El Dique Potrerillos lo construyeron entre Industrias Metalúrgicas Pescarmona y José Cartellone Constucciones Civiles a un costo de 312 millones de dólares, en contra de las voces que anunciaban el error de construir una presa para riego sin hacer las obras en la parte superior del río y hoy pagamos las consecuencias. Si analizamos como ejemplo las obras del río Atuel vemos que, con la sabiduría de los técnicos de la ex empresa Agua y Energía, las obras sobre ese río empezaron con el dique Nihuil I; luego se hicieron las obras de Nihuil II y Nihuil III y como cierre se construyó el llamado Dique Compensador Valle Grande, al cual llegan aguas sin limo, es decir sin barro, porque se asentaron en Nihuil I.
En el caso de Potrerillos, los técnicos advirtieron que sin las obras previstas en la cuenca superior del Río Mendoza en 20 años los sedimentos empezarían a ser un problema y hoy por el limo depositado en su fondo, la capacidad de embalse del dique se ha reducido un 30 % aproximadamente.
Entre el limo y la sequía, según Irrigación, hoy el dique tiene solo el 52 % del volumen de agua que puede almacenar, lo que nos genera mucha preocupación porque de allí se alimenta todo el oasis norte de Mendoza, donde viven y producen más de un millón de personas.

Por eso tomemos con pinzas los cantos de sirena sobre la obra Portezuelo en el Río Grande, porque al igual que Potrerillos, la piensan construir sin las obras río arriba que Agua y Energía estudió y planificó, con lo cual a corto plazo, al igual que Potrerillos, estará cubierto de barro en su fondo y agravado hoy, porque el caudal del Río Grande se ha reducido tanto que ni siquiera viene agua para lograr llenarlo a su cota máxima.
El Cambio Climático preocupa a los estadistas en todo el planeta, pero no vemos igual preocupación en el partido de gobierno y acá siguen defendiendo proyectos mineros como Cerro Amarillo, Don Sixto o San Jorge, que además del inmenso daño ambiental y de la bajísima rentabilidad para la provincia, conllevan la utilización de grandísimas cantidades de agua, que hoy de una u otra forma son aprovechadas por los mendocinos y que cuando las requiera el proyecto minero, dejarán de llegar a nosotros, tal como ocurre con los arroyos afluentes del Río Jachal, en San Juan. Porque Veladero les “chupa” el agua, superficial y subterránea.
También se muestran felices nuestros gobernantes en la inauguración de un complejo edilicio sobre el Cerro Arco, que se jacta de contar con canchas de golf y enormes espacios verdes en el seco pedemonte mendocino y que fue calurosamente aplaudido por el Intendente Daniel Orozco de Las Heras; por el Gobernador Suarez y por el Legislador Nacional Cornejo, mientras saboreaban alegremente los canapés de la fiesta, a la cuál parece que se olvidaron de invitar a gente de La Favorita o de las inmensas barriadas de Las Heras o Guaymallén, que no reciben agua ni para beber y que seguramente algo podrían haber dicho al respecto.
Pero como siempre decimos, no se conformen con nuestras opiniones y escriban en cualquier buscador, como el Google, SEQUIA EN MENDOZA. Encontrarán mas de 160 mil páginas, para entender porqué decimos lo que decimos. Hasta la próxima.

Columnista invitado
Alberto Lucero
Ingeniero Electricista, Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Mendoza. Titular de “LENIX Publicidad”. Titular de “INFO POINT SYSTEM”. Co-fundador de las A.M.P.A.P. (Asambleas Mendocinas por el Agua Pura), en Tunuyán.











