Laudato si’, la encíclica del papa Francisco, ecos de un llamado vigente y urgente
Resumen
La encíclica Laudato si’ fue dada en Roma,el 24 de mayo del año 2015, tercera del Pontificado de Papa Francisco (Jorge Bergoglio), Se presentará uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu{
una breve introducción de los antecedentes y ejes fundamentales en relación con la Encíclica, en particular se profundizará sobre los capítulos III : “Raíz humana de la crisis ecológica”, y capítulo IV : “Una Ecología integral” .
El 25 de septiembre de 2015, la Asamblea General de la ONU aprobó la denominada “Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” con el fin de establecer un plan de acción que conjugara el impulso para el desarrollo y la promoción de la paz y la justicia, con la protección de la “casa común”. SS Francisco, en su discurso ante la Asamblea General del 25 de septiembre de 2015, calificó a la “Agenda” de “importante signo de esperanza”, pero sin dejar de advertir el peligro de caer en un mero “nominalismo declaracionista”.
El 12 diciembre de 2015, en la COP21 de París, las partes de la CMNUCC alcanzaron un acuerdo histórico para combatir el cambio climático y acelerar e intensificar las acciones e inversiones necesarias para un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono.

En 2024, los informes del IPCC y la OMM confirman que fue el año más cálido desde que existen registros, con la temperatura media global superando en 1,55 °C los niveles preindustriales, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Este superó el límite de 1,5°C del Acuerdo de París y el año marcó un récord de altas temperaturas en todas las estaciones del hemisferio norte, según el informe del Servicio de Cambio Climático de Copernicus.
Los ejes fundamentales de la Encíclica Laudato si’ son:
– la íntima relación entre la pobreza y la fragilidad del planeta,
– la convicción que en el mundo todo está conectado,
– la crítica al actual paradigma y a las formas de poder que derivan de la tecnología,
– la invitación a buscar otros modos de entender la economía y el progreso,
– el valor propio de cada criatura,
– el sentido humano de la ecología,
– la necesidad de debates sinceros y honestos,
– la grave responsabilidad de la política internacional y local,
– la cultura del descarte y la propuesta de un nuevo estilo de vida.
Sin embargo, en esta presentación quisiera mostrar no tanto los síntomas de la crisis socioambiental, muy bien detalladas en Laudato si’, y más bien detenerme en las causas profundas que motivan esta crisis y la propuesta de una ecología integral como alternativa.
Centrarme en estos aspectos podría explicarse del siguiente modo: la propuesta de ecología integral realizada en el capítulo IV es un claro avance sobre la ecología superficial que nos envuelve. A lo largo de mi experiencia profesional y académica he transitado, por ejemplo, en el área de la economía, las etapas de la economía ambiental (desarrollando estudios de Impacto ambiental, multidisciplinarios, evaluaciones socioambientales, y desarrollos de economía circular, etc), llegando hasta la economía ecológica como alternativa a la economía clásica, y en términos más amplios, al estudio y comprensión de la denominada ecología profunda.
Sin nombrarla de este modo la Encíclica Laudato si’ destaca que la naturaleza, incluyendo todas las formas de vida, tienen un valor intrínseco, independientemente de su utilidad para los humanos, considera que la humanidad y el entorno natural están interconectados y son partes de un todo orgánico (Næss, A., 1976).
Francisco se atrevió a plantear la ecología cultural, y más aún mencionó la pérdida de diversidad cultural, como equivalente a la pérdida de biodiversidad, debido a la imposición de estilos de vida hegemónicos ligados a un modo de producción que obedece a “la racionalidad tecnológico-económica de la modernidad” (Leff, E., 2024) con una pérdida simbólica inevitable y degradante que ignora “la pauta que conecta” (Bateson, G., 1972), una unidad fundamental y una interconexión entre la mente y la naturaleza, entre los sistemas y los seres vivos.
Pero antes de proponer una ecología integral, Francisco se interna en la raíz humana de la crisis ecológica (Capítulo III). En tal sentido se puede mencionar la pregunta que Leff se realiza: “Más allá de poner al descubierto las estrategias de simulación del discurso y la geopolítica del “desarrollo sostenible”; más allá de desplegar los efectos negativos de la racionalidad que gobierna los destinos de la vida en el planeta y de intentar dilucidar las condiciones de sustentabilidad ecológica de la biósfera y de la vida humana, subsiste un enigma: ¿cómo fue posible que la humanidad hubiera podido construir un mundo -que alcanzó su dimensión global en la modernidad avanzada- alienado de las condiciones de la vida en el planeta?” (Leff, E., 2023).
