Hoy no celebro oficios,
celebro manos.
Las manos que despiertan antes que el sol
y le enseñan a la tierra a dar fruto,
las que hunden su esperanza en el surco
y regresan con pan en los bolsillos del alma.
Las manos que encienden máquinas,
que dialogan con el hierro y el fuego,
que construyen lo que otros habitan
sin que su nombre figure en las paredes.
Las manos que tiemblan y aun así salvan,
que sostienen la vida cuando pende de un hilo,
que aprenden a mirar el dolor sin huir
y a sembrar calma en medio del miedo.
Las manos que se interponen entre el peligro y la vida,
que no retroceden cuando todo arde o se quiebra,
que arriesgan su historia por la historia de otro
y hacen del coraje un acto silencioso.
Las manos que enseñan sin medir el cansancio,
que encienden preguntas donde había silencio,
que siembran futuro en miradas pequeñas
y dejan huellas que el tiempo no borra.
Las manos invisibles del hogar,
las que ordenan el caos cotidiano,
las que abrazan, limpian, sostienen,
y hacen del amor una tarea sin descanso.
Las manos que se atreven a empezar de cero,
que inventan caminos donde no los hay,
que arriesgan, caen, se levantan,
y vuelven a creer cuando nadie más cree.
Hoy no celebro cargos,
ni títulos, ni logros que se exhiben.
Celebro el valor de levantarse,
de insistir, de servir, de crear.
Celebro la dignidad silenciosa
de quien hace bien lo que le toca.
Porque el mundo no se sostiene solo,
se sostiene en millones de historias pequeñas
que, sin saberlo, lo mantienen en pie.
Y en cada una de ellas,
hay un corazón trabajando
para que la vida
no se detenga.
1 de mayo de 2026
Feliz día del trabajador

Columnista invitado
Héctor Rossi
(58) es emprendedor mendocino dedicado a la construcción y el mantenimiento, con una trayectoria marcada por el trabajo constante y el compromiso. Se desempeña como sacerdote en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, donde brinda servicio y acompañamiento espiritual a su comunidad. Es vice presidente de la Academia Creadora de Empresas en el Gran Mendoza, desde donde capacita a microemprendedores en desarrollo de proyectos y finanzas personales. Su labor se enfoca en promover el crecimiento con valores, alentando la autonomía, la responsabilidad y la visión a largo plazo. Apasionado por la escritura, cultiva la poesía como una forma de expresión profunda y reflexiva. En sus textos aborda temas como la fe, el amor, la familia, lo social y la esencia de la vida. Su estilo busca conectar con lo cotidiano y elevarlo hacia lo trascendente.













