La nueva y aplastante derrota parlamentaria en el Congreso de este miércoles, y el amplísimo marco de apoyos que tuvo la movilización en las calles, terminan de colocar al gobierno de los hermanos Milei contra las cuerdas.
Así no va más. ¿Cuales son entonces las alternativas que le quedan?
Primero, comenzar a aceptar la realidad y reconocer la derrota.
Impensable. Ni realidad ni derrota figuran en su diccionario.
Podría simular que entendió algo y de mentiritas simular algún insignificante cambio. Pero no será fácil que nuestro pueblo -a esta altura- les crea. El horno no está para bollos.
La segunda es que se jueguen a redoblar la apuesta saliendo a atropellar la realidad y dar vuelta los resultados en la elección de octubre. Yo creo que es una senda de fracaso pero está más en la naturaleza de su accionar. Los aliados comenzaron a escasear y el fantasma de las derrotas los aleja más y más.
La tercera, adoptar el camino del autogolpe avanzando de ser un gobierno autoritario a ser una dictadura. Esto podría ser a partir de un papel más protagónico de Sturzzeneger en la economía y Patricia Bullrich en lo político represivo con el Círculo Rojo como bloque sustancial de poder. Esta sería la “salida” trumpista a la actual encerrona en que se encuentran a escasas semanas de una elecciones que saben perdida.

Columnista invitado
Lido Egisto Iacomini
Periodista de internacionales y Geopolítica. Ex miembro de la coordinación de Carta Abierta, responsable de su Comisión de Política Internacional. Ex miembro de Participación Popular. Editor responsable de Ediciones Nuevos Tiempos. Director de la Revista Digital Cuadernos de Bitácora (Geopolítica y Política Internacional). Todos los jueves y desde hace 7 años tiene un programa en Radio Asamblea Y el mundo sigue andando (internacionales). Columnista en radios De la Azotea y otras. Escribe en el diario Tiempo Argentino.













