La pandemia tiene sus propias reglas de juego y, si no se maneja del mejor modo posible, el último casillero al que te lleva es al de la muerte. Como es de orden mundial, de allí el término pandemia, todas las cartas están jugadas. A la luz de las nuevas tecnologías, toda la información está al alcance de la mano… de todos.
Comparar las políticas de naciones y ciudades, entonces, pasa a ser una tarea no extremadamente sencilla pero sí realizable por quienes medianamente sepan relacionarse con la red de redes. Suarez creo que sabe cómo manejarse en la internet, pero sino puede apoyarse en los especialistas informáticos del Gobierno de Mendoza.
Dicho esto, sólo tiene lógica mantener la presencialidad educativa, que esto forme parte de un apriete al Gobierno Nacional, en el comienzo de la campaña electoral. Es probable que así sea ya que así es el neoliberalismo, que pone al Mercado por delante de la Vida. Este es Suárez. Estamos en graves problemas.
“Nuevos fallecimientos: exigimos virtualidad ya
“Este jueves 22 de abril amanecimos con la triste noticia de una nueva docente fallecida por covid-19: Paula Ruano, profesora de la Esc. 4-010 «María Elena Champeau» de Godoy Cruz y de otras escuelas de la provincia. Son noticias cada vez más cotidianas: también nos enteramos de fallecimientos de madres de nuestros compañeros/as trabajadores/as y de familiares de nuestros/as estudiantes.
“Paula es otra compañera cuya muerte lamentamos, producto de la decisión criminal del gobierno de sostener la educación presencial aún cuando la pandemia avanza a pasos agigantados cada día. Se subestima la enorme circulación de gente que la presencialidad implica y sus consecuencias tanto en el ámbito escolar como en otros.
“La pandemia y muerte que en los titulares de los diarios se vuelven una abstracción, significan personas, cuerpos, historias. No basta con señalar que desde el inicio de las clases los casos semanales treparon más de 400%; no basta con decir que el sistema sanitario ya se saturó, que hay compañeros/as buscando camas que no hay o esperando durante horas respuestas de un 0800 de OSEP para recibir una respuesta de qué hacer: hay nombres, cuerpos, historias.
“Denunciamos que, en gran medida, son muertes evitables y responsabilizamos al gobierno por ellas. ¿Por qué? Porque la exposición al virus en los establecimientos educativos no es una necesidad urgente. Porque el cinturón de ajustar presupuestos, de precarizar trabajadores/as en todos los sectores del Estado también contribuye a la saturación del sistema sanitario. Porque las decisiones del gobierno muestran una pretensión de normalidad que es aberrante y criminal.
“Queremos nombrar a nuestros compañeros/as, a estudiantes, a familiares, amigos/as. Es una enumeración incompleta y, como tal, injusta:
“▪️ Walther Din, profesor de de la Esc. 4-020 «Gabriel del Mazo» de Godoy Cruz.
“▪️ María Fernanda Barzola, estudiante del IES 9-028 «Prof. Estela Susana Quiroga». También su padre falleció poco después.
“▪️ Sebastián Touza, profesor de la Fac. de Ciencias Políticas de la UNCuyo.
“▪️ Mario Raúl Anaya, docente de la Esc. 4-114 «Manuel Belgrano» de San Martín.
“▪️ Alejandra Patti, trabajadora de la Esc. 4-201 «Paulo Freire» de Lavalle y del IES 9-029.
“▪️ Nancy Armijo, directora de la Esc. 1-502 «María Isabel Zara de Guiard» de Tunuyán.
“▪️ Hermes Chávez, docente de la Esc. 4-124 «Reynaldo Merín» de San Rafael.
“▪️ Paula Ruano, profesora de la Esc. 4-010 «María Elena Champeau» de Godoy Cruz.
“Basta de muertes evitables. Exigimos suspensión inmediata de clases presenciales.
“SECRETARIADO EJECUTIVO SUTE
“Pedido de un grupo de madres y padres de los colegios de la UNCuyo
“Para poder estudiar,
“para poder aprender,
“para poder ir a clases,
“primero hay que estar vivo.
“Adriana Puiggrós.
