Me resultaba desafiante el intercambio de ideas con Armando López, a quien supe tener como columnista invitado en mi última incursión radial. Aquello terminó poco antes de cumplir 6 meses al aire producto de una de las 17 veces en que he sido censurado. Hablábamos de historia y de política internacional, otro de sus metejones. Transitaba siempre en apego a datos comprobables, cada palabra la pronunciaba como hace movimientos un habiloso cirujano. Esos intercambios de reflexiones supongo que aportaban, aclarando algunas ideas junto con información bien proporcionada.
Nuestra condición de aguerridos sanmartinianos le aporta a la charla un volumen encomiable, cosa que podrás corroborar a tris de un clic, líneas abajo. Creo que vos también vas a estremecerte compartiendo esa búsqueda por la que pretendimos acercar al General a la actualidad, bajándolo de ese cobre en el que muchos quieren dejarlo -junto a su pensamiento y accionar- pétreo, inmóvil, lejano. Vos sabés que esta es una de las vertientes del ciclo que compartimos semana tras semana. La nota fue realizada en una casa ubicada a escasas cuadras de donde vivió el Libertador.
A un mate le siguió otro pero no alcancé a probar las tortitas, aunque fui anoticiado que no eran de chicharrones. Lo demás tiene que ver con lo pedestre del día a día en una zona de la ciudad que se halla muy descuidada por el oficialismo municipal. Todo esto a pesar de tratarse de un rincón histórico de implicancias nacionales e internacionales. Valgan esta líneas para tirar puntas hacia la comuna, que uno supone desea lo mejor para este caserío. Pero hay veces que no se trata sólo de buenas intenciones sino que es necesario pasar a la acción. Los vecinos lo piden a gritos.

Entrevista: Armando López, 7 de enero de 2026

De puño y letra
Armando López
“De Mendoza, Argentina.
“Licenciado en Historia. Facultad de Filosofía y Letras. UNCuyo.
“Docente de nivel secundario, desde 1993 a la fecha. 59 escuelas… récord absoluto, ¡jajaja! “Libros publicados: “Los bufones de Menem”, 1999. “América en la piel”, 2004. “EE. UU. -China. La próxima guerra, ¿la última?” 2016. “Godoy Cruz Antonio Tomba, 1989-2014, 25 años brillantes”.
“Trabajos en radio y televisión: “Con textos históricos”, co conducción. Radio Universidad. 2008-2010. “Fútbol con Historia”. Producción y co conducción. Radio Brisas. 2023- 2024.
“Fútbol en el bar ” panelista. Canal 9. 2024″.
Evocarlo desde la historia

“En 1814, San Martín le hizo conocer al Director Posadas su deseo de obtener la gobernación de Cuyo, que había sido creada el año anterior y con asiento en la ciudad de Mendoza. Fue nombrado para ese cargo el 10 de agosto.
“Posadas toma esta decisión atendiendo la solicitud del mismo San Martín, quien ya tiene su plan terminado: llegar a Mendoza y, desde allí, organizar las campañas que le darían la independencia a Chile y luego a Perú.
“Tomó posesión del cargo el 12 de septiembre e, inmediatamente, el nuevo gobernador intendente puso manos a la obra y comenzó a organizar los recursos de la provincia y los impuestos que recaudaba el estado para poder utilizar esos fondos en función de las necesidades del pueblo y de sus planes de liberación de América. Fue así que en poco tiempo reactivó la actividad económica mendocina: amplió los canales de riego para extender las áreas cultivables; promovió la minería en busca de cobre y plomo; impulsó la industria del cuero, los tejidos y la herrería. Además, generó una reactivación en la industria artesanal de alimentos que abastecieron a la población de Mendoza y al Ejército de los Andes. Impulsó el comercio, especialmente el de vinos, aguardientes, fruta seca y harina.
“Desde su llegada a la provincia, se dedicó a organizar el Ejército de los Andes. Reunió en un solo ejército a los refugiados chilenos, a las milicias locales de Cuyo, gran cantidad de voluntarios de su provincia, y varios oficiales del Ejército del Norte. También pidió y obtuvo que los batallones del Regimiento de Granaderos a Caballo, desperdigados entre varios destinos, le fueran enviados a Cuyo.
“Para financiar su campaña, además de los cuantiosos aportes de Pueyrredón, obligó a pagar «contribuciones obligatorias» a todos los comerciantes y hacendados. A cambio se les extendía un vale, para cobrarlo «cuando las circunstancias lo permitan».
“En cambio, tuvo muy pocos miramientos para confiscar los bienes de todos los españoles que no se destacaran en la ayuda a la causa de la Independencia. Con esto, formó un gran campamento militar en El Plumerillo, al noroeste de la ciudad de Mendoza, donde actualmente se encuentra el aeropuerto de la ciudad. Allí formó a sus soldados y oficiales, fabricó armas (sables, fusiles, cañones, municiones y pólvora) y uniformes.
“Finalmente, en enero de 1817, su ejército partió, a través de la cordillera de los Andes, desde Mendoza hacia Chile y de allí hacia Perú, dejando una huella de libertad e independencia para todos los americanos”.

La actualidad del Barrio del General San Martín







Nota
Fuente: Memorial de la Bandera del Ejército de los Andes (2014)











