“Todo está guardado en la memoria, maestra de la vida y de la historia”
El juicio de los rugbiers y el pibe Cerna
“El juicio de los rugbiers” que asesinaron al joven Fernando Báez Sosa, me trajo el recuerdo del “caso Cerna” de mi pueblo: 25 de Mayo, La Pampa.
Mis alumnos del colegio Dermidio Cejas me habían pedido que al otro día no les tomara evaluación porque iban al cumpleaños de 15 de una compañera de la otra escuela. Era el mes de mayo del año 2003.
Fueron a un asado en el río y de allí desapareció un joven discapacitado de la misma edad: Miguel Ángel Cerna, que apareció días después muerto con signos de torturas, violación y canibalismo en la vecina localidad de Catriel, Río Negro. Detuvieron a los adolescentes que habían participado del cumpleaños, unos 17. La mayoría fueron dejados a cargo de sus padres y quedaron detenidos sólo tres jóvenes. Los que no pudieron pagar al abogado, el dr Parrilli de Neuquén, se decía en el pueblo.

Pero después de un intento de fusilamiento en el puente dique que une las dos localidades separadas por el río Colorado, fueron dejados en libertad. Las noticias del diario Río Negro de esa fecha dan cuenta de una manifestación de 700 vecinos solicitando el esclarecimiento. Y cómo las autoridades solicitaron una serie de medidas que fueron totalmente insuficientes entonces.
En el diario “Río Negro” del 21 de mayo de 2003, informaron lo siguiente:
“En 25 de Mayo, el caso Cerna despertó preocupaciones por la juventud
“25 DE MAYO (ACA).- El asesinato de Miguel Ángel Cerna movilizó a las autoridades de 25 de Mayo, que hoy debatirán para intentar disminuir los riesgos que afrontan los jóvenes en la ciudad.
“Responsables de salud, educación, Concejo Deliberante y la policía, se reunirán desde las 18.30 en el gimnasio del Centro Educativo Polivalente, para discutir sobre las situaciones conflictivas por la que atraviesan los adolescentes. La intención es que de la convocatoria surjan soluciones para reforzar la prevención de adicciones y el control de la delincuencia juvenil.
“Una docente del Centro de Educación Polivalente, donde se hará el encuentro, alertó por la preocupación de los padres, quienes se están acercando más al establecimiento, tanto al comienzo de la jornada educativa como al final desde que el crimen de Cerna sacudió a la comunidad.
“«Los padres siguen más de cerca las actividades de sus hijos, pero sienten que esto no alcanza. Estos demandan que fuera de las instalaciones haya personal policial, para que así se asegure la protección de los estudiantes», sostuvo.
“En tanto, desde el profesorado se impulsó la iniciativa de convocar a profesionales de la Universidad del Comahue o de Santa Rosa, para que dicten talleres o jornadas, sobre cómo alertarse ante signos de drogodependencia, delincuencia o violencia en los establecimientos.
“Actualmente, dentro del diseño curricular existen contenidos relacionados a las drogas, o a la sexualidad adolescente, pero según aclaró una docente de biología, no se los aplica como corresponde.
“«No alcanza con los talleres»
“Los profesionales de la educación coinciden en afirmar que un taller dictado esporádicamente no alcanza. «Si no tenemos el apoyo de los padres, o sea del control que se debe hacer desde la casa, no basta. A veces pesa más la influencia de los amigos que la de la familia. Desgraciadamente, algunos de los imputados en el caso Cerna, eran alumnos nuestros- se indignó otro profesor y continuó- por eso ahora más que nunca debemos estar alertas».
“En tanto, desde el Club de Leones de 25 de Mayo se está elaborando un proyecto para dictar en las escuelas, un programa de prevención de las adicciones, llamado Lyon Quest, destrezas para la adolescencia.
“Aunque todavía es una intención, refleja la necesidad de crear mecanismos de contención para los jóvenes”.
La Ley Nacional de Salud Mental
Yo conocía a mis alumnos, porque había sido su docente en el tercer ciclo. Buenos chicos, compañeros y amigos. Y los padecí los tres años después hasta que terminaron la secundaria. Allí conocí el pacto de silencio del grupo. “ES MEJOR NO HABLAR DE CIERTAS COSAS” decía el tema de SUMO. Como si hubieran sido entrenados por los chabones de la dictadura. Los detalles más siniestros fueron llegándome a cuentagotas años después, cuando ya había sido jubilada por invalidez por el stress post traumático doblemente agravado por el hecho de haber sido presa política.
