Todas las variables ambientales parecen derrumbarse en torno a esta arteria de la Tierra, el segundo río más largo de Sudamérica, que es nuestro y está en problemas. Más allá de los ciclos naturales, en un contexto donde el cambio climático avanza a pasos apresurados, según Naciones Unidas, atemorizan estas imágenes tan tristes.
Desde ya uno piensa en los pobladores de sus riberas y cómo este drástico cambio del paisaje se relaciona en forma poderosísima con los usos y costumbres de esos parajes. Desde la actividad económica hasta la enorme cantidad de fauna muerta, hace al menos 77 años que no se veía algo así. Por tanto aparecen mil preguntas.
Ante la zozobra, se apuran nuevos estudios. Se dice que noviembre sería el peor mes, pero hay muchas preguntas que ni alcanzan a formularse por la contundencia de lo que vemos. Los pueblos, desde siempre, buscan los causes de agua dulce para establecerse. Los peligros que acechan todavía no se atisban del todo.

“Las impactantes imágenes de la mayor sequía en 77 años del río Paraná, el segundo más largo de Sudamérica
“Lo comparten Argentina, Paraguay y Brasil, y su caudal es hoy históricamente bajo, con graves consecuencias para el medioambiente y la economía de la región.
“Cuando un río se seca, la tragedia es visible. La desaparición de las aguas deja al descubierto un paisaje de tierra polvorienta, salpicado de pequeñas lagunas y nuevas islas.
“Así es como se ven hoy grandes sectores del río Paraná, el segundo más largo de América del sur después del Amazonas, y que se encuentra en su nivel más bajo desde 1944.
“El río de 4.880 km nace en el sureste de Brasil, atraviesa Paraguay y desemboca en el Río de la Plata en Argentina, y es clave para la industria comercial y la pesca, y además de fuente de agua dulce para 40 millones de personas.
“Constituye además una de las vías fluviales más importantes para el transporte de granos, y su situación está obligando a muchos exportadores a considerar el uso de rutas terrestres.
“Esta alternativa es menos sostenible que la vía fluvial: mientras que el transporte por camión produce 100 gramos de CO2 por cada tonelada por kilómetro transportado, en la vía fluvial son 20 gramos.
“Además, el transporte por carretera es más costoso.
“”El Paraná es el humedal socioproductivo más grande, con mayor biodiversidad e importante de Argentina”, le dijo a la agencia AFP el geólogo Carlos Ramonell.
“El turismo de pesca y la pesca de subsistencia son actividades comunes en el río Paraná.
“En el tramo de río al otro lado de la frontera brasileña, en Argentina, hay varias colonias de pescadores y miles de familias de pescadores enfrentan una crisis debido al bajo caudal.
“En Brasil, también hay registros de que los peces están siendo afectados.
“Para ahorrar agua y poder atender la demanda energética en los próximos meses, el Ministerio de Minas y Energía de Brasil recomendó que algunas plantas en el río Paraná reduzcan su caudal.
“Entretanto en Argentina, el gobierno declaró a fines de julio la emergencia hídrica por 180 días en varias provincias, incluida Buenos Aires, para mitigar las graves consecuencias económicas y medioambientales del descenso del nivel de las aguas.
“Actualmente, como consecuencia de la sequía, el caudal del Paraná se ha reducido de un promedio de 17.000 metros cúbicos por segundo a solo 6.200.
“Los bajos niveles de agua están causando problemas para la producción de energía, ya que la central hidroeléctrica que cruza el río Paraná entre Argentina y Paraguay —Yacyretá— funciona solo al 50%.

“El miércoles, el vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourão, advirtió que la sequía también podría provocar un racionamiento energético en Brasil.
“Según expertos, las causas de esta sequía en los últimos años están vinculadas a la deforestación descontrolada, el cambio climático, y los ciclos naturales.
“Los expertos pronostican que la sequía podría prolongarse hasta 2022.
“Mdzol.com
“6 de setiembre de 2021”.

