
“Cero retenciones, cero divisas
“RIGI y súper RIGI: Argentina apunta a convertirse en una «economía de enclave»
“Es la advertencia que hacen analistas. Afirman que el régimen impulsa el patrón del extractivismo clásico, con beneficios para las empresas y escasos frutos para el país.
“El gobierno nacional consiguió los votos y se encamina a sancionar un nuevo régimen de incentivo a las grandes inversiones. Con el apoyo del PRO, la UCR, el MID y bloques provinciales alineados con la agenda oficial, como los tucumanos que siguen al gobernador Osvaldo Jaldo o los sanjuaninos que se enmarcan con Marcelo Orrego, el proyecto obtuvo media sanción en Diputados y sigue su camino hacia el Senado.
“El súper RIGI: detalles
“El nuevo régimen tendrá una vigencia de cinco años para que las empresas presenten la adhesión de proyectos. Además, el Ejecutivo tendrá la posibilidad de prolongarlo por un año más. Conviene recordar que el RIGI se sancionó con un plazo de dos años, y el gobierno ya hizo uso de su facultad de extenderlo por 12 meses más.
“Una vez aprobado, los beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios tendrán un plazo de 30 años.
“El rasgo que más se destaca del súper RIGI es la nueva reducción del Impuesto a las Ganancias. Si para una pyme o un trabajador este ítem implica el pago de una alícuota del 35%, para los proyectos adheridos al RIGI el impuesto es del 25%. Ahora, quienes se adhieran al súper régimen pagarán sólo el 15 por ciento.
“Bajo el lema de que “los impuestos son malos”, la Casa Rosada y el Ministerio de Economía alivian a grandes jugadores económicos a costa de desfinanciar al Estado.
“En cuanto al comercio exterior, los proyectos del súper RIGI suman tres ventajas: no estarán obligados a traer al país las divisas de sus exportaciones, no pagarán retenciones desde el primer día (en el RIGI ese beneficio llegaba al tercer año) y podrán importar cualquier bien sin pagar impuestos aduaneros.
“El monto mínimo de las inversiones deberá ser de U$S 1000 millones en actividades económicas de “frontera tecnológica” consideradas nuevas o experimentales. Se mencionan industrias vinculadas a minerales críticos (litio, uranio), el desarrollo de energías renovables como el hidrógeno verde, el impulso de vehículos eléctricos, turbinas eólicas, paneles solares o reactores nucleares. Pero todo parece indicar que está dirigido hacia la instalación de megacentros de datos (data centers en inglés) para el funcionamiento de la inteligencia artificial.
“Los centros de datos son infraestructuras altamente automatizadas: demandan mucha inversión en equipamiento pero generan pocos puestos de trabajo locales. El momento de mayor empleo es la construcción; una vez operativos, el monitoreo se realiza de forma remota y el personal estable es mínimo.
“Hacia una «economía de enclave»
“A contramano del discurso oficial, los últimos datos del Indec muestran una caída consecutiva de cuatro trimestres en la inversión. Al mismo tiempo, el PBI tuvo un leve aumento motivado por las exportaciones.
““El agro, la minería y el petróleo pueden aportar exportaciones, divisas e inversión puntual, pero generan relativamente poco empleo directo y tienen menores efectos multiplicadores sobre el conjunto de la economía que sectores como la industria manufacturera, la construcción o algunos servicios”, argumenta un informe del think tank Misión Productiva.
“Entre los motivos que explican la baja de inversiones se destacan la reducción generalizada de salarios y la paralización de la obra pública. Muchas inversiones no se realizan si no existe la infraestructura logística, energética o urbana para que sean rentables. Así, su ausencia reduce la inversión privada que suele elegir dirigirse a países vecinos.
““Hoy existen dos Argentinas, una que tiene importantes beneficios como el RIGI, y el grueso, el 80% de la economía, que no recibe ningún estímulo y tiene problemas de crecimiento, de generación de empleo y de inversión”, analiza el economista Martín Alfie. “La agenda de inversión se vuelve incompleta y queda sesgada a un sector reducido”, agrega el también referente de Misión Productiva.
“El centro de estudios Fundar sostiene que regímenes que dan tantos beneficios con escasas contraprestaciones conllevan el riesgo de construir economías de enclave. Se habilita que empresas extranjeras utilicen la energía local, la tierra, el agua con fin exportador y no paguen impuestos, contraten mínima mano de obra local y no aporten divisas para el país.
“Carlos Freytes, investigador de Fundar, señala que todos los organismos internacionales recomiendan que este tipo de regímenes estén atados a metas comprobables y a evaluaciones periódicas de tres o cinco años, nunca de 30. Un objetivo comprobable podría ser que la reducción de Ganancias esté condicionada al desarrollo de proveedores locales o metas de inversión en I+D.
