Llegué a ella a través de la incansable Georgina Gómez, una gran articuladora social que también oficia de colaboradora de nuestro diario. Su respuesta inmediata comenzaba con la palabra SI, lo que uno siempre agradece. Estuve puntual en su despacho en el contexto de una mañana tórrida. Con la impaciencia que genera un primer encuentro, apuré el café que me convidaron sus asistentes. Como te digo siempre, podrás encontrar la entrevista líneas abajo y escucharla a tris de un clic. Te la recomiendo especialmente por un montón de motivos.
Recordé a la amplia mayoría de los intendentes mendocinos apoyando la megaminería y el fracking quienes, ante los hechos sucedidos en los inolvidables días de diciembre de 2019, salían a acompañar a sus pueblos cambiando el discurso. Esa condición de veletas, como los describimos en el barrio, aún me produce sansaciones indescriptibles. En el caso de la senadora Cristina Gómez, sentí que todo lo que me contaba estaba apegado a hechos comprobables como así a una toma de posición tan valiente como necesaria a favor de la defensa del recurso vital.
Me encontré con una docente de alma, una mujer inquieta y abocada por entero al desarrollo de los entramados leguleyos que emanan de uno de los tres pilares republicanos. Preocupada -y ocupada- por resolver los padecimientos de los que toma noticia, desde una actitud de gestión de puertas abiertas. El cálido momento de nuestra reunión sirvió para abordar un puñado de temáticas y constatar la importancia de tener representantes que se parezcan a su propio pueblo. Te encargo con ahínco la anécdota de la remera con la leyenda “El agua de Mendoza no se negocia”.

Entrevista: Cristina Gómez, 17 de diciembre de 2025

De puño y letra
Cristina Gómez
“En el departamento de La Paz, se destaca por su firme compromiso con el cuidado del ambiente y el desarrollo sostenible. Tiene a su cargo el compost municipal, una iniciativa que nació cuando se desempeñaba como directora del Área de Servicios Públicos. Con el paso de los años, incorporó además la plantación de árboles, los cuales, una vez alcanzado el tamaño adecuado, son entregados a los vecinos para fomentar el arbolado urbano.
“Asimismo, trabajó de manera articulada con el director del Área de Desarrollo Económico y la Escuela Rubén Darío de Desaguadero en la entrega de árboles a los vecinos del barrio Boggero, promoviendo que sean plantados en el frente de sus hogares.
“Su labor también se enfoca en generar conciencia ambiental, impulsando el reciclado de botellas y bolsas plásticas, y promoviendo el cuidado responsable del agua, especialmente durante los períodos de riego de los productores a través del canal.
“Actualmente, lleva adelante un nuevo proyecto personal junto a su amiga y productora Sonia, dedicado a la venta de huevos de gallinas, sumando así una propuesta productiva sustentable. Su compromiso continúa creciendo, con la convicción de seguir trabajando y luchando por un cambio positivo para todo el departamento de La Paz”.













