
“Influencer presidencial
“Manzano pide: «De nada sirve tener las mayores reservas minerales si no existen caminos, trenes o puertos»
“Advirtió en su diario, El Cronista, sobre la necesidad de inversiones por “billones de dólares” para garantizar el suministro de litio y cobre. Pidió infraestructura. ¿Quién paga?
“En un escenario global marcado por la voracidad de la transición energética y la competencia geopolítica, el empresario José Luis Manzano, presidente de Integra Capital, analizó el presente y el futuro de la industria extractiva en la región en una nota con El Cronista, medio del holding que encabeza con su socio Daniel Vila.
“El ex ministro de Menem detalló las claves para desarticular los cuellos de botella que amenazan con frenar el desarrollo de proyectos de escala mundial y cuantificó la monumental cifra de capital necesaria para que Argentina se consolide como un actor protagónico en el mercado del litio y el cobre. Manzano es de los empresarios más influyentes en la gestión presidencial del libertario Javier Milei.
“Para Manzano, la ventana de oportunidad es tan ancha como exigente. El ejecutivo sostuvo que el mundo se encamina hacia una demanda de minerales sin precedentes, impulsada no solo por la electromovilidad, sino por el avance de la Inteligencia Artificial, cuyos centros de datos requieren una infraestructura eléctrica que solo metales como el cobre pueden sustentar. Sin embargo, advirtió que el camino entre el hallazgo de un yacimiento y la exportación del mineral es un «calvario» administrativo y financiero que requiere una mirada de largo plazo.
“El capital como cimiento
“Uno de los puntos más destacados de su exposición fue la magnitud del financiamiento requerido. Manzano fue tajante al señalar que la industria necesita billones de dólares a nivel global para alcanzar las metas de descarbonización. En el plano local, subrayó que los proyectos de clase mundial en Argentina no se construyen con pequeñas inyecciones de liquidez, sino con flujos constantes de inversión que solo llegan si existe seguridad jurídica y estabilidad normativa.
“En este sentido, el empresario valoró herramientas como el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), contemplado en la Ley Bases. Para uno de los empresarios más influyente del momento, este marco normativo es el «oxígeno» necesario para que los inversores internacionales miren a las provincias cordilleranas con ojos de socio estratégico, permitiendo que el país compita en igualdad de condiciones con jurisdicciones mineras ya consolidadas.
“Infraestructura: el cuello de botella
“Más allá de la disponibilidad de capital, Manzano puso el foco en un problema estructural: la falta de infraestructura. Según el empresario, de nada sirve tener las mayores reservas de litio en la Puna si no existen caminos, trenes o puertos eficientes para sacarlo. «Los proyectos de escala necesitan energía equivalente a una central nuclear y una logística que hoy está al límite», advirtió.
“Para evitar que el crecimiento del sector choque contra su propio techo, instó a una coordinación público-privada que acelere la construcción de redes eléctricas de alta tensión y gasoductos. El riesgo, según su visión, es que los proyectos queden «encajonados» por la incapacidad técnica de operar en zonas remotas.
“El mapa político de la minería
“El análisis también se detuvo en la geografía política del país. Manzano elogió la gestión de provincias como Catamarca, Jujuy y Salta, a las que calificó como distritos donde la actividad «florece» gracias a una visión pro-mercado. En contraste, señaló las dificultades extremas en Chubut y un panorama intermedio en Mendoza, donde la discusión sobre la licencia social y las restricciones hídricas sigue siendo un eje central.
“«Queremos competencia. Cuanta más gente participe de las licitaciones provinciales, más sano será el ecosistema», afirmó, subrayando que la minería moderna no puede existir sin el consentimiento de las comunidades locales y un estricto control ambiental.
“Finalmente, el empresario cercano al gobierno libertario posicionó a América Latina como un puerto seguro frente a la volatilidad de la relación entre Estados Unidos y China. Manzano cree que en un mundo que busca proveedores confiables, Argentina tiene la posibilidad histórica de transformar su subsuelo en un motor de divisas, siempre y cuando logre superar sus propias trabas burocráticas y garantice la infraestructura que el siglo XXI demanda.
“La carrera por los minerales críticos ya comenzó, y para Manzano, el país no puede permitirse largar con demora.
“Explicitoonline.com
“14 de abril de 2026”.











