(De Asterix en Helvecia)
Hay un personaje que desde mi infancia me llamó la atención.
Se trata de un alcahuete de la corte romana, que participaba junto con otros de un juego muy gracioso y a la vez muy cruel: en medio de una bacanal, preparan una gran fondue de queso suizo; uno a uno va mojando su trocito de pan hasta que a alguno se le cae dentro del caldero.
Para ese «infractor», los restantes «jugadores» eligen castigos de fuste: azotes con una tabla, arrojarlo al lago frío con los pies atados, latigazos.
Uno diría que los competidores intentarían evitar que se les apliquen esas sanciones desenfrenadas; y que por eso tendrían cuidado de que no se les cayera el pan; o al menos, procurarían que los demás no se dieran cuenta.
Pero NO.
Este pocacosa estaba FELIZ de perder todo el tiempo el pancito en el cuenco.
Consideraba que el castigo era un DERECHO que había adquirido; y por esa razón RECLAMABA «SUS» AZOTES a los gritos. Casi se concluiría que, quizás hasta para ganar un protagonismo del que por naturaleza no gozaba -ya que no era más que otro empleado del imperio, intrascendente e intercambiable sin la menor consecuencia- buscaba adrede que se le cayera el pan.
Recordé a ese imbécil hoy muy temprano, cuando en la televisión preguntaban a «la gente» qué le parecían las nuevas medidas económicas de este gobierno de perversos y patologizados.
Vieran ustedes las respuestas, los modos deficientes del habla, los síntomas de nadería que expresaban sus gestos; las justificaciones más desdentadas, más infundadas, más psiquiátricas.
Nuestras mayorías eligieron voluntariamente su propia pobreza de espíritu, la flaqueza de su intelecto condicionado y perezoso, su insuficiencia estructural e irreversible.
En esas mayorías se disuelven nuestros hermanos, queriendo disolverse. NINGUNA COSA nos incumbe hacer.
Así es que, cuando uno cualquiera de esa horda intencional reclama castigo, no podemos más que reaccionar con tristeza y hasta con algo de molestia, del mismo modo que al leer aquel Asterix de hace medio siglo:
«¡Pobre payaso estúpido!»
Audio: Potcast de Eddy Whopper, 14 de diciembre de 2023
Columnista invitado
Eddy Whopper
Argentino, Abogado, más de medio siglo. Porteño de nacimiento y residente de Mendoza por elección. Algunas publicaciones de derecho, algunos comics, algún intento de novela, alguna poesía, algunas canciones, varias críticas de cine, alguna experiencia como actor y cantante. Apuesto por el Bien, que es la fuerza más débil.


