
“Pérdidas millonarias, mentiras y silencio en el Gobierno
“El Banco Central también timbeó con el oro que quedó en sus bóvedas
“De las 1.900.000 onzas que tiene la Argentina, no sólo apostaron con las que están en Londres: también pusieron en la operación casi todas las que están en Buenos Aires. La jugada derivó en un resultado negativo de 1.023 millones de dólares. Hoy no se sabe qué pasa con el oro de las reservas.
“El Banco Central no solo timbeó y perdió con el oro que mandó a Londres. También puso en juego el que siguió guardado en sus propias bóvedas. Fuentes indubitables del BCRA le admitieron a Página/12 que, en la operación que terminó con una pérdida de 1.023 millones de dólares, se pusieron en juego, con el sistema conocido como REPO (Repurchase Agreement), 1.790.000 onzas troy de oro. A Londres se habían enviado 600.000 y en el Central quedaron 1.300.000. O sea, del conjunto de onzas del país, 1.900.000, timbearon 1.790.000, casi la totalidad del oro de la Argentina (equivalente a 8.950 millones de dólares), el 94 por ciento. Apostaron tanto el que viajó a Londres como el que nunca salió del país. El titular del Central, Santiago Bausili, “el Messi de las finanzas”, Luis Caputo y el presidente Javier Milei apostaron todo el oro y produjeron lo que la Auditoría General de la Nación (AGN) diagnosticó así: “Desde que se auditan los estados contables del BCRA, nunca se había registrado una pérdida así”. El tema tiene un serio agravante: el oro evidentemente sigue en Londres y el Gobierno no dice si continúa con la timba financiera. Ocultan la verdad.
“Las mentiras de Bausili
“Las “operaciones liquidables en dólares”, como las llamó Juan Manuel Olmos, titular de la AGN, no se realizan con el físico, sino con certificados de depósito. De manera que la administración Milei usó el certificado de que 600.000 onzas troy están en el Bank of England, a nombre del Banco Internacional de Pagos, con sede en Basilea, Suiza, pero también puso en juego un certificado por 1.190.000 onzas depositadas en el propio BCRA. Se ve que les exigieron que parte del oro quedara en Londres porque, si se incumplía, tenían el respaldo del físico trasladado a la capital británica.
“Ante los senadores, en septiembre, Bausili mintió en todos los terrenos:
“* Dijo que el oro se mandó a Suiza. Falso. Está en Londres.
“* Sostuvo que fue para fundir lingotes de baja calidad. Falso. Del total de lingotes, más de mil, solo se refundieron 115, y la pérdida fue mínima: eran de buena calidad.
“* No contó que se utilizó el oro para una apuesta financiera, o sea, se vendió y el contrato de recompra se hizo a un precio muy por debajo del que terminó en el mercado internacional. El metal, el 31 de diciembre de 2024, valía 2.624 dólares la onza y terminó el 31 de diciembre de 2025 en 4.331. Aumentó un 65 por ciento. Como el contrato de recompra era por menos dólares la onza, hubo que poner la diferencia de 960 millones de dólares en efectivo. A eso se agregaron 63 millones de una póliza de seguro. Total, se perdieron 1.023 millones de dólares, como anticipó en exclusiva Página/12 el 13 de septiembre.
“* Bausili no les dijo a los senadores que se usó el oro llevado a Londres y tampoco les mencionó que en la apuesta entró también la casi totalidad de las onzas que siguen en las bóvedas del Central. Se puso en juego el 94 por ciento de las reservas, por casi 9.000 millones de dólares.
“* Bausili no dijo nada —y sigue sin decir nada— de qué está ocurriendo con el oro ahora. La AGN analizó los movimientos y las pérdidas de 2025, pero ya van 10 meses de 2026.
“* En un comunicado oficial, el BCRA, es decir, Bausili, intentó una jugarreta que la AGN ya le había discutido. Consigna que el Central tuvo ganancias. Por supuesto que el aumento del oro produjo un aumento del valor de las reservas, pero eso hubiera sido así también si el oro no se movía de Buenos Aires. La realidad es que se ganó por el precio internacional del oro y se perdió por la timba financiera de Bausili-Caputo-Milei. “Error de cálculo”, lo llamó la AGN. Mientras el resto del mundo vio subir el valor de las reservas, la Argentina también se benefició, pero, por obra y gracia de los que se autodenominan campeones de las finanzas, se perdieron 1.023 millones de dólares. No se trata de un registro contable: hubo que pagarlos.