“Un fenómeno histórico
“Bajante Río Paraná: se agrava la crisis y preocupan las consecuencias
“Se trata de la bajante hídrica más importante de los últimos 77 años. Se resiente el circuito económico alrededor del curso de agua y la situación recién podría estabilizarse en diciembre.
“Con una crisis hídrica que podría comenzar a estabilizarse recién hacia fin de año, la bajante del Río Paraná se mantendrá durante los próximos tres meses en una situación crítica, con niveles de agua que obligarán a pensar medidas en torno del abastecimiento y calidad del agua potable, la navegación y operaciones de puerto, el ecosistema y la generación de energía hidroeléctrica. A mediano plazo, preocupan las consecuencias para el complejo agroexportador y la actividad económica alrededor del río.
“El Instituto Nacional del Agua (INA) indicó que prevalece una tendencia descendente de aguas, que durará tres meses, en todas las secciones del río Paraná. El pico inferior de la bajante se espera para noviembre de este año. En las últimas semanas llovió más de lo previsto en Brasil, por lo que se estima que a principios del año que viene la situación podría comenzar a revertirse, siempre y cuando se mantenga esa tendencia. Mientras tanto, la crisis no se irá.
“El instituto reportó que la situación está afectando a toda la Cuenca, la cual abarca un total de tres millones de kilómetros cuadrados, donde se registran lluvias muy por debajo de lo normal desde hace por lo menos dos años. Según el INA, la situación se agravó este año, cuando el río marcó una profundidad de -0,45 metro frente a la ciudad de Paraná, con registros similares en Diamante (-0,20 m), Victoria (-1,00 m) y La Paz (-0,24 m), lo cual lo mantiene muy lejos de su “Nivel de Aguas Bajas” (2,30 metros) y de su altura promedio en julio (3,10 metros) en Paraná.
“Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional estimó que los niveles de precipitaciones en la cuenca del río Paraná se mantendrán con niveles inferiores a los normales en el sur y norte del Litoral al tiempo que se incrementan las probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal en las nacientes del río Paraná. Se trata de la bajante hídrica más importante de los últimos 77 años, la cual se dio en el marco de discusiones de alto nivel político en nuestro país, como el debate sobre la Hidrovía y la discusión por el cuidado del medio ambiente.
“Con denuncias de organizaciones ambientalistas, el Ministerio de Ambiente resolvió ordenar a Hidrovía S.A. -la empresa a cargo del dragado y balizamiento de la vía fluvial más importante para las exportaciones del país- no continuar el sobre dragado que realizaba buscando sostener la navegabilidad.
“De acuerdo con la Bolsa de Comercio de Rosario, “la bajante del río Paraná representaría un costo cercano a los US$ 315 millones en seis meses para el complejo agroindustrial exportador y los productores agropecuarios argentinos”. Desde el inicio de la bajante extraordinaria, además, se incrementó de manera sustancial la cantidad de varaduras registradas, debido a las dificultades para navegar con seguridad y poder llegar a los puertos de las provincias afectadas.
“La crisis impactó fuertemente en acopiadores, fileteadores, transportistas y más de 3.000 familias de pescadores que viven del circuito, registrando el cupo de exportación más bajo de los últimos 15 años. Además, el bajo cauda de agua también comenzó a afectar a las represas hidroeléctricas que necesitan del agua para generar energías. Por ejemplo, la empresa Yaciretá trabaja actualmente al 50% de sus capacidad.
“”El sistema de alerta hidrológico de la cuenca del Plata, en los 38 años que tiene, nunca ha tenido una bajante medianamente significativa o medianamente persistente, por eso es que es un desafío en esta oportunidad”, aseguró días atrás el subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borús.

“Cabe recordar que el Gobierno declaró el Estado de Emergencia Hídrica, con una vigencia de 180 días, a través del cual autoriza a diversos Ministerios y Organismos Nacionales a adoptar las medidas correspondientes, dentro del ámbito de sus respectivas competencias, con el objeto de afrontar la antes referida emergencia en las áreas afectadas.
“En un comunicado, el gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, detalló que “se está extrayendo el 25% de lo que se pescaba hace dos años atrás” y habló del trabajo con Nación en relación a la situación del “recurso ictícola, obras de captación de agua potable, consolidación de barrancas y combate contra el fuego en las islas”.
“El mandatario provincial afirmó que “se han secado humedales y lagunas donde están los peces, principal eslabón de la cadena ictícola”, y que “es algo histórico, que cuando uno lo ve desde el aire es aún más preocupante”. Frente a ello, aplicarán “medidas integralmente para la provisión de aguas en las ciudades, para el resguardo de la biodiversidad del río y para proteger las especies y la fauna”.
“Eldestapeweb.com
“Rodrigo Núñez
“7 de setiembre de 2021”.

