En “El crimen de la guerra” (escrito en el año 1870, cuando ya contaba con 60 años de edad), Juan Bautista Alberdi postula que la guerra no es un derecho legítimo, sino un crimen monstruoso, un homicidio masivo y el mayor obstáculo para la civilización y el progreso humano.
Punto clave de su obra es que la guerra configura un delito. Alberdi sostiene que llamar “derecho” a la guerra es un contrasentido.
Para él, la guerra es simplemente robo, incendio y homicidio a gran escala.
Rechaza asimismo el concepto de “guerra justa”.
Cuestiona los motivos habituales de los conflictos (como la conquista de territorios o el poder).
Considera que la única defensa aceptable es la legítima y estricta supervivencia, pero advierte que el exceso en la represalia convierte a la víctima en un nuevo agresor.
Propone la industria en lugar del militarismo y abandonar la vanagloria militar.
Defiende que el verdadero honor y motor del progreso de las naciones debe basarse en el trabajo, la cultura, la navegación, la colonización y el comercio pacífico.
Respecto de Derecho internacional y arbitraje, anticipa la necesidad de crear un orden jurídico internacional y organismos o autoridades supranacionales que actúen por encima de la soberanía de los Estados para solucionar los conflictos mediante el diálogo y evitar el uso de las armas.

Columnista invitado
Bernardo Lobo Bugeau
Abogado tucumano, especialista en Ciencias Sociales en la FLACSO. Es actual secretario del Juzgado Federal 2, de Catamarca, en una carrera de más de 20 años que comenzó en el Poder Judicial de Tucumán. Fue abogado en crímenes de lesa humanidad en el período 2007 al 2017, actuando en casos paradigmáticos como “Jefatura de Policía-Arsenal Miguel de Azcuénaga”, “Cárcel de Villa Urquiza”, “Curas de Chamical, Murias y Longueville”, “Monseñor Angelelli”, entre otras. Es autor de pequeños opúsculos: “Notas del fútbol argentino” e “Informe por el homicidio de Paulina Lebbos”.













