Colangüil: del desmanejo del patrimonio al desafío del turismo comunitario
Hablar de turismo comunitario en Colangüil no significa pensar únicamente en visitantes, paisajes o nuevos emprendimientos. Significa, sobre todo, reflexionar sobre la historia reciente de un patrimonio arqueológico excepcional que durante décadas sufrió decisiones desacertadas, escasa planificación y una insuficiente participación de la comunidad local.
Hace más de treinta años comencé a investigar el patrimonio arqueológico del norte de San Juan. Desde entonces recorrí sistemáticamente Colangüil y Las Juntas, registré sitios, documenté petroglifos y geoglifos. También participé en investigaciones y acciones de conservación y divulgación. Esa experiencia me permitió conocer no solo el enorme valor científico y cultural de este territorio, sino también los procesos que provocaron el deterioro y la pérdida de parte de ese patrimonio.

Mapa del Departamento de Iglesia
Uno de los casos más emblemáticos fue el traslado de la denominada Piedra Negra, un gran bloque con petroglifos removido de su emplazamiento original. Su desplazamiento generó denuncias de vecinos e instituciones que se convirtió en una causa penal, motivó la intervención de la Defensoría del Pueblo y puso en evidencia la ausencia de criterios técnicos para intervenir sobre bienes arqueológicos de enorme fragilidad. La roca permaneció durante años fuera de su contexto original y, cuando finalmente fue reinstalada, volvió a sufrir daños derivados de un manejo inadecuado.
No fue un hecho aislado. Con anterioridad, la apertura de un camino hacia emprendimientos mineros produjo el desplazamiento de otros petroglifos, algunos de los cuales quedaron instalados en sectores anegados por la vega, alterando las condiciones que habían permitido su conservación durante siglos. A ello se suman pérdidas de piezas arqueológicas, intervenciones sin estudios previos y la permanente exposición de numerosos sitios a obras de infraestructura y acciones humanas no controladas.
Estos episodios demuestran que el mayor riesgo para el patrimonio no siempre proviene del paso del tiempo, sino de decisiones tomadas sin planificación, sin asesoramiento técnico y, sobre todo, sin la participación de quienes conocen y habitan el territorio.
Sin embargo, esta historia también deja una enseñanza. Durante todos estos años fueron los propios vecinos quienes denunciaron daños, acompañaron relevamientos, aportaron información y reclamaron la protección de un patrimonio que consideran parte de su identidad. Esa participación constituye hoy uno de los principales activos para construir un modelo diferente.
En 2010 y sin la participación de los vecinos, funcionarios de Patrimonio de la Provincia, la UNSJ y la Municipalidad de Iglesia reinstalaron la piedra que estaba en el humedal 94 metros hacia el norte de su lugar original. Lo hicieron con instrumental inapropiado ya que hicieron lo mismo que el saqueador la arrastraron y volcaron generándole raspados.
Es aquí donde el turismo comunitario adquiere un papel fundamental. Lejos de entender el patrimonio como un recurso para explotar, propone conservarlo, interpretarlo y compartirlo con quienes visitan la región. La comunidad deja de ocupar un lugar secundario para convertirse en protagonista de la planificación, de la gestión y de los beneficios económicos que genera la actividad turística.
En abril de 2010 desarrolle un taller sobre arte rupestre en el pueblo y se visitó con ellos el sitio de Las Juntas donde se pudieron apreciar los daños,

Fotografía de la Piedra Negra en su instalación original. En el año 1998 ya presentaba algunas inscripciones modernas de un particular
Colangüil posee condiciones excepcionales para desarrollar este modelo. Su patrimonio arqueológico, el paisaje cordillerano, la tradición ganadera, la gastronomía local, las antiguas rutas andinas y los conocimientos transmitidos entre generaciones constituyen una oferta cultural difícil de encontrar en otros destinos. Pero ese potencial solo podrá consolidarse si la conservación ocupa el primer lugar.
Después de tantos años de investigación estoy convencida de que el patrimonio no se protege únicamente mediante leyes o declaraciones. Se protege cuando la comunidad lo hace propio, cuando los visitantes comprenden su significado y cuando las políticas públicas priorizan el conocimiento, la conservación y la participación antes que las soluciones improvisadas.
El verdadero desafío de Colangüil no consiste solamente en atraer turistas. Consiste en demostrar que es posible transformar una historia de desmanejo en un ejemplo de desarrollo basado en la identidad, la memoria y el compromiso de su comunidad. Allí reside la esencia del turismo comunitario y la mejor oportunidad para construir un futuro sostenible para este rincón de los Andes sanjuaninos.


Piedra Negra volqueteada por el que la sustrajo en el humedal de la vega


Petroglifo en su disposición original (!))/) y actualmente exhibido en el Museo Prieto de Jáchal

Los vecinos observan los daños y el acuñado con otras piedras menores

Fotografía del Diario de Cuyo de Abril de 2010





Columnista invitada
Adriana del Valle Varela (Nani Varela)
Es Profesora de Artes Plásticas, título otorgado por la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes, Universidad Nacional de San Juan (UNSJ). Ha realizado numerosos curso y seminarios sobre Arte Rupestre y Cerámica Indígena, así como cursó el segundo año de la Maestría en Artes Visuales de la Universidad Nacional de Chile. Hizo cursos de la Maestría en Historia de la UNSJ. También ha realizado cursos sobre Prehistoria de San Juan y Población indígena en los siglos XVII y XVIII en la UNSJ, Planificación Estratégica sobre Museos (Secretaría de Cultura de la Nación) y cursos de Impactología Arqueológica en la UNCuyo y la UNChile. Como investigadora categorizada con 653 de puntaje (Res N.º 5703/05) se encuentra jubilada en el cargo de Prof. Adjunto exclusivo con funciones en el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo Prof. Mariano Gambier en proyectos de investigación y extensión en el Programa del Corredor Bioceánico, en proyectos de Investigación y extensión en la UNCuyo. Se ha desempeñado como ayudante, integrante codirectora y directora de proyectos de investigación y extensión. También ha dirigido Adscriptos y Becarios en el Departamento de Artes Visuales y el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo Prof. Mariano Gambier. En docencia se ha desempeñado de numerosas cátedras en el Departamento de Artes Visuales, en el Departamento de Geografía y Turismo de la FFHA y Facultad de Arquitectura, UNSJ, con más de treinta años de antigüedad. Ha dictado números cursos y talleres de extensión sobre Patrimonio, Cerámica Pre hispana, y Arte Rupestre de San Juan y Cuyo. Ha participado de las gestiones y sanción de leyes de protección del Patrimonio Arqueológico y Museo Comunitario y tareas de resguardo de instalaciones arqueológicas en diferentes localidades en Chile, Neuquén y San Juan. Se ha desempeñado como representante de la UNSJ al Consejo Consultivo de la Reserva de la Biosfera de San Guillermo y el Consejo del Patrimonio de la Prov. de San Juan. Ha participado en ciclos televisivos y radiales en actividades de divulgación. En investigación se ha desempeñado como ayudante, integrante co directora y directora de proyectos de investigación y extensión en Artes Visuales Y en el instituto de investigaciones arqueológicas, en el museo Prof. Mariano Guambiar. Ha participado en congresos y seminarios de Chile, Mendoza, Cochabamba (Bolivia) y Río Cuarto (Córdoba). También tiene publicaciones con referato en revistas especializadas. Ha sido Subdirectora y miembro del Consejo del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo Prof. Mariano Gambier.













