas -del pueblo-, recibiendo, asimismo, sueldos, obsequios y otras retribuciones, de EE. UU., la embajada, el partido de la oposición, la Intendencia de Buenos Aires y otros lugares.
En la Argentina, no existe, desde hace siete años, ni el estado de derecho ni el estado de excepción. Lo que ocurre es realmente patético. Toda esta invasión masiva y la falta de autoridad, soberanía e independencia, dejan en estado de indefensión a los trabajadores; a los jubilados y a los adultos mayores (AA. MM.), que hemos perdido nuestros derechos -en 7 años-, nuestra calidad de vida y el poder adquisitivo de nuestras remuneraciones.
Lula -ayer-, sufrió todas esas persecuciones y estuvo preso del poder internacional, como Castillo -hoy- y nuestra mejor gente, en los últimos siete años. Mil y un comunicados, de todos los institutos y asociaciones del derecho internacional, no han podido concretar la libertad de Milagro Sala, lo cual es un avasallamiento, para la humanidad toda.
Repudiamos y rechazamos todo tipo de intervención en la región. Los pueblos deben ser sagrados, para los pueblos, como debe tener vigencia para todos -reiteramos-, la autodeterminación y la dignidad. Queremos un mundo mejor, en serio, no como una manifestación de ocasión de la ONU.
Ha quedado en evidencia que ningún organismo internacional, dependiente del poder, como OEA, ONU y el FMI, sirve y solo con herramientas de dominación. El vaciamiento, que continúa desarrollándose, con distintos o los mismos protagonistas, debe cesar. El agua, el litio, los hidrocarburos, el Paraná y las vías fluviales, los puertos, el gas y la electricidad -entre mil demostraciones de potencia-, son argentinos y permitirán la liberación de la Patria Grande; en tanto continúen enajenándolo, se llamen Menem, Macri, o Massa, será imposible.
El desprecio por el país y su gente está a la vista. En tanto Macri sentó y fotografió, a su perro, en el sillón presidencial (“cargo menor», dijo Magnetto); AF sienta a una representante del sionismo, al cual se le está por entregar el uso de los recursos hídricos, futuro del planeta. Las felonías son incontables, en toda la región. Y los pueblos, cada día se empobrecen mas y mueren niños y AA. MM., por falta de alimentos (desnutrición). Es hora de parar esta locura, con la cabeza de los dirigentes, que nos venden, por treinta dineros. Vamos por Nuestramérica, ¡pero ya!. Mañana será tarde.
9 de enero de 2023
Columnista invitado
Carlos Valle
Docente, economista, historiador, periodista y escritor. Enlace de la Resistencia (1956). Presidente de la Asociación de Periodistas Latinoamericanos (1965-1976). Decano de los periodistas de Radio Nacional. Sindicalista y asesor gremial y político (CGT hasta 1991). Exiliado en 1962.


