Carta abierta firmada por más de mil de académicos, científicos e investigadores advierte sobre los riesgos del “Super RIGI”
A modo de introducción, nuevamente un país entero se pone de pie frente a la ignominia de entrega del territorio nacional. Hace poco fue la ley de glaciares en riesgo. Ahora es el territorio mismo de una Nación cuyo subsuelo está volviendo a despertar, como en el ’45, como en los ’70, como en diciembre de 2001. Curioso, cada cuarto de siglo descendemos a los infiernos para luego, desde allí, hacer algún cambio.
Esta vez también se ha conformado un colectivo de periodistas que tienen como principal meta crear conciencia de la gravedad de este problema que incluye al extractivismo, sobre todo. Se escribió una carta abierta a los senadores nacionales que deberán tratar el tema; la misma ha sido subida a la web (1). Allí vemos que hay un país entero que se pone de pie. Un dato triste: de las más de mil firmas, sólo 27 son de Mendoza. Lo que viene a continuación es el texto completo de la gacetilla de prensa para el territorio mendocino.
MENDOZA, 19 de agosto de 2026.- Un grupo de más de mil académicos, científicos, investigadores y referentes del campo tecnológico de todo el país, incluyendo integrantes de la Universidad Católica Argentina de Mendoza, de la Universidad Tecnológica Nacional y de las facultades de Ciencias Políticas y Sociales, Facultad de Filosofía y Letras Universidad Nacional de Cuyo, difundió una carta abierta dirigida a las senadoras y los senadores nacionales en la que expresa su preocupación por el proyecto conocido como “Súper RIGI”, que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y se encuentra en tratamiento de comisiones en el Senado.

Una copia de la carta fue enviada a su vez a los senadores Mariana Juri, Rodolfo Alejandro Suarez y Anabel Fernández Sagasti, en coincidencia con el inicio de la segunda reunión de comisiones. Los firmantes sostienen que la iniciativa establecería un régimen de inversiones con beneficios fiscales, estabilidad regulatoria por varias décadas y un esquema de protección jurídica excepcional para grandes corporaciones tecnológicas internacionales, sin exigir como contraprestación la generación de empleo local, la transferencia de tecnología o compromisos concretos con el desarrollo nacional.
Según la carta, el proyecto representa “la renuncia al derecho de regular sectores estratégicos durante una generación entera” y advierte que sus efectos se profundizarían al combinarse con otra propuesta actualmente en debate: el reconocimiento de personalidad jurídica a entidades operadas íntegramente por inteligencia artificial. A criterio de los autores, ambas iniciativas podrían configurar un marco legal que otorgue amplios privilegios a grandes empresas tecnológicas sin mecanismos suficientes de control democrático ni responsabilidades claramente definidas.
El documento también cuestiona el alcance de los incentivos fiscales previstos, al señalar que la evidencia internacional indica que las exenciones impositivas no constituyen el principal factor para definir la localización de centros de datos. Otro de los puntos planteados es el impacto ambiental potencial de estas inversiones. Los firmantes advierten que infraestructuras de gran escala vinculadas a la inteligencia artificial demandan elevados niveles de consumo de energía eléctrica y agua, por lo que consideran necesario establecer regulaciones estrictas sobre el uso de recursos naturales y las emisiones de carbono, especialmente en un contexto de crisis climática y estrés hídrico.
Asimismo, la carta sostiene que la cesión de competencias regulatorias en sectores estratégicos podría limitar la capacidad futura del Estado para definir políticas públicas. En ese sentido, menciona el antecedente del litigio por YPF como ejemplo de los costos que, según los autores, puede implicar la pérdida de margen de acción jurisdiccional frente a mecanismos de arbitraje internacional.
Los firmantes también señalan una contradicción entre la promoción de beneficios extraordinarios para grandes empresas tecnológicas extranjeras y la situación que atraviesa el sistema científico nacional. En el documento afirman que el desfinanciamiento del CONICET, la reducción de recursos para las universidades y la pérdida de capital humano especializado debilitan las posibilidades de construir una estrategia de desarrollo tecnológico con capacidades propias.
Finalmente, la carta hace un llamado a las senadoras y los senadores para que evalúen el proyecto considerando sus efectos de largo plazo sobre el empleo, los recursos naturales, la soberanía tecnológica y la capacidad del país para definir su propio modelo de desarrollo.
Los autores concluyen que la Argentina necesita atraer inversiones y desarrollar nuevas tecnologías, pero sostienen que ese objetivo no debe implicar la renuncia permanente a herramientas regulatorias ni comprometer las posibilidades de decisión de las futuras generaciones.


Columnista invitado
Carlos Benedetto
Museólogo, profesor de Historia jubilado y presidente de la Federación Argentina de Espeleología (FAdE). Escritor y periodista. Co-fundador de la Biblioteca de la Memoria Jaime De Nevares (2007) y de la Agrupación Luis Barahona (2018), Malargüe. Colaborador de nuestro diario desde -casi- los orígenes, en temas históricos, políticos y ambientales. Para conocer toda su producción mirá aquí.
Nota
1) https://spellrevista.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/08/manifiesto-anti-super-rigi.pdf