“Somos madres y padres de estudiantes que asisten a los colegios de la UNCuyo y queremos que también se escuche nuestra voz. Porque al decir de los “periodistas” de los medios hegemónicos de la provincia y la nación, pareciera que hay unanimidad de discurso de un grupo de “padres organizados, gente movilizada, culta, que confronta”. Nosotra/os también tenemos voz y de ninguna manera aceptamos entrar en una disputa que nos enfrente a la/os directiva/os, la/os docentes de los colegios y el rector.
“Estamos persuadidos de que la presencialidad es la mejor opción para los procesos de enseñanza aprendizaje de nuestra/os hija/os. Sin embargo, consideramos que en este momento histórico es una falacia plantear esa dicotomía. No se trata de presencialidad o virtualidad. No estamos discutiendo un modelo pedagógico. De lo que se trata es de entender que estamos atravesando (y atravesados por) una situación excepcional en la que, por encima de estos planteos, debemos imponer la racionalidad, la solidaridad, la empatía y entender, como dice Adriana Puigrós, que “para dar y tomar clases, primero tenemos que estar vivos”.
“No podemos ser tan necia/os como para no darnos cuenta de que no se trata de analizar la situación de la presencialidad aislando a las escuelas del resto de las actividades de la sociedad. Al interior de los colegios puede que se mantengan todos los cuidados en las llamadas “burbujas”. No obstante, la/os estudiantes deben desplazarse muchas veces en colectivos, se atiborran a la entrada y a la salida de las escuelas, entre otras actividades sociales, y con estas prácticas aumentan la circulación del virus. Virus que hoy se presentan con nuevas cepas más virulentas (como la de Manaos) y que nuestra/os hija/os llevan a nuestras casas multiplicando los riesgos, en el marco de un sistema de salud colapsado y con profesionales exhausta/os.
“Además, es necesario resaltar, que el entorno de enseñanza aprendizaje de este año es incluso más complejo que el del año pasado. No negamos que nuestra/os hija/os necesiten del vínculo afectivo que implica el contacto con sus compañera/os y sus docentes. Sin embargo, dada la cantidad de enferma/os, las burbujas se contaminan y se suspenden las clases. O las burbujas están diezmadas debido a la/os aislada/os. Entonces, vemos que hay un desorden que genera muchas más dificultades para aprender (y para enseñar) que tomar la decisión de suspender transitoriamente la presencialidad hasta que baje el nivel de contagio. De ese modo nuestro/as hija/os podrán volver a tener clases presenciales, pero en condiciones seguras y con la calma necesaria para garantizar el aprendizaje. Necesitamos que nuestra/os hija/os aprendan (también lo consideramos un contenido prioritario) que las autoridades competentes priorizan la vida a una “puesta en escena” de presencialidad que en realidad no permite que tengan un dictado de clases organizado, ni en las aulas de los colegios ni en las aulas virtuales.
“Agradeceremos que también se difunda nuestra voz, si es que realmente quieren reflejar lo que piensan “padres y madres” de los estudiantes. No hay un solo grupo, hay diferentes posiciones al respecto de la educación, la salud y las prioridades en este complejo momento de la historia que nos tocó vivir como humanidad”.
“Presencialidad
“Para poder estudiar, aprender e ir a clases, primero hay que estar vivo”
“Adriana Puiggrós, lLa ex viceministra de Educación respaldó la decisión del Presidente de abandonar la presencialidad por 15 días. “Los que afirman que las escuelas no contagian tendrían que decir cuáles son las fuentes de su información”, dijo.
“La doctora en Pedagogía (UNAM) y licenciada en Ciencias de la Educación (UBA) aseguró que la decisión del Presidente de suspender la presencialidad fue acertada, al mismo tiempo que criticó la decisión de Horacio Rodríguez Larreta de no acatar la medida sanitaria e incumplir con el decreto presidencial. En una entrevista exclusiva con El Grito del Sur, la ex viceministra de Educación y actual asesora de Alberto Fernández fue contundente en cada una de sus expresiones. “Para poder estudiar, para poder aprender, para poder ir a clases, primero hay que estar vivo”, sentenció. Además afirmó que la pandemia nos abre una gran posibilidad para introducir algunos cambios en el sistema educativo argentino.
