En una entrega anterior (1) estábamos poniendo en el tapete de la discusión el asunto de si la Ley 7722 alcanzaba para frenar al RIGI, y hasta hacíamos críticas al entusiasmo por los alcances de esa ley provincial. ¡Si hasta nos ganamos el enojo del director propietario de este medio!. La sangre no llegó al río…
Empezamos a preguntarnos cosas tales como …. ¿la Ley provincial 7722 puede derrotar al RIGI?
La situación social y política actual que nos lleva al individualismo y a cuestionarnos cómo llegar a fin de mes, la militancia en las redes y el descreimiento a poder enfrentar un gobierno en el que “tienen todo cocinado” hace que cada vez cueste más poner el cuerpo en las luchas y movilizaciones.

“La Ley 7722 fue el resultado de un camino de concientización, de un pueblo que se hizo escuchar, de viajes a la legislatura, de cabildos abiertos en las plazas (en Alvear llegaron a ser 8.500 personas), de docentes que comenzaron cortes de ruta y de toda la población que acompañó. Esta ley se gestó para limitar en Mendoza el avance del extractivismo megaminero por principio precautorio y para conservar los bienes comunes con prioridad del agua”, afirma una militante. “Pero no alcanzó”, decimos nosotros. De hecho, tras 19 años de vigencia, los proyectos mineros se han multiplicado hasta el infinito.
Luego, nos vemos en la trinchera de la 7722 como David sin onda, frente a un Goliat apoyado por “las fuerzas del cielo”, el RIGI. No tiene nada que ver si en Mendoza hay un gobierno de igual signo o signo opuesto al del Gobierno Nacional. Ya lo hemos visto en la Legislatura: no hay oposición, el peronismo mendocino está tan ensobrado como los radicales. No hay fisuras en eso. La oposición ya no es David, es Goliat. O cuando menos un David domesticado.
Luego de esto tenemos que pensar que la ley 7722 fue una experiencia colectiva en tanto activó mentes y corazones y hasta llegó a constituir una mística militante Fuera de toda duda. Pero seamos realistas: con la mística no alcanza. A pesar de haber 7722, la Legislatura aprobó el proyecto Don Luis (2).
Es peor aún.
El 23 de julio, viendo el programa de noticias del “Gato” Silvestre en C5N, aparecieron unas militantes de un observatorio dedicado al problema de la extranjerización del territorio argentino en marcha. Alcanzamos a tomar una foto y la reproducimos aquí. Nos llamó la atención la silueta del mapa de Malargüe en rojo, lo primero que se ve. Era la mancha roja más grande de todo el país, los 42.000 Km2 de todito Malargüe, sin contar los proyectos que, por “error” (¿?) invaden territorio chileno (tema que fue motivo de una denuncia en nuestra cancillería y del que se ha notificado a la militancia ambiental chilena.
¡Pasen y vean ese mapa, señoras y señores!. Díganme si la 7722, que no se aplica en Mendoza, va a aplicarse en todas las provincias donde no hay 7722. ¿Se entiende?
Vean esas manchas rojas en toda la Cordillera y el resto del país, y las manchas amarillas y díganme, por favor, si eso no es “Mendoexit”.
¿La 7722 está consiguiendo frenar al Mendoexit?. Parece que no. Pero además, ¿está resolviendo los problemas de los sanjuaninos, catarmarqueños, riojanos, etc.?
Vean las “zonas rojas” en las provincias del Acuífero Guaraní.
Parece que debemos dejar de pensar “en mendocino” para empezar a pensar “en argentino”, en el ABC de Juan Domingo Perón, aludiendo a una necesaria alianza estratégica de Argentina, Brasil y Chile, tal como lo describe Gustavo Koenig en su libro ECOPERONISMO.
¿Pensamos acaso que la 7722 alcanzará para parar la Ley de Inversiones Mineras de 1993, promulgada por Carlos Saúl Menem? ¿Y el RIGI? ¿Y el Super RIGI?
¿La 7722 alcanzará para proteger a los glaciares, como insinuó recientemente el diputado Eduardo Difonso en la presentación de su libro?
¿No será tiempo de tener en cuenta a las leyes NACIONALES de Presupuestos Mínimos que cuidan al ambiente y poner e a Mendoza a tono con las luchas en el resto del país, y dejar de pretender que el resto del país imite nuestro ejemplo?. “Aspiramos a que todo el país siga nuestro camino” se escuchó decir a una militante. Y nos preguntamos… ¿por qué no al revés?
Y ya que en un reciente “Uspallatazo” se imprimieron carteles con la figura del Libertador, recordemos que él demoró el cruce, que duró casi un mes, a la espera que hubiera una declaración de independencia. Y lo presionó al congresal Godoy Cruz para que se firmara, y se firmó, y San Martín cruzó los Andes, pero no con una provincia detrás, sino con una Nación autoproclamada independiente.
Sí señor, hay militancia ambiental más allá de la 7722 (como ley), pero no ha hay sin la 7722 como mística popular. Así de embrollados somos los argentinos.
Pero, haceme caso: buscá en Youtube el programa del Gato Silvestre del 23 de julio. Las expositoras te explican cómo hay un programa de internet interactivo desde donde podés participar denunciando, opinando, informándote, informando a los demás. O sea, comprometiéndote. No esperemos a que Yahvé le de fuerza a nuestra onda.
“La Patria está en peligro y todo vale, excepto no defenderla” dijo un gran militante de la soberanía nacional hace más de 200 años.


Columnista invitado
Carlos Benedetto
Museólogo, profesor de Historia jubilado y presidente de la Federación Argentina de Espeleología (FAdE). Escritor y periodista. Co-fundador de la Biblioteca de la Memoria Jaime De Nevares (2007) y de la Agrupación Luis Barahona (2018), Malargüe. Colaborador de nuestro diario desde -casi- los orígenes, en temas históricos, políticos y ambientales. Para conocer toda su producción mirá aquí.
Notas
1) https://marcelosapunar.com/hay-militancia-ambiental-mas-alla-de-la-7722-parte1-por-carlos-benedetto/
2) https://www.diariouno.com.ar/politica/el-gobierno-aprobo-mayoria-aplastante-la-exploracion-litio-el-sur-n1570910Publicado













