Pasarla bien fue la consigna no escrita. Para ello fue clave que esta enorme hacedora cultural se aventurara en mi propuesta de disfrutar un intercambio tan diverso como imprevisible. Porque ya sabemos que podemos abocarnos a problemáticas de fondo sin echar mano a actitudes envaradas o solemnes. Los temas se sucedieron en el contexto de la mesa del bar y al borde de un par de pocillos con café. Si querés engancharte con esta onda, jugá con nosotros a escucharnos a tris de un clic, líneas abajo. Mucho hay para conversar pero también para la reflexión.
La nuestra es una provincia pródiga en efectores culturales de calado profundo, algo que casi nadie deja trasuntar de primera, porque la humildad los corre de un lugar que siempre termina siendo nefasto. Compartir los propios saberes estimula el entendimiento del hecho artístico, que en definitiva es una más de entre tantas ceremonias. El juego de representación se ubica en el punto clave del compartir cuando espeja lo que define a una sociedad. Lo demás es entregarse al rito que sigue al oscurecerse de la sala y la apertura del telón. Todo un desafío.
Hay promesas de enjundia y podrás corroborarlo en el mano a mano con Franca Amato. La usina de talentos que siempre fue Mendoza, flamea en lo alfo de este intercambio. Vale la pena aprovechar para agradecerle a los padres que, ante la búsqueda incesante de hijos, hijas e hijes, apoyan y estimulan. Las vertientes de quienes se dan a la tarea de crear se potencian con estos acompañamientos. Confiá y sé partícipe del encuentro con esas raras criaturas que alguna vez fueron craneadas por dramaturgos para que pudieran contar una historia.

Entrevista: Franca Amato, 20 de enero de 2026

De puño y letra
Franca Amato
“Mi nombre es Franca Amato, tengo 32 años, comencé mi primer taller de teatro a los 4 años con el elenco La Libélula.
“A los 7 años hice mi primera temporada de vacaciones de invierno con ellos y desde ahí empecé a trabajar profesionalmente.
“A los 12 años fui asistente en los talleres de teatro para niños y adolescentes, y dirigí por primera vez esa muestra de fin de año.
“A la par siempre seguí formándome no solo en lo actoral, también en danza (jazz, tap, flamenco y contemporáneo), y en canto.
“También tomó talleres y seminarios de teatro musical, y de actuación frente a cámara.
“Realizó más de 30 obras de diversos géneros.
“En 2013 ingresé en la UNCuyo y cursé 3 años en el profesorado y licenciatura de teatro pero quedó en stop por ahora.
“Además de trabajar hasta la actualidad con la libélula, estoy desde 2017 en otro elenco llamado Debe haber habido teatro, de Jonathan Maza, a su vez también trabajó con otros elencos y directores.
“Este año será mi décima vendimia central y llevo también 18 vendimias departamentales.
“Dio talleres de teatro, y también clases intensivas de teatro para otras disciplinas.
“Actualmente estoy en el elenco de la comedia municipal Cristóbal Arnold 2025 con la obra La oposición de Marte”.













