En una nota anterior (1) informamos sobre el lanzamiento de la Internacional Antifascista desde Caracas, y el tema empezó a repercutir (ya venía ocurriendo desde el macrismo) en nuestro país, en el marco de un “Occidente” que, como hace 100 años, avanza hacia el fascismo, quizás para frenar el empuje de los BRICS y detener como se pueda el avance de la Ruta de la Seda de los chinos.
Ya nadie duda que, hasta en las formas, Selensky se parece mucho a Milei, y que las guerras en Ucrania y en Oriente Medio fueron inventadas por la OTAN, que usa de forros a los países ricos de Europa, y que en estos días generó un rumor de guerra nuclear. En un marco en que los EE. UU. tiene dólares que, en realidad, son papelitos de colores, más un déficit comercial altísimo (el más alto del mundo) y una deuda externa enorme, se hace claro que el panorama general es parecido al de hace un siglo, cuando la crisis capitalista obligó a inventar Hitlers, Mussolinis y Francos, ¡oh casualidad!, para frenar también los embates de Oriente.
Ahora es peor, porque los BRICS incluyen grandes países del otrora llamado Tercer Mundo, uno de ellos vecino nuestro y otro a la altura de Buenos Aires, pero en África. El Atlántico Sur ha adquirido una importancia enorme. Mejor dicho, siempre la tuvo, ya que de lo contrario Inglaterra no seguiría tan obstinada en conservar las Malvinas a doscientos años de usurpadas.

De esta manera, EE. UU. se ve obligado a recostarse como antes en su patio trasero (nosotros) a como dé lugar. El avance del RiGI (un modelo que no cierra sin represión) es eso: condenar a nuestros países a ser productores de materias primas, para que EE. UU. y la OTAN puedan seguir alimentando a su principal motor económico: la industria bélica. Recordemos que en 1929 se produjo el crack en la bolsa de New York y que al año siguiente se producía nuestro primer golpe de Estado del siglo XX, al frente de José Félix Uriburu, al que llamaban “Von Pepe” por su proclamada admiración hacia Hitler y Mussolini. Obviamente, Von Pepe duró poco (2 años), ya que estábamos en manos de Inglaterra.
Además, las fórmulas económicas keynessianas ya estaban siendo aplicadas en Alemania e Italia, y en 1933 EE. UU. hizo lo mismo, aunque sin violar las formalidades republicanas. En todos los casos, el “milagro” industrial tenía como eje el desarrollo de la industria bélica y, para ello, había que seguir inventando guerras. En 1933 Hitler tomó el poder en Alemania y Roosevelt asumió la primera de sus cuatro presidencias al hilo (parece que a los yanquis les gustó la cosa, aunque ellos no permiten más de una reelección consecutiva; su cuarta gestión duró apenas dos meses).
Occidente se está fascistizando nuevamente, y eso señalábamos en nuestra primera entrega, y eso remarcó el sociólogo ítalo argentino Rocco Carbone, en la presentación de su libro “Lanzallamas” en la ciudad de Junín, Buenos Aires (2) y en un artículo en Página 12 (3).
Carbone escribió entonces el libro “Lanzallamas. Milei y el fascismo psicotizante”, donde además reclama que “hay que organizar una fuerza antifascista”.
Define a las “redes sociales” como “anti-sociales” y señala al poder mediático como el propulsor de este neo fascismo (otros han dado en llamarlo tecno-feudalismo, pero eso es otro tema más específico):”no es necesario matarnos, basta con inhibir nuestra respuesta y desconocer nuestra condición humana”, dice.
No acepta eso que suele decirse de que “fascismo es una categoría europea” y que por lo tanto no deberíamos llamarlo así. Recurre a dictadores latinoamericanos y a quienes resistieron esas dictaduras, y se detiene, en la conferencia, en el pensamiento de Nimio de Anquín, filósofo tomista fundador del Partido Fascista Argentino, fallecido en 1979, y que algunos (incluso “peronistas”) reivindican como si tal cosa: “No necesariamente tenemos que pensar en la clave de las experiencias europeas del siglo XX, sino en un poder inherente a la condición humana y la condición del capitalismo; cuando está en crisis, el capitalismo organiza el fascismo, para cuidarse, parapetarse y tener una década o centuria más de tiempo. Es un poder tanático, absolutista y de destrucción masiva”.