Seguramente en el caso de los rugbiers hubo en su tiempo de alumnos de escuela primaria y secundaria antecedentes de violencias previas.
Por es URGENTE la necesidad de implementar medidas de contención aplicando la Ley Nacional de Salud Mental con equipos interdisciplinarios en las escuelas, indispensables luego de los dos años de pandemia con cuarentena estricta y la convivencia obligatoria de víctimas y victimarios en su propio hogar.
Porque en las escuelas, con la obligación de escolaridad secundaria, seguramente un equipo integrado por profesionales, con asistente social, psicólogos, psicólogo social y enfermería, podrá ayudar en los episodios de violencia escolar y bullyng que son tan comunes en las escuelas de todo el país. ¿Qué problemas familiares tienen esos jóvenes? ¿Tienen vivienda, becas, contención psi? En las escuelas está la posibilidad de prever situaciones antes que sea demasiado tarde.
En la tele de San Antonio Oeste, SAO TV, unas mamás contaban que unos compañeritos maltrataron a un chico con discapacidad. Fue afuera de la escuela. pero la gravedad del asunto me recordó lo que pasó en el pueblo esa vez… Cuando fueron los chicos al cumpleaños de 15 de una compañera de la otra escuela. Y terminaron con el asesinato, violación con torturas de un chico amigo que todos conocían en el pueblo.
El pibe Cerna era un discapacitado del pueblo. Los chicos que participaron en ese asado al lado del río fueron detenidos. Eran unos 17 alumnos de tercer año, es decir menores. que vaya a saber qué tomaron, qué pastillas les habrán dado para hacer eso tan terrible.
Pero como eran menores, los padres fueron a buscarlos y se hicieron cargo. Quedaron detenidos sólo tres chicos, los que no tenían dinero para pagar al abogado, carísimo, que se hizo cargo de la defensa. Eso decían en el pueblo… Después, como padecieron hasta un simulacro de fusilamiento en el puente dique, fueron liberados.
¿Qué pasó con esos chicos? Lo ignoro.

La violación en manada
Cuando fue la salvaje violación en manada de mi amiga, “la China”, en el contexto de la fiesta de la primavera del año 2011, uno de los que ella reconoció era el chabón de “El león”. El otro, era el paseador de perros. Mi amiga y compañera de las Juanas Azurduy, la ONG de mujeres que luchamos contra la violencia, fue la pareja del paseador de perros que decía con mucha claridad: “LA CULPA NO LA TIENE EL PERRO SINO EL ANIMAL DE SU DUEÑO”.
Lo recordé en estos días en que llevaba a Angelé, mi perraza kilomberaza al mar. Ella, amante del mar donde corre libre, en estos días parecía un tigre furioso, ladrándole a los perros encerrados y queriendo correr a los autos que pasan a la máxima velocidad, ignorando el cartelito de “velocidad máxima 30 km por hora”.
Mi amiga fue víctima de violencia extrema y denunció a su pareja en causa penal en Viedma. Pero lo dejaron en libertad por discapacidad. Y seguramente lo que pasó en esos apenas seis meses, lo enloqueció. Y tal vez por eso torturó tan salvajemente a la madre de un hijo suyo. Lo pude hablar con ella solamente por chat, años después. Resulta que el chabón de “El león” tenía alguien muy de arriba que lo protegía. Y por eso sigue con su impunidad absoluta. Y tengo que bancarme verlo por su negocio, con ese aire de otariez a la enésima. .
En la bruma de mi desmemoria, en estos días en que estuve keriendo buscar alguien que llevara a pasear a mi perraza, atropellada hace apenas un mes, me pareció que el paseador de perros podría ser un pibe, uno de los alumnos que había ido a aquel asado de cumpleaños de 15. Obviamente eso me pareció, sin ninguna razón objetiva.
