
“El regreso de las relaciones carnales
“La embajada en la Rural: La tarde en que Lamelas vistió de cowboys al elenco libertario
“Legisladores, empresarios y funcionarios libertarios hicieron de salieris del embajador en los festejos por los 250 años de la independencia de EE.UU.
“Una larga fila rodea el predio de La Rural, en el barrio porteño de Palermo. Si algún transeúnte está distraído, se puede confundir y pensar que se trata de los 14 mil desempleados que se presentaron allí por la mañana para pelear por uno de los 2500 puestos de trabajo que se ofrecieron en la “expo empleo”. Pero no. Ya está por caer la tarde y, si se presta atención, esta fila es muy distinta. En ella hay diputados, diputadas, senadores y empresarios. Los que hacen esta cola tienen otra particularidad que los diferencia: van vestidos de cowboys. Esperan para entrar a una fiesta de la Embajada de Estados Unidos en la Argentina por los 250 años de su independencia. Se trata de un “rodeo”, al puro estilo norteamericano.
“Sombreros, jeans, pañuelos de vaqueros colgando de los cuellos y botas texanas. El diputado de la Libertad Avanza, Carlos Zapata —conocido por sus visitas a los genocidas en el penal de Ezeiza— completa el look con algo propio: unos bigotes blancos, largos y mal peinados que le entran por la comisura de los labios.
“El contexto es particular: ese mismo día la Argentina respondió a las órdenes de Estados Unidos y recibió en Misiones al candidato derrotado en las elecciones de Brasil, Flavio Bolsonaro. Él despegó desde Foz de Iguazú y aterrizó en Miami para escapar de la justicia.
“El embajador Peter Lamelas, en tanto, hace su ingreso triunfal a la Rural rodeado de militares del ejército argentino, que lucen sus FN MAG con orgullo. Como si no percibiera que está en Palermo, y no en el Lejano Oeste, se vistió como un clásico vaquero estadounidense. Tiene una camisa con la bandera de su país, botas texanas y un sombrero cattleman.
“Lammelas aplaude y saluda a todos los presentes, que están ubicados en las gradas comiendo hamburguesas y panchos que venden los “food trucks”. Algunos de los asistentes eligieron no portar look cowboy, pero sí se pusieron la gorra roja típica del trumpismo que consigna “Make America Great Again”.
“Consultado por la prensa sobre la fuga de Jair Bolsonaro con complicidad de la Argentina —y por órdenes de Estados Unidos—, borra la sonrisa y dice que “no puede hablar de ese tema”. De fondo suena, cada vez más fuerte, música country. La gente aplaude y se para para husmear porque hay cámaras y micrófonos.
“En el fondo del predio, justo abajo del cartel que dice: “Cultivar al suelo es servir a la patria”, hay un VIP en el que están comiendo canapés funcionarios y empresarios. Está el viceministro de Economía José Luis Daza y empresarios como José Luis Manzano o representantes de Irsa, el grupo cuyo dueño es Eduardo Elsztain.
“Los jinetes entran a la pista arriba de sus caballos y flamean la bandera de Estados Unidos. Lamelas se presta para subir al escenario. Primero suena el himno de los Estados Unidos y, en las gradas, los argentinos se paran. Algunos hasta ponen su mano en el pecho. En segundo lugar, suena el himno de nuestro país.
““Los argentinos y los estadounidenses tienen mucho en común: nos encantan los caballos, nos encanta el campo, nos gusta compartir con la familia, con los amigos. Me da mucho gusto poder invitarte a ti a compartir un poquito de los Estados Unidos aquí en la Argentina”, empieza Lamelas. “Sobre todo –dice– los argentinos y los estadounidenses aprecian y les encanta la libertad. Nosotros tenemos el Lejano Oeste, ustedes las pampas, nosotros los cowboys y ustedes los gauchos”, cierra.