Luego pone el ejemplo de Drácula, que en un momento llega a generar tanto odio en su pueblo, que debe mandar a un sirviente a chuparle la sangre a la gente para alimentarlo; él ya no se anima a salir: “Drácula es el capitalismo, y ese sirviente es el fascismo”, redondea.
“Todas las ideas deben ser respetadas. El fascismo, no. No es una idea. Es la muerte de todas las ideas” había dicho Sandro Pertini, político italiano”.
“En el país se ha impuesto un tipo de fascismo “psicotizante” y “celular”, absolutamente favorecido por el ecosistema mediático y el uso de las redes “antisociales”. El gobierno de La Libertad Avanza instaura una “nueva fase de privatización, la de la estatalidad” y busca “extirparnos la existencia, eliminarnos” del mapa, entre otras cosas con medidas represivas. ¿Todo para qué? “Para que un puñado de familias y de empresas nacionales y globales se enriquezca sin límite”. Está haciendo de nosotros una multitud de psicóticos, bah.
“Por mi condición extranjera veo cosas que un ciudadano nacido aquí no ve. Eso no quiere decir que vea mejor o peor”. Carbone tuvo familiares luchando contra el fascismo en la Segunda Guerra Mundial, y tampoco dejó en paz a Macri… en su momento había teorizado acerca de los vínculos entre el macrismo y la mafia, que en Calabria se llama “Ndrangheta”. Debemos en este mundo recomendar la historia, inspirada en hechos reales, de Peaky Blinders, serie de Netflix donde el estado inglés interactúa con la mafia irlandesa para neutralizar al comunismo y al IRA (Ejército Republicano Irlandés). También en Netflix recomendamos entender esto de Drácula y el enano sirviente chupasangre, en una serie, Wyatt Earp (1848-1929), donde el legendario (pero real, de carne y hueso) sheriff es presentado como un comodín que usan alternadamente la Wells Fargo y H.P.Morgan asociado a la corona inglesa y a la Banca Rotschild (suena actual, ¿no?) para diagramar la conquista del Oeste, el exterminio de originarios y la fiebre del oro y la plata, motivo de muchos antiguos “westerns”.
Así, aventuramos a decir que Macri representa a los Drácula que no pudieron “hacer lo mismo pero más rápido”, y por eso mandaron al enano chupasangre Milei, que no cuida ni las formas ni los modales.
Carbone pertenece a la Red Internacional Antifascista a que aludimos en nuestra primera entrega. “En Caracas en septiembre se organizó un congreso mundial en contra del fascismo, el neofascismo y experiencias similares. En Venezuela no tienen ningún empacho en reconocer al gobierno de LLA como fascista y a Milei como a una figura política fascista. Cosa que no hemos podido aceptar en la Argentina”, dice Carbone a Página 12. Clarísimo, ¿no?
Aclara Carbone que “un gobierno de derecha, reaccionario, quiere apropiarse del excedente de explotación de la riqueza que generan las clases trabajadoras… Este gobierno no funciona bajo ese paradigma. Se quiere apropiar de la riqueza de los laburantes pero al mismo tiempo quiere inhibir la respuesta del campo de la emancipación, porque el fascismo siempre trata de enloquecer a los ciudadanos, los movimientos sindicales, las organizaciones libres del pueblo, los movimientos, partidos. Quieren inhibirla para reconvertir al Estado social en un negocio que sirva a la burguesía local y a una nueva clase social global, una suerte de aristocracia financiera, tecnológica, identificada con los monopolios globales absolutistas que podemos ver, por ejemplo, con los Elon Musk de la vida. Y entonces que la Argentina se convierta en una suerte de espacio colonial. Destruir al campo nacional y popular para que dejemos de existir no es algo que hace un gobierno de derecha”. Así sentencia, y nuevamente nos remitimos al concepto de tecno-feudalismo.
“No es necesario matarnos, basta con inhibir nuestra respuesta y desconocer nuestra condición humana. Cuando Macri trató de elaborar la política del 2×1, el pueblo trazó un límite, y Macri lo reconoció. Reconoció el antagonismo democrático. La democracia se define por un consenso creado sobre la base de un disenso. Hubo dos marchas inmensas en todo el país por la problemática universitaria y Milei ratificó el veto. Es el desconocimiento de la disidencia. Y eso lo hace sólo un poder político tendencialmente totalitario”.
