Dí con mi entrevistado a partir de un amigo en común que también se preocupa y se ocupa de la triste coyuntura social. Buscaba tener precisiones, de primera mano, respecto de la tarea que desarrollan en comedores y merenderos de nuestra provincia, en tiempos en los que no sólo retiran al Estado del apoyo a emprendimientos que beneficien a las mayorías, sino que el oficialismo no plantea Plan B alguno. El precipicio parece ser el único paisaje posible.
Como podrás escuchar líneas abajo y a tris de un clic, me encontré con un ser humano que se hace cargo de su condición de tal. No sólo evidenciado en su trato afable y correcto, sino en el relato que planteó acerca de cómo nació la idea del merendero Dejando Huellas y cada acción que terminó configurándolo. Te van a dar ganas de sumarte a esta gran obra filantrópica. Siempre faltan voluntades de personas que compartan con los que menos tienen.
En medio conocerás las anécdotas de quienes viven en una zona urbano marginal -supongo que puede considerarse así-, sus padeceres, su lucha en medio de tantas adversidades. Hay un mundo al que los medios hegemónicos evitan deliberadamente, aunque esté integrado por nuestros hermanos y hermanas en problemas. Me parece que es necesario conocerlo y pensar, seriamente, cómo ser parte de esta experiencia inclusiva. Hay un lugar para vos ¿pensarías ocuparlo?

Entrevista: Alberto Guirao, 25 de marzo de 2026

De puño y letra
Alberto Guirao
“Mi nombre es Alberto Guirao, DNI 10271800, casado en segundas nupcias, jubilado del Poder Judicial, 73 años de edad. Padre de 4 hijos, abuelo de 5 nietos. Estudié hasta 3er. año de Filosofía. Soy una persona común, con una buena y agradecida vida. Trabajé desde siempre en temas sociales como voluntario: hospitales, asilos, centro de ayuda al suicida y desde febrero de 2024 coordino el programa de padrinos y madrinas del merendero Dejando Huellas de Rodeo del Medio”.










