“Para decirlo en sencillo: el 31 de diciembre de 2024, la Argentina tenía 4.696 millones de dólares de oro. El 31 de diciembre de 2025 debía tener —por el aumento del precio internacional— 7.752 millones, si no lo movía de la calle Reconquista. Pero solo se quedó con 6.729 millones de dólares, por la pérdida en la timba financiera.
“Lo que viene, lo que viene
“Como lo consignó la AGN, el oro fue comprado durante las gestiones de Alfonso Prat-Gay (gobierno de Mauricio Macri) y Mercedes Marcó del Pont (gobierno de Cristina Kirchner), y la Auditoría dirá oficialmente, en un segundo informe, dónde está el oro y si fue razonable el traslado. El Gobierno se defenderá diciendo que le pidió a la Dirección de Jurídicos del Central un dictamen antes de trasladar el oro y que el diagnóstico fue que “no había riesgo porque las reservas son soberanas”.
“Demás está decir que, en general, los responsables de Jurídicos están presionados por la conducción para justificar lo que la conducción quiere hacer. De hecho, hay una contradicción a la vista: Jurídicos dijo que no hay riesgo y Bausili afirma una y otra vez que no dice dónde está el oro por el riesgo de embargos de fondos buitres y de los que tienen juicios contra la Argentina. Como se sabe, exdirectores del Central recordaron que en Londres se embargaron las reservas de oro de Islandia, depositadas en el Banco Internacional de Pagos, cuando la banca de ese país entró en una gravísima crisis. Como los bancos islandeses tenían depósitos de fondos buitres británicos, estos iniciaron una demanda y a Islandia le incautaron el metal. A eso se agrega, como es evidente, que la Argentina tiene un particular conflicto con el Reino Unido, que ocupa ilegalmente las Islas Malvinas.
“En el informe que prepara la AGN no habrá, ni podría haberla, una evaluación de qué ocurre con el oro en estos 10 meses de 2026. La AGN auditó 2025. Pero incluso respecto del año pasado, el Central se negó a entregar la documentación sobre el lugar donde está el oro: solo le permitió a los auditores que concurran al BCRA y vean algo en una pantalla. No aceptaron que se llevaran nada en papel, mientras Bausili mentía ante los senadores diciendo que las onzas están en Suiza. Los auditores, igualmente, hicieron un acta. El extitular del Central, Alejandro Vanoli, hizo una pregunta elemental: “Si el oro está en Suiza, ¿por qué no lo dicen de manera oficial e indubitable y lo ponen por escrito? Da la impresión de que el secretismo tiene que ver con que el oro está en Londres, donde en 2008 se produjo el embargo de las reservas de Islandia”.
“Cuando salga el nuevo informe, se verá también si hay una explicación de por qué se llevaron el oro a Londres y, en especial, por qué no lo traen de regreso. Todo es oscuro. Una parte se explica porque Bausili-Caputo-Milei no querían blanquear la pérdida: pretendieron encubrirla en las ganancias por el aumento del precio del oro. Eso es lo que hicieron en el comunicado oficial del BCRA. La AGN los obligó a asentar contablemente la pérdida y quedó en claro, en los propios registros del Central, que “los genios de las finanzas” dilapidaron mucho más de lo necesario para solventar los presupuestos universitarios.
“Lo que sigue es una incógnita. No se sabe si el Central continúa timbeando con el oro. No se sabe si las onzas comprometidas volvieron a estar disponibles. Tampoco se conoce bajo qué condiciones está hoy el metal en Londres, donde se supone que sigue. El Gobierno esconde todo. Ya perdieron 1.023 millones de dólares y hoy siguen sin decir qué hacen con el oro.
“Pagina12.com.ar
“Raúl Kollmann
“11 de octubre de 2026”.
Foto: AFP












