
“Arrancó MDMO en busca de oro y cobre
“Cornejo promociona supuestos controles a la megaminería en el yacimiento de la canadiense Kobrea
“Una comitiva oficial recorrió el proyecto El Perdido, primer yacimiento habilitado en el Distrito Minero Occidental de Malargüe. La visita oficial buscó mostrar controles y responsabilidad ambiental.
“La minería metalífera avanza en Malargüe.
“Alfredo Cornejo mandó una comitiva al sur, en plena cordillera de Malargüe, para mostrar su respaldo a la megaminería con un gesto cargado de propaganda. Funcionarios del Ministerio de Energía y Ambiente recorrieron el proyecto El Perdido, desarrollado por la canadiense Kobrea Exploration Corp., en lo que se presentó como una inspección técnica y ambiental. La visita coincidió con el inicio de la perforación diamantina, un hito que el discurso oficial celebró como avance positivo y controlado.
“El avance de Kobrea se inscribe en un contexto político marcado por la aprobación del proyecto PSJ Cobre Mendocino en diciembre de 2025, el primero en obtener permiso ambiental tras casi dos décadas de resistencia social. Esa decisión abrió la puerta a la minería metalífera a gran escala en Mendoza y sentó las bases para que El Perdido se convierta en pionero del nuevo distrito minero. Para el gobierno, se trata de consolidar a la provincia como jurisdicción confiable; para las organizaciones sociales, un retroceso en la defensa del agua y del ambiente.
“La puesta en escena de los controles
“El director de Minería, Jerónimo Shantal, acompañado por la Policía Ambiental Minera y equipos técnicos, verificó en terreno los más de 250 metros perforados hasta ahora. El relato institucional insistió en la rigurosidad de los controles: revisión de campamentos, accesos, protocolos de seguridad, manejo de residuos y protección del patrimonio arqueológico. La puesta en escena buscó transmitir confianza, subrayando que la minería mendocina se desarrolla bajo criterios de “legalidad, trazabilidad y responsabilidad ambiental”.
“El punto débil: la fiscalización
“Sin embargo, es precisamente en esa insistencia donde se abre la grieta. Los controles prometidos son el núcleo del relato oficial, pero también el punto más cuestionado por organizaciones ambientales y vecinos que recuerdan antecedentes de incumplimientos y falta de transparencia. La fiscalización, presentada como garantía, se convierte en un terreno de desconfianza, sobre todo por antecedentes recientes que indican lo contrario, como el desastre ambiental por la contaminación del Canal Pescara.
“Una acción de amparo ambiental colectivo fue presentada contra el Gobierno de Mendoza, el Departamento General de Irrigación (DGI) y AYSAM S.A. por la contaminación. Revela una trama de colapso de infraestructura, permisos ilegales y una contaminación con efluentes cloacales crudos de una gravedad sin precedentes. La demanda, presentada por la asociación civil OIKOS Red Ambiental, no solo busca la recomposición del ambiente, sino que pone en el banquillo de los acusados a lo más alto de la administración provincial.
“La resistencia ciudadana
“Mientras las autoridades hablaban de “mejora continua de los estándares operativos”, en las calles y asambleas se multiplicaban las voces críticas. El caravanazo de Uspallata, realizado el último fin de semana, fue una muestra de la resistencia ciudadana que se despliega en distintos puntos de Mendoza. Para quienes se movilizan, la perforación de la cordillera no es sólo un acto técnico: es la apertura de un conflicto social que enfrenta la promesa de desarrollo con el temor a la contaminación y la pérdida de recursos naturales.
“El proyecto El Perdido
“El proyecto El Perdido, enclavado en el recién creado Distrito Minero Occidental de Malargüe, se convirtió en el primero habilitado para perforar en esa zona. Con una extensión de 6.878 hectáreas, la campaña inicial contempla 2.500 metros de perforación diamantina, destinada a validar anomalías geofísicas y geoquímicas detectadas en estudios previos. El proceso administrativo incluyó audiencias públicas en 2024, cuyas objeciones fueron incorporadas al expediente pero no resultaron vinculantes. Finalmente, en julio de 2025, la Dirección de Minería y la Dirección de Protección Ambiental aprobaron el Informe de Impacto Ambiental, junto con el permiso de Irrigación para el uso de agua. La decisión fue celebrada por el gobierno provincial como muestra de estabilidad institucional y carta de presentación para atraer capitales internacionales.
“Estrategia legal y financiamiento
“La defensa jurídica del proyecto estuvo a cargo de GRB Legal, que consolidó un precedente de seguridad regulatoria. “La legislación cambió, así que es una jurisdicción bienvenida”, declaró Gene McBurney, presidente de ECM Capital Advisors, firma que aportó US$ 8,5 millones al financiamiento inicial de US$ 20 millones. Para los inversores, Mendoza se presenta como un territorio fértil para los negocios mineros. “Los recursos aquí son ricos en minerales y es un lugar muy, muy positivo para hacer negocios. Y tercero, lo más importante, Argentina es una de las mejores jurisdicciones en este momento. Así que se suman todos esos factores y lo más importante es que es rica en minerales”, ponderó el gerente.
“El relato oficial y la distancia social
“El discurso oficial y empresarial se entrelaza en una narrativa que busca instalar la minería como motor de desarrollo regional. Se habla de empleo, contratación de servicios locales y dinamismo económico. Pero en paralelo, las organizaciones sociales advierten que las audiencias públicas no fueron vinculantes, que los permisos de agua se otorgaron sin garantías suficientes y que la fiscalización depende de organismos provinciales cuya independencia es puesta en duda. La tensión se expresa en cortes de ruta, manifestaciones y comunicados que recuerdan la vigencia de la Ley 7722, símbolo de la resistencia mendocina frente a la megaminería.
“Un dilema abierto
“El Perdido, con sus sondajes diamantinos y caminos recién abiertos, se proyecta como parte de una cartera estratégica que busca consolidar a Malargüe como distrito minero en expansión. Pero la expansión no se mide sólo en metros perforados: también en la distancia creciente entre el relato oficial y la percepción social. La cordillera se perfora en busca de oro y cobre, pero también se perfora la confianza de una provincia que aún debate qué modelo de desarrollo quiere para su territorio.
“Explicitoonline.com
“22 de enero de 2026”.











