
“Nacionales
“Crisis de ingresos: En el segundo año de Milei, el salario real volvió a perder contra la evolución inflacionaria
“Más allá de las declaraciones oficiales sobre los presuntos éxitos económicos de la gestión de Javier Milei, los datos económicos continúan confirmando lo contrario. Profundizando la dramática crisis de ingresos para los trabajadores, en 2025, los salarios formales volvieron a perder contra la inflación. En un nuevo retroceso del poder adquisitivo de los trabajadores registrados, confirmado por el propio Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), entre enero y noviembre los salarios del sector privado registrado aumentaron 25,6%, mientras que la inflación acumulada en ese período fue de 27,9%. La diferencia implica una caída real de al menos 2,3 puntos porcentuales, incluso en el segmento con mayor cobertura sindical y convenios colectivos.
“La dinámica negativa se profundizó hacia el final del año, con un gobierno que se resiste a abandonar la llamada «ancla salarial», como principal herramienta para contener las tensiones inflacionarias. En noviembre, los salarios privados registrados crecieron 2,1%, por debajo del IPC mensual del 2,5%, y en diciembre la inflación volvió a acelerarse hasta el 2,8%. Con una inflación anual del 31,5%- Así, los trabajadores volvieron a perder contra los precios gracias a la imposición de techos paritarios, el atraso en la actualización de salariales en tramos previamente acordados y la falta de reaperturas paritarias.
“El índice de salarios total, que incluye al sector público y al privado no registrado, mostró una suba acumulada mayor, del 36%, empujada por variaciones excepcionales en los ingresos informales. Sin embargo, ese dato no refleja mejoras sostenidas en las condiciones laborales: el propio INDEC aclara que el indicador del sector no registrado se construye con rezagos metodológicos y sobre una base muy baja. En contraste, los salarios del sector público crecieron 27,7% entre enero y noviembre, con fuertes disparidades: apenas 19% en la administración pública nacional y 31,2% en las provinciales. Dado que el sector privado registrado explica más del 50% del índice de salarios y el sector público cerca del 30%, más del 80% de la masa salarial relevada tuvo aumentos por debajo de la inflación acumulada. Esto consolidó una nueva pérdida del poder adquisitivo del trabajo formal, con impacto directo sobre el consumo, la capacidad de ahorro y la estabilidad cotidiana de millones de hogares argentinos.
“Este sostenido deterioro salarial se reflejó con fuerza en otro indicador clave: el endeudamiento de las familias. El Banco Central informó que en noviembre la mora total de los hogares en el sistema financiero alcanzó el 8,8%, el nivel más alto de la serie histórica. En los préstamos personales, el incumplimiento superó el 11%, y en las tarjetas de crédito llegó al 9,2%. La caída del salario real y la creciente precarización laboral empujaron a muchas familias a endeudarse para cubrir gastos básicos, y luego limitaron su capacidad de pago.
“La situación se da en paralelo a una política oficial que mantiene congeladas las paritarias del sector público nacional y avanza con una reforma laboral orientada a reducir protecciones y desregular condiciones de trabajo. Como resumió el investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, Luis Campos, “la dinámica salarial del 2025 fue de un claro estancamiento en niveles históricamente bajos”, con un deterioro que se profundiza en el sector público. En este contexto, un trabajo asalariado formal dejó de ser una garantía frente a la inflación y a la pérdida de ingresos reales.
“Estadodealerta.com.ar
“27 de enero de 2026”.













