Quieren que te enojés con Cristina. Te lo cuento porque -palabra más, palabra menos- fue lo que me dijo mi odontólogo, abalanzado sobre mi boca abierta. Además, es un amigo y un hombre del campo nacional y popular, aunque de cuño silvestre. Interesado siempre por el devenir de nuestro pueblo, se halla muy bien informado. De fondo sonaba uno de los programa de Eldestape.com, medio que responde a Roberto Navarro.
Este periodista, que tiene la misma cantidad de principios que los picarescos cuentos de Jaimito, batalla contra la lideresa desde una posición de propagandista. Es uno de los ensobrados que responden a pie juntillas a los generosos pautados que le entrega la Provincia de Buenos Aires. Desde ese lugar fabula una serie de subtemas incomprobables orientados a poner como víctima al primer mandatario bonaerense. El colmo de la manipulación.
Muchos y muchas son quienes caen en el discurso armado para que el traidor te embauque haciéndose pasar por el que sufre supuestos destratos de quien lo llevara de la manito a lo largo de toda su “carrera” política. Lo condujo por diversos cargos, hasta hacerlo primer mandatario bonaerense y luego apoyó su relección. Los que batallamos por Cristina presidenta, que hoy nos hallamos proscriptos junto con ella, no queremos quedarnos en silencio.
Si aquí hay una víctima de la mafia judicial, que manejan a control remoto los Macri, los Magnetto y compañía, es quien fue la primera presidenta electa de nuestra historia, luego reelecta por el 54,11 % de nuestro pueblo. Cumple pena en San José 1111, de CABA. Buena parte de los que la critican no le llegan ni a la parte de abajo de la tobillera electrónica que, al modo grillete, el Poder real le calzó para tratar de humillarla.
Hay todo un dispositivo montado por la hegemonía mediática, desde hace años, para sentenciarla también como la peor persona de la política, justamente por todo lo que le aportó a lo mejor de la historia argentina en lo atinente a gobiernos populares. Creo que hay que volver a tomar contacto con su colosal obra de gobierno, que realizara junto al ex Presidente Néstor Kirchner, como para no caer en as trampas discursivas de estos nuevos aventureros
Ha bajado mucho el nivel político en toda la sociedad, condición sine qua non para que avance la ultraderecha, pero esto también alcanza a buena parte de la dirigencia y de la militancia. Yo me dirijo a vos, que la votaste todas las veces que pudiste y te impidieron hacerlo en el último turno electoral proscribiéndote junto a ella. Somos millones quienes estamos en la misma situación, aunque la lideresa está abriendo una hendija en el régimen.
No debemos dejarnos llevar por algunos y algunas que, presurosos de encontrar salvoconductos para hacerse de cargos a la brevedad, son capaces de cualquier cosa con tal de lograrlo: por ejemplo, poner en dudas la condición de conductora de la compañera que le dio alegría a millones de argentinos y argentinas. Lo hizo dignificando nuestra condición de vida y profundizando la calidad del sistema democrático. Hay algunos que desean -adrede- olvidarlo
(continuará)

Marcelo Sapunar
Nota
Cristina se despide ante una multitud en la Plaza de Mayo, 9 de diciembre de 2015