“Información General
“Se agrava la bajante del Paraná: el momento más crítico sería en noviembre
“El Instituto Nacional del Agua indicó que la tendencia descendente seguirá otros tres meses, y que la situación se revertiría en 2022. El efecto en el abastecimiento de agua potable y en la navegación.
“El escenario podría comenzar a estabilizarse hacia fin de año, pero es un hecho que la bajante récord del Río Paraná se mantendrá durante los próximos tres meses en una situación que las autoridades ya consideran crítica, con niveles de agua que obligan a pensar en medidas en torno al abastecimiento y la calidad del agua potable, la navegación y las operaciones en los puertos, las consecuencias sobre el ecosistema y también sobre la generación de energía hidroeléctrica.
“El Instituto Nacional del Agua (INA) indicó que la tendencia descendente de las aguas prevalecerá otros tres meses, en todas las secciones del río Paraná. El pico inferior de la bajante se espera para noviembre. Y como en las últimas semanas llovió más de lo previsto en Brasil, se estima que a principios de 2022 la situación pueda comenzar a revertirse. Por el momento, la severa crisis hídrica continúa.
“El INA reporta que la situación está afectando a toda la cuenca, que abarca un total de 3 millones de kilómetros cuadrados, y donde se registran lluvias muy por debajo de lo normal desde hace al menos dos años. Desde el organismo explican que la situación se agravó este año, cuando el río marcó una profundidad de -0,45 metro frente a la ciudad de Paraná, con registros similares en Diamante (-0,20 m), Victoria (-1,00 m) y La Paz (-0,24 m), lo cual lo mantiene muy lejos del llamado “nivel de aguas bajas” (2,30 metros) y de su altura promedio para el mes de julio en la ciudad de Paraná (3,10 metros).
“El Servicio Meteorológico Nacional estima que los niveles de precipitaciones en la cuenca del Paraná se mantendrán con niveles inferiores a los normales en todo el Litoral, mientras se incrementan las probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal en las nacientes del río Paraná, en Brasil.
“Se trata de la bajante hídrica más importante de los últimos 77 años, que se dio en el marco de discusiones de alto nivel político en nuestro país, como el debate sobre la hidrovía y la discusión por el cuidado del medio ambiente. Con denuncias de organizaciones ambientalistas, el Ministerio de Medio Ambiente resolvió ordenar a Hidrovía S.A. –la empresa a cargo del dragado y balizamiento de la vía fluvial más importante para las exportaciones del país– no continuar el sobredragado que realizaba buscando sostener la navegabilidad.
“Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario estima que la bajante del río Paraná representaría un costo cercano a los US$ 315 millones en seis meses para el complejo agroindustrial exportador y los productores agropecuarios argentinos.

“La navegabilidad del río se ha visto fuertemente afectada. Desde el inicio de la bajante extraordinaria, se incrementó de manera sustancial la cantidad de varaduras registradas.
“Días atrás, Juan Borús, subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del INA, advirtió que “el sistema de alerta hidrológico de la cuenca del Plata, en los 38 años que tiene, nunca tuvo una bajante medianamente significativa o medianamente persistente”, para ilustrar el desafío que supone esta coyuntura.
“Cabe recordar que el Poder Ejecutivo Nacional declaró el Estado de Emergencia Hídrica mediante el decreto 482/2021, el 26 de julio pasado, con una vigencia de 180 días, a través del cual autoriza a diversos ministerios y organismos Nacionales a adoptar las medidas correspondientes, dentro del ámbito de sus respectivas competencias, con el objeto de afrontar la emergencia en las áreas afectadas.
“Tiempoar.com.ar
“6 de setiembre de 2021”.