De tal forma Francisco señala: “El hombre y la mujer del mundo posmoderno corren el riesgo permanente de volverse profundamente individualistas, y muchos problemas sociales se relacionan con el inmediatismo egoísta actual, con las crisis de los lazos familiares y sociales, con las dificultades para el reconocimiento del otro”.
Y agrega: “el hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto, porque el inmenso crecimiento tecnológico no estuvo acompañado de un desarrollo del ser humano en responsabilidad, valores, conciencia”. El ser humano no es plenamente autónomo. Su libertad se enferma cuando se entrega a las fuerzas ciegas del inconsciente, de las necesidades inmediatas, del egoísmo, de la violencia. En ese sentido, está desnudo y expuesto frente a su propio poder, que sigue creciendo, sin tener los elementos para controlarlo. Puede disponer de mecanismos superficiales, pero se enfrenta a la falta de una ética sólida, una cultura y una espiritualidad que realmente lo limiten y lo contengan…”.
El problema fundamental es otro más profundo todavía: el modo como la humanidad de hecho ha asumido la tecnología y su desarrollo junto con un paradigma homogéneo y unidimensional. En él se destaca un concepto del sujeto que, progresivamente, en el proceso lógico-racional, abarca y así posee, el objeto que se halla afuera. Ese sujeto se despliega en el establecimiento del método científico con su experimentación (que ya es explícitamente técnica de posesión, dominio y transformación). Es como si el sujeto se hallara frente a lo informe totalmente disponible para su manipulación. La intervención humana en la naturaleza siempre ha acontecido, pero durante mucho tiempo tuvo la característica de acompañar, de plegarse a las posibilidades que ofrecen las cosas mismas. Se trataba de recibir lo que la realidad natural de suyo permite, como tendiendo la mano. En cambio, ahora lo que interesa es extraer todo lo posible de las cosas por la imposición de la mano humana, que tiende a ignorar u olvidar la realidad misma de lo que tiene delante. Por eso, el ser humano y las cosas han dejado de tenderse amigablemente la mano para pasar a estar enfrentados. De aquí se pasa fácilmente a la idea de un crecimiento infinito o ilimitado, que ha entusiasmado tanto a economistas, financistas y tecnólogos. Supone la mentira de la disponibilidad infinita de los bienes del planeta, que lleva a «estrujarlo» hasta el límite y más allá del límite. Es el presupuesto falso que «existe una cantidad ilimitada de energía y de recursos utilizables, que su regeneración inmediata es posible y que los efectos negativos de las manipulaciones de la naturaleza pueden ser fácilmente absorbidos». Francisco afirmó que: “la economía asume todo desarrollo tecnológico en función del rédito, sin prestar atención a eventuales consecuencias negativas para el ser humano”, afirmando también que: “el principio de maximización de la ganancia, que tiende a aislarse de toda otra consideración, es una distorsión conceptual de la economía”, son expresiones concordantes a las de Deleuze G. y Guattari F.: “el capitalismo aparece como el régimen ontológico al cual quedan subordinados los deseos a través de una economía axiomática basada en la reducción de los entes al valor unitario del dinero y a la organización abstracta de la razón” (Leff, E., 2023).
Francisco mencionó también qué tipo de ciencias deberíamos desarrollar: “una que pretenda ofrecer soluciones a los grandes asuntos, necesariamente debería sumar todo lo que ha generado el conocimiento en las demás áreas del saber, incluyendo la filosofía y la ética social”. Pero este es un hábito difícil de desarrollar hoy. Por eso tampoco pueden reconocerse verdaderos horizontes éticos de referencia. La vida pasa a ser un abandonarse a las circunstancias condicionadas por la técnica, entendida como el principal recurso para interpretar la existencia. En la realidad concreta que nos interpela, aparecen diversos síntomas que muestran el error, como la degradación del ambiente, la angustia, la pérdida del sentido de la vida y de la convivencia. Así se muestra una vez más que “la realidad es superior a la idea”.