“Mientras todo el mundo hablaba de volver a las escuelas en medio de la pandemia, Adriana Puiggrós señaló desde un primer momento que la decisión sobre el retorno a la presencialidad está en manos de los especialistas médicos, dado que ésta “no es una decisión pedagógica, es sanitaria”. En medio de la segunda ola, el propio Presidente de la Nación se vio obligado a suspender las clases presenciales mediante la firma del DNU.
“¿Finalmente el Gobierno escuchó a los epidemiólogos?
“La postura del Gobierno ha sido acertada. El Presidente es el jefe supremo de la Nación -como lo establece el artículo 99 de nuestra Constitución (aunque todavía hay quienes se niegan a leerla)- y en uso de esa responsabilidad y, ante la información de epidemiólogos tomando como ejemplo lo que han hecho otros países como Alemania, Francia, Italia, Uruguay, México, etc., toma la decisión de firmar el DNU. Estoy convencida de que es la postura correcta, porque hay que partir de algo elemental. Para poder estudiar, para poder aprender, para poder ir a clases, primero hay que estar vivo y sano, necesitamos que los chicos y los docentes estén en condiciones.
“Diferentes sectores aún sostienen que las escuelas no contagian. ¿Eso ya quedó deslegitimado o considera lo contrario?
“Los que afirman que las escuelas no contagian tendrían que decir cuáles son las fuentes de su información. El Jefe de Gobierno tiró una cifra de bajos contagios, que el 0,89% de estudiantes y docentes se contagiaron en las escuelas pero nadie sabe de dónde sacó esos datos. Pero además de eso, no se puede aislar a la burbuja como si ésta no tuviera contacto con el mundo exterior. Yo he hecho una recorrida por diferentes escuelas de la Ciudad de Buenos Aires en los momentos de salida cuando van a buscar a los chicos, y es impresionante porque están todos aglomerados, no hay ninguna fila, ninguna distancia, no hay nada. Si le agregamos a esto el transporte, es enorme la circulación del virus que se produce con las más de 800 mil personas que se ponen en movimiento para ir a clases. Por eso el regreso a la virtualidad en el AMBA es una medida que produce un impacto fuerte para bajar los contagios en el término de dos semanas.
“Hay quienes afirman que los estudiantes no aprendieron nada en la virtualidad…
“Esto no es así. Naturalmente no es lo ideal, la virtualidad no es la que debe ocupar para siempre todo el proceso de enseñanza y aprendizaje, pero el soporte tecnológico es una modalidad que ha sido efectiva el año pasado y momentáneamente puede sustituir a la presencialidad cuando lo que tenemos por delante es una situación límite y lo primero que hay que hacer es cuidar la salud y la vida.
“¿Es verdad que la suspensión de la presencialidad afectará el futuro de los chicos y las chicas?
“Desde el punto de vista pedagógico no es cierto que porque no haya una hora, un día o dos semanas de clases presenciales se va a ver afectado el proceso de enseñanza y aprendizaje. Es un proceso continuo durante un ciclo escolar y no la fotografía de un instante, en donde hay diseños curriculares que sostienen una modalidad y otra, que se apoyan en la virtualidad y en la presencialidad.
“El año pasado hubo materiales impresos con los cuadernillos que funcionaron muy bien, pero más allá de eso lo que quiero decir es que el proceso de enseñanza y aprendizaje es una continuidad y lo que no se puede enseñar en este momento se enseñará más adelante. He escuchado cada barbaridad sobre este tema. Hay quienes dijeron que va a haber un “gap” (brecha) de profesionales en el mundo, una generación sin profesionales porque los chicos no tuvieron unos días de clases presenciales, eso es una cosa increíble.
“Dentro de la crisis que generó la pandemia, ¿piensa que ésta es una buena oportunidad para aggiornar las formas de educar?