““Es un modelo perimido, que se aplicó a principios de los años 90 en Chile y Perú, pero que esos países revisaron y ya no existen más como tal», agrega Freytes.
“Según datos oficiales, al momento hay 17 proyectos aprobados en el marco del RIGI por un total de U$S 31.192 millones. Más de la mitad (9 de 16) son proyectos mineros; otros cuatro corresponden al sector de petróleo y gas, dos son iniciativas energéticas y los dos restantes son de siderurgia e infraestructura.
“Al momento, la inversión real es de U$S 762 millones, ya que el RIGI exige desembolsos mínimos y las empresas manejan los plazos restantes.
“El costo de regular o no
“Existe una larga experiencia de proyectos vinculados a megadata centers en el continente con consecuencias y regulaciones disímiles.
“En Querétaro, México, la radicación de megadata centers implicó que la ciudad viviera su peor sequía. El 14,8% de la población no pudo acceder al agua potable de forma constante y los trabajadores agrícolas vieron secar sus cultivos. Este proceso fue tratado por la investigación La mano invisible de las Big Tech, de la Agência Pública (Brasil) y el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), junto a 15 medios aliados.
“En San Pablo se concentra la mayor cantidad de centros de datos de Brasil y la región. Enfrentó una crisis hídrica de gravedad que obligó a racionar el uso del agua.
“A partir de esta experiencia, el país vecino sancionó un régimen especial llamado REDATA que combina incentivos fiscales con estándares de sustentabilidad e inversión en investigación y desarrollo. Para acceder a los beneficios, las empresas deben abastecerse con energías renovables, mostrar eficiencia hídrica y destinar una parte de la capacidad de procesamiento al mercado local, incluido el sistema científico brasileño.
“Chile también actúo tras un conflicto social con un proyecto de Google por el consumo hídrico. El gobierno de Gabriel Boric diseñó un Plan Nacional de Data Centers que ata la localización de estos centros a zonas con excedentes de energía solar y eólica y reserva una porción de infraestructura de IA a universidades y startups nacionales.
“El caso noruego suele ser tomado como un modelo de buen desarrollo. En la década del 70 descubrieron petróleo offshore y el país nórdico decidió celebrar contratos que impliquen la transferencia de I+D a su industria nacional. Gracias a esa política hoy son exportadores de servicios en esta materia.
“En Argentina vuelve a plantearse la misma pregunta: ¿son efectivos beneficios tan generosos a sectores que no derraman crecimiento?
“La tierra para los súper RIGI
“Junto con el súper RIGI, el gobierno impulsa un proyecto de ley que lo complementa: el de la inviolabilidad de la propiedad privada.
“Detrás de ese nombre se oculta la liberación de todos los límites que se han impuesto a la tenencia de tierras por parte de extranjeros y a su uso.
“Esto último es especialmente importante en el caso de las quemas de los bosques nativos: la legislación actual impone que por 60 años el propietario no puede modificar el destino de tierras en las que se quemó vegetación nativa.
“El combo es fundamental para la instalación de los megadata centers de inteligencia artificial que -se supone- es el corazón de la propuesta del súper RIGI. Son instalaciones que pueden ocupar entre 10 mil y 15 mil hectáreas.
“Para tener un parámetro, de acuerdo con el último censo agropecuario del Indec, de 2018, una explotación promedio en Argentina ocupa alrededor de 800 hectáreas. Las explotaciones grandes tienen unas 1500 hectáreas.
“Las extensiones de tierra en juego son extremas.
“Las claves de un proyecto para pocos
“Al igual que el RIGI, el súper RIGI otorga estabilidad tributaria, cambiaria y aduanera por 30 años a los proyectos que califiquen.
“Si en algún momento el Estado argentino quisiera cambiar alguna de estas condiciones, las empresas cuyos proyectos fueron incluidos en el súper RIGI pueden activar demandas contra el país en tribunales de Nueva York.
“La estabilidad cambiaria incluye un beneficio excepcional: las empresas quedan eximidas de la obligación de liquidar las divisas generadas por exportaciones de servicios. Lo mismo con la deuda que tomen en moneda extranjera.
“En el caso de los impuestos, las empresas beneficiadas por el súper RIGI solo pagarán el 15% por el impuesto a las Ganancias. Un asalariado común carga con una alícuota del 35 por ciento.


“Tiempoar.com.ar
“Guadalupe Desalvo
“27 de junio de 2026”.