Pero sí conocía al chabón de “EL león”. Y lo declaré ante el juez por la causa de la violación en manada de mi amiga, en el recurso de amparo denegado como tantos otros. Ella los había reconocido cuando estábamos esa vez en la playa y yo la ayudaba a redactar un recurso de amparo. Era quien me había hecho la obra de gas y agua caliente cuando me vine a vivir al iglú. Trabajaba entonces bajo las órdenes del gasista matriculado que entonces vivía en la avenida Río Negro de Las Grutas, con apenas un cursito de gas del PLAN SÉPALO de la provincia rionegrina, cuando Menem del PJ en la Nación y Massaccessi, radical, era el gobernador. Y así se destruyeron las empresas públicas nacionales y provinciales, dejando miles de trabajadores sin laburo, en ese pacto espúreo de regalar todo, como había explicado Gabriel García Márquez, el premiado Premio Nobel de Literatura, en su novela “El otoño del patriarca”, que leí antes de la dictadura, narra la historia del presidente latinoamericano que regala ferrocarriles, petróleo, agua, luz, gas, puertos y ande mais…
Lo recordé al ver el emocionante discurso de Petro, el presidente de Colombia, en el palacio presidencial de Chile, con ese indispensable alegato por la paz latinoamericana cuando se cumplirán 50 años del golpe de Pinochet.
Por eso es urgente que haya en cada escuela un equipo interdisciplinario de salud, por las consecuencias de la pandemia. Porque tuvieron que estar juntos víctimas y victimarios. Y ante el más mínimo bullyng un equipo interdisciplinario podrá analizar qué problemas tienen esos niños. Un equipo psi, con trabajadora social que pueda ver el núcleo familiar, si tienen vivienda, si el padre se hizo cargo de la alimentación de su hijo. si son migrantes de otras zonas, con psi con post grados de especialización en DDHH del Niño y Adolescente, y psicólog@ social, con técnicas apropiadas para trabajar con todo el grupo.
Los jóvenes vienen con historias educativas que parecen un prontuario, de niños que entran y salen por la puerta giratoria, como dicen. “Porque hay abogados penalistas que reciben un aporte mensual para saber cómo dejar en libertad a esos menores, para que sean los “soldaditos de la droga”, como dicen los medios.
Y el tema es que son menores, víctimas-victimarios. Y necesitan estar en un ámbito donde se protejan sus derechos del niño y el adolescente. Pero también los derechos de sus compañeros, víctimas de matoneo en el barrio, la escuela y clubes. ¿Quién ignora la violencia de barras bravas del fútbol? ¿Y los acuerdos con los políticos de diferente coloratura?
Los irregulares sociales
Recordé que la ex directora de la escuela especial del pueblo, había hecho una carrera para docente en discapacidad en Bahía Blanca, con especialización en “irregulares sociales”. ¿Quiénes son “irregulares sociales”? le pregunté una vez. Me explicó que eran kiénes venían de esas historias familiares de carencias y violencias familiar e institucional como vemos diariamente en la tele.
Pero ahora, con el tema de la inclusión, kedan esos niños en la nada absoluta. están en una escuela común, con docentes que intentan dar clase, como lo dice cualquier docente de secundaria.
-Que no se maten- me decía una profe.
-La otra vez le pusieron un chumbo en la mesa. Ya sabe… Si no me aprueba…-.
-Y ¿qué hizo el docente?-.
-Nada, ¿qué puede hacer?-.
El reclamo de los profesionales de salud mental sigue, desde hace años… Hay profesionales con cinco, seis años de estudios, sin poder conseguir empleo porque se ignora la importancia que tienen los alumnos víctimas de violencia.
La Ley Nacional de Salud Mental duerme el sueño de los justos, sin que se haya destinado el presupuesto por dicha ley, votada por unanimidad por ambas cámaras legislativas y que demoró hasta su aplicación. Que sigue en papelitos nomás, al menos en esta localidad rionegrina.
El juicio por Lucio
Y ahora, además. salió el juicio por Lucio, el niño salvajemente torturado y asesinado a sus cinco añitos, por su madre y su pareja lesbiana, que vaya a saber qué padecieron en su vida para llegar a eso tan atroz.
“Un niño que es amado, aprende a amar” explicaba el dr Arnaldo Rascovski en FILIUM, cuando yo iba a sus magníficas clases durante el embarazo de mi hija mayor y sus primeros meses de vida. Hasta el momento tan terrible del asesinato del matrimonio de Lino Palacios y su señora, cometido por mi medio hermano, su amigo y una de sus novias. Lo narré en mi libro “Antón pirulero”, que describí cuando en el año 1991 intenté, infructuosamente, que se tomara conciencia la gravedad de la temática de las drogas en esa escuela secundaria de 25 de Mayo, La Pampa.