“El fascismo es un poder contradictorio, que al mismo tiempo te dice siempre dos cosas. Elabora políticas y un discurso contradictorio. Si te dice que va a resolver la crisis social… es que va a destruir el país. Eso tiene un efecto en nuestras cabezas, formas cognitivas y modos de organización. Si no sabés a qué verdad atenerte nunca vas a poder organizarte para frenar este poder” (eso es la psicosis, ¿no?).
Carbone advierte como problema el hecho (social) que no haya un reconocimiento de la palabra “fascismo”: “hay una resistencia a aceptarla, lo que quiere decir que no entendemos cabalmente qué vinieron a hacer estos tipos a la Argentina, qué pretenden hacer con nosotros y la emancipación. El campo nacional y popular está desorientado, metido en una interna que en parte es buena porque es reactiva, pero al mismo tiempo habla que no entendimos de manera nítida a quiénes tenemos enfrente. Si entendiéramos el peligro inherente que implica este poder, el campo popular, pese a sus fraccionalismos históricos y a su condición abigarrada, se uniría para construir una especie de cordón sanitario para que no se magnifique aún más”.
Paralelamente, y ya que hablamos de tecnofeudalismo, Carbone reitera, en su discurso, lo dicho en Caras y Caretas (4): “el celular se constituye sobre la racionalidad de un código binario. Sobre una lengua mínima constituida por dos dígitos: 0 y 1. El sistema numérico binario es la metáfora de una estructura elemental de pensamiento, comunicación y operatividad de poder. Sobre esa racionalidad mínima se constituyen también las redes antisociales: no me gusta (0) y me gusta (1). En las redes no es necesario elaborar un argumento para expresar una “idea”: basta apretar el ícono de un corazoncito o un like. La estructura elemental del fascismo es homóloga al código binario de las redes y del celular porque es un movimiento contradictorio, de negación (0) y afirmación (1) simultánea. En este sentido, esos poderes concurrentes estimulan el desarrollo de una nueva antropología”.
Por eso el celular del Gordo Dan, el brazo armado, las fuerzas del cielo, el alineamiento con USAlandia, Israel y Ucrania. El gordo Dan ahora pasó a formar parte del panteón de los artistas y se proyecta como el Waldo de los episodios finales de BLACK MIRROR.

Los cubanos (5, 6) también están hablando de la colonización de la subjetividad, y recurren a un pensamiento del siglo XIX para resumir todo: “No sólo se produce un objeto para el sujeto, sino que se crea un tipo de sujeto para ese objeto” (Marx).
Volviendo a Netflix, todo esto de la realidad virtual reemplaza a la realidad real, parece una distopía, pero no lo es: BLACK MIRROR, allí se muestra a las personas humanas con algoritmos, sin espiritualidad, sin cultura, sin futuro, sin amor. En la misma plataforma, recordemos a MEJORES QUE NOSOTROS, una serie rusa donde los tecnócratas se esfuerzan por crear el mejor bot. En ambas, sobre todo en la segunda y en algunos episodios de la primera, también hay una resistencia humana que no acepta ser desplazada por lo no humano… y puede triunfar. O sea, no todo está perdido, no sirven los fatalismos.
Una humanidad deshumanizada. Eso es el fascismo y ese es EL desafío de nuestro tiempo.

Columnista invitado
Carlos Benedetto
Museólogo, profesor de Historia jubilado y presidente de la Federación Argentina de Espeleología (FAdE). Escritor y periodista. Miembro de la Comisión de Ambiente del Instituto Patria. Co-fundador de la Biblioteca de la Memoria Jaime De Nevares (2007) y de la Agrupación Luis Barahona (2018), Malargüe. Colaborador de nuestro diario desde -casi- los orígenes, en temas históricos, políticos y ambientales. Para conocer toda su producción en nuestro diario mirá aquí.
Notas
⦁ https://marcelosapunar.com/2024/10/24/la-hora-de-los-pueblos-el-fantasma-de-peron-recorre-el-mundo
⦁ https://www.youtube.com/live/7tTQL1ABUCU
⦁ https://www.pagina12.com.ar/781371-rocco-carbone-hay-que-organizar-una-fuerza-antifascista
⦁ https://carasycaretas.org.ar/2024/05/14/el-fascismo-celular/?amp=1
⦁ https://youtu.be/b2BhOW7nksI?si=a3_RxvOUcg7CtENS
⦁ https://www.acercandonoscultura.com.ar/libro-291-la-dictadura-del-algoritmo.html