“La humanidad se ha modificado profundamente, y la sumatoria de constantes novedades consagra una fugacidad que nos arrastra por la superficie, en una única dirección.Se hace difícil detenernos para recuperar la profundidad de la vida.”
En este sentido, Enrique Leff afirma que “la crisis ambiental no es una catástrofe ecológica, sino el abismamiento de la aventura civilizatoria de la humanidad en su olvido de la vida. La crisis ambiental es el síntoma de una falla de comprensión de la vida que, al configurarse en la psique humana e institucionalizarse en los dispositivos racionales de poder que dominan a los impulsos y a la potencia de la vida, conducen el metabolismo de la biósfera hacia la muerte entrópica del planeta. Esta falla no fue instaurada por las leyes de la naturaleza -en la ineluctable ley de la entropía-, sino en la condición humana, en su ser simbólico; o mejor dicho, en su “falta en ser”, desde donde se constituye su “voluntad de poder” (Leff, E., 2023).
El último de los ejes que articulan toda la encíclica menciona: “la cultura del descarte y la propuesta de un nuevo estilo de vida.” Sobre esta propuesta quiero remarcar un aspecto, el “nuevo estilo de vida”, en esto me permito agregar más que lograr un nuevo estilo de vida deberíamos proponernos “el cuidado de la vida, de toda la vida, comenzando por la humana, continuando por la biota y finalizando el cuidado también en lo ‘no vivo’, que es parte fundamental de la creación sagrada, que el ser humano maltrata y derrocha irresponsable e inconscientemente”. Francisco “se atreve” a calificar de “anticuado” al modo de gobernanza presente, dominado por las corporaciones transnacionales: tal vez nos quiere llamar la atención sobre una reminiscencia del “estado feudal”, con otros modos de esclavitud.
La conversión ecológica que proponía Francisco se construye allanando los conflictos entre ciencia y fe que han perturbado y dificultado el avance hacia una espiritualidad profunda del ser humano en la creación.

Columnista invitado
Horacio Campaña
Ingeniero Químico, Universidad Nacional del Sur-Argentina-1977, MSc en Ecosistemas terrestres, uso sostenible e implicaciones ambientales, y Ph.D en Biología Vegetal y Ciencias del Suelo. Universidad de Vigo, España, 2011. Realizó trabajos de investigación tecnológica como miembro del Conicet (1978-1985) en la Planta Piloto de Ingeniería Química (UNS-CONICET). Realizó consultoría técnica a nivel nacional e internacional (gas, petróleo, minería, refinerías de azúcar). Desarrolló su actividad académica en la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Bahía Blanca, a nivel de grado, Profesor Asociado a cargo de las cátedras Ingeniería Sanitaria y Gestión Ambiental del Departamento de Ingeniería Civil y a nivel posgrado dicta actualmente: curso de Aguas Residuales y curso de Residuos peligrosos, en la Maestría en Ingeniería Ambiental. Desarrolla tareas de Investigación y Desarrollo en UTN FRBB, dentro del Grupo de Estudio de Ambiente, Química y Biología (GEAQB), y participa en Proyectos de Investigación homologados en el sistema científico nacional, en el área de Sistemas Naturales de Tratamiento de Residuos y Efluentes. Actualmente es Profesor consulto de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Bahía Blanca.
Notas
Bateson, Gregory, 1972. Steps to an Ecology of Mind, Chandler Pub. Co- N. York
Leff, Enrique, 2023. “El conflicto de la vida: la falta en ser y la voluntad de poder”, Psicoanálisis, filosofía y ecología política- Desenvolvimento e Meio Ambiente, v. 62, p. 316-337. UPFR-Brasil Vol. 62, p. 316-337, jul./dez. 2023.
Leff, Enrique, 2024. “Antroposapiencia de la vida. Imaginarios sociales y racionalidad ambiental ante la crisis civilizatoria planetaria”, Revista Española de Antropología Americana 54(2): 265-278, Ediciones Complutense.
Næss, Arne, 1976. Ecology, Community and Lifestyle: Outline of an Ecosophy. Cambridge University Press.
*Presentado en forma virtual el 5 de junio, en el V Foro Patagónico de Energías Sustentables y Alimentación: “Ciencia Industria y Sociedad, Sinergias para un desarrollo Sostenible” (Villa Regina – UNCO)

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