Mi medio hermano tenía entonces 17 años. Y era un bello adolescente que sabía que entraría y saldría en libertad gracias a sus tíos, que pagaban al doctor Jorge Irineo, afamado penalista, que defendía a kién le oblara sus honorarios, bastante salados, por cierto, según me contaba su esposa, mi gran amiga, Marta D´Amond Pueyrredón, rockera medio hippie del Partido Humanista y antes militante trotskista, víctima de la Triple A cuando estaba embarazada de su hija. Martita falleció el año pasado víctima de la pandemia.
Supe por la tele que la piba asesina pasó más de 20 años presa en la cárcel de Ezeiza. Salió en la serie “Mujeres asesinas” y se recibió de socióloga en la cárcel. Pablo Andrés Zapata Icart se suicidó en la cárcel cuando supo que, al cumplir 18 años ya no saldría en libertad por ser mayor de edad. La Cárcel Modelo fue dinamitada poco después y de su amigo, ignoro qué pasó. En los diarios de ese tiempo, mayo de 1983, fue tapa de “Clarín” toda la historia.

Muchas veces me pregunté las causas de todo lo vivido. Y ahora es la tele kién podrá demostrar si los condenados pasarán por lo que “Tumberos” describió con claridad. O si, en cambio, será como las abuelas de Plaza de Mayo, con sus historias tan terribles, nos han enseñado… a ser custodios de los DDHH de todos.
Es por eso que la peli “Argentina, 1985” nos ha conmovido tanto. Porque es de imaginar las presiones padecidas por cada integrante del tribunal y por los vecinos de esa localidad, que fue centro de la represión a cargo de la Prefectura, que tiene allí su escuela. Y Lucio, el niñito era de familia pampeana, donde los pactos de silencio del caso Cerna se mantuvieron añares. Como lo hicieron los represores dejando que las Abuelas siguieran buscando a sus hijos y nietos… Y vaya a saber si entre ellos no hay alguno de esos niños buscados con tanto amor, tal vez hijos, nietos o biznietos de compañeros. Porque así fue en el tema de los alumnos que fueron a un cumpleaños de 15 de otra adolescente.
Tal vez sean estos juicios como en la peli “Argentina, 1985”, la posibilidad de una Argentina que camine hacia la democratización de la justicia, como explicara Petro, el presidente de Colombia en el edificio La Moneda, de Chile.

Columnista invitada
Lucía Isabel Briones Costa
“Mi pecado fue terrible: quise llenar de estrellas el corazón de los hombres” decía el poeta… Desde los lejanos años de estudiante del profesorado en Historia en la Universidad Nacional del Sur, dediqué mi vida a la educación. En los tiempos previos a la dictadura de 1976 enseñaba en una vieja aula de la Facultad de Agronomía el bachillerato de adultos, tarea compartida con los compañeros, casi todos presos políticos después en Bahía Blanca. Cuando era rector Remus Tetu se hizo una razzia contra docentes, no docentes y estudiantes, especialmente contra los alumnos de Humanidades, Sociología y Economía. Estaba terminando mi carrera, cursando las últimas materias cuando fui detenida y puesta a disposición del PEN, el Poder Ejecutivo de la Nación, durante tres años y tres meses, hasta diciembre de 1978. Estuve en las cárceles de Villa Floresta, Olmos, Devoto y los tres últimos meses en la U20, la cárcel dentro del Hospital Borda, donde un prolijo tratamiento con drogas psiquiátricas hizo borrar totalmente mi memoria. Así me dejaron en libertad, diciéndole a mi padre: “Su hija es irrecuperable, será un vegetal hasta el día de su muerte. Que Dios les de la Santa Resignación”. Gracias a haber encontrado la ayuda adecuada pude recuperar, poco a poco, la razón perdida. Y me fui a La Pampa, donde fui docente de escuelas primarias y secundarias en la pequeña localidad de 25 de Mayo y en el Terciario de Formación Docente de Catriel, Río Negro. Recién en 1997, pude terminar mi profesorado en la Universidad del Comahue, para cuando mis compañeras de promoción de la Universidad del Sur ya estaban por jubilarse. Luego comencé la maestría en Historia Latinoamericana de los siglos XIX y XX, la cual se interrumpió cuando la Universidad no podía pagar a los docentes, varios doctores en Historia. En ese tiempo de docente rural comencé a escribir narrativa, tarea que continué al jubilarme en el bello mar de Las Grutas, en Río Negro. Seguí escribiendo con la alegría de dar un legado en su educación a mis hijas: la mayor psicóloga y la menor, maestra y profesora de Historia, ambas egresadas también de la Universidad del Comahue.