“Entre el público, los dirigentes de la Libertad Avanza escuchan con atención y asienten con la cabeza. Están, entre otros, las diputadas Juliana Santillán y Lilia Lemoine. También los diputados Santiago Santurio, Nahuel Sotelo y el senador Joaquín Benegas Lynch. Sacan fotos con sus smartphones, algunos están con su familia. Un padre le ordena al hijo: “Si el embajador viene para acá, le das la mano y le decís ‘nice to meet you’, ¿entendiste?“. ”Sí“, le responde el nene con la cabeza y se mete en la boca unos “popcorn” que le regalaron a la entrada.
“Juliana Santillán agrega: “Es increíble cómo intercambian los jinetes argentinos con los americanos. Como dijo el embajador recién, nosotros tenemos los gauchos y ellos los cowboys. Está todo muy relacionado. La Argentina es la cuna de la cría de caballos y Estados Unidos es un gran comprador de caballos argentinos. Es hermoso compartir este momento de jinetes americanos montando caballos argentinos”.
“Lilia Lemoine, a diferencia de Santillán, sí acepta hablar del tema de la jornada, es decir, de la fuga de Bolsonaro con la complicidad del gobierno argentino. Indica: “El presidente no puede meter preso a un civil porque lo decida, ¿se entiende? Cuando Bolsonaro cruzó para la Argentina, no había ninguna orden de captura y, aunque la hubiera, podría ser un refugiado político”. No dice más nada y posa para las fotos con su sombrero. Tiene una curita en el cachete. Explica que se lastimó “por querer montar una yegua que no estaba domesticada”.
“En la pista central, mientras tanto, sigue el show de los jinetes. El locutor, con un castellano forzado, grita: “Desde Texas… el señor Harry Underwood”. Harry entra cabalgando a toda velocidad y empieza a los tiros a explotar globos azules y rojos. También se pasea arriba de dos caballos, con las piernas abiertas, “Liberty”, una chica que, como Lammelas, está vestida con la bandera estadounidense. Tras su espectáculo, Liberty va al escenario vip y se monta, esta vez, sobre los hombros de Lamelas y de su esposa. Ellos se lo piden para hacer una foto “divertida”.
“Después del show de los jinetes, mientras todo se prepara para que ingresen las vacas que serán “rodeadas” por los cowboys americanos, gira por la pista una 4×4 con un payaso parado en la caja. También está vestido de rojo y azul y tiene en sus manos una pistola gigante que dispara “playeras”.
“La gente enloquece. Se paran en las gradas, revolean los sombreros y se empujan entre ellos para agarrar el regalo de la embajada. “¿Quién quiere su playera? Hay más, hay más”, grita el animador desde el escenario. El payaso, que luego hará un show con sogas y fuego, se ríe a carcajadas y mueve la cadera sacando la cola para adelante y para atrás.
“Anamá Ferreyra está entre los invitados VIP, también disfrazada de vaquera. Pero no es la única figura del espectáculo que se llevará las miradas de la jornada. El cierre está a cargo de la exnovia del presidente Javier Milei.
“Fátima Florez hace su ingreso triunfal. En los festejos por el día de la Independencia estadounidense, que se hicieron en la embajada en el mes de julio, ella se disfrazó de Liza Minnelli y cantó “New York, New York” frente a Milei. Esta vez el presidente se lo perdió porque tuvo que viajar a Catamarca con su hermana.
“La exprimera dama eligió para esta ocasión un look distinto. Aparece frente a la bandera de Estados Unidos disfrazada de la cantante Dolly Parton e interpreta la canción Jolene. Después del show, Fátima sale entre el público con su peluca rubia y su escote pronunciado. La gente la toca: la pista texana, en pleno Palermo, quedó inaugurada.
“Las luces bajan y una banda toca desde el escenario música country para que todos puedan bailar. Lo hacen al ritmo del tema “The Gambler”, de Kenny Rogers, que dice en inglés: “Nunca cuentes tu dinero cuando estés sentado a la mesa. Habrá tiempo suficiente para contar cuando el trato esté hecho”.
“Pagina12.com.ar
“Melisa Molina
“29 de octubre de 2026”.
Foto: Daniel Alloni