“Definitivamente. Hemos tenido un gran aprendizaje en la Argentina y en toda América Latina. Aprendizaje de los docentes, de estudiantes, de las familias, no solo hubo un salto de la tecnología, algunos hablan de un salto de cincos años en este sector, sino que además hubo un aprendizaje enorme respecto al tema sanitario. Cuando el Presidente dice usen barbijo, tomen distancia y cuiden a sus abuelos, está dando un mensaje pedagógico muy fuerte de cuidados intergeneracionales, de orden científico. Todo el mundo se interiorizó en lo que es una vacuna, cómo se constituye: científicos que explicaron todo el proceso debido a la aparición de pequeños grupos antivacunas. El virus ataca a blancos, negros, altos, bajos, gordos, flacos, mujeres, hombres; ataca a todos, éste es un aprendizaje sociológico. Y respecto a las nuevas formas que nos deja en el proceso de enseñanza y aprendizaje, abre paso a una educación mucho más dialógica, para erradicar la clase netamente magistral, para romper con la rigidez de la escuela tradicional, para establecer un vínculo diferente con los chicos. Las clases en círculos, escuchando a las y los estudiantes. Y esto sin entrar en una situación de abandono de la enseñanza, de ninguna manera. Esta situación va a permitir que algunas experiencias limitadas se transformen en programas mucho más amplios.
“¿Cómo cuáles?
“Darle más importancia al ciclo educativo que al año: el ciclo primero, segundo, tercero; o el cuarto, quinto, sexto grado; si bien ya está planteado así desde lo formal hay que darle más importancia, por ejemplo acabar con el repetidor. Un alumno no puede repetir un año porque le fue mal en dos o tres materias o áreas de conocimiento, tiene que implementarse un nuevo acompañamiento pedagógico. El otro mito que hay que romper es sobre la edad, donde los chicos entran más tarde a la escuela o pierden un año porque tienen que trabajar o aquellos que se adelantan y están con un grupo de estudiantes de mayor edad, esto aún sigue siendo mal visto. Recomiendo ver la película “Joel” de Carlos Sorín, donde un alumno de 9 años es estigmatizado y lo enviaron a una escuelita rural de sectores populares. Otro punto es el trabajo por proyecto más que el trabajo por materias. Arman un proyecto vinculado a la realidad del chico, y sobre ese proyecto se vuelcan las diferentes áreas del conocimiento, donde ya requerimos que hay un trabajo interdiciplinario. Esto lleva a tener en cuenta que los docentes deben estar contratados por cargo, para que los maestros estén en una escuela y se sientan parte de un equipo y no transitar por tres o cuatro escuelas.
“Una vez que termine este contexto pandémico, ¿qué panorama imagina que va a quedar en la educación pública?
“Por poner un ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires muy mal, realmente muy mal. Sobre todo la educación pública, lo que ha ocurrido con la inscripción ya de este año y sin contar con las vacantes que faltan para las personas que trabajan en la Ciudad y traen a sus hijos con ellos, son más de 20 mil estudiantes sin vacante. Si a esto le agregamos cómo han disminuido el presupuesto en los últimos años, la permanente persecución a los docentes, la situación va a quedar muy mal. Y la educación privada también. Hay familias que pueden y dejaron de pagar las cuotas porque no tienen la menor conciencia ciudadana.
“¿Eso no habla un poco también de la fragilidad de la educación privada?
“Claro, la falta de pago de la cuota y la falta de subsidios, sobre todo en las escuelas privadas de la Ciudad, las de clase media, media-baja, que el año pasado y éste no han recibido ningún subsidio por parte del Gobierno de la Ciudad. Porque la mayor parte de las escuelas privadas están subsidiadas.
“La pandemia reflotó un viejo tema que es “la escuela como depósito de chicos”. ¿Coincide?
“Es verdad que los padres necesitan dejar a sus hijos en algún lugar, pero el problema es que el concepto no sea dejarlos o depositarlos, sino que los chicos estén en la escuela para aprender porque ese es el lugar natural, y los padres y madres tienen que estar trabajando. Pero coincido, emergió en muchos sectores que los padres tienen los chicos en la casa y no saben cómo resolverlo, pero una cosa es la furia, el odio, y el descargo contra las medidas sanitarias, como ocurre en la Ciudad y otra cosa es buscar soluciones razonables en conjunto. Hay interpretaciones bizarras de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires. Yo no he visto en ninguna otra parte del mundo que haya habido una Ciudad que en esta situación de pandemia decidió que hacía lo que quería en contra del Gobierno Nacional, ni siquiera lo vi ni siquiera en Estados Unidos que tienen un sistema profundamente federal.
“Elgritodelsur.com.ar
“Martín Suárez
“21 de abril de 2021”.


