Noticias que nos llegan desde Toronto, Canadá
Hace un tiempo atrás, si hubiera tenido que escribir mi primera nota del año habría sido mirado hacia adelante, hubiera hablado del futuro, porque allí sí podemos incidir.
Hablar del pasado es para el último día del año, cuando uno debe rescatar de entre los escombros lo que quedó, aquello que requiera más trabajo o ser rehecho.
Mirar el futuro es siempre venturoso, nos queda la voluntad. Aun así, no debemos abusar de lo que pensamos es posible. En una nota que se puede acceder desde aquí, Edna Amador nos advierte que, si entre las resoluciones para el 2023 está el bajar de peso, preste atención al camino elegido, ya que algunas opciones alimenticias son peligrosas para la salud o es peor el remedio que la enfermedad.
Hace tres años hubiera mencionado un virus nuevo que estaba apareciendo en China como un dato más para tener en cuenta. Pues lo primero que supimos es que avanzaba y no se sabía cómo enfrentar su contagio masivo. Pero como era en China se veía como una amenaza muy lejana.
Hoy, cuando vemos como aumentó el grado de incertidumbre y no solo en el ámbito de la salud, sino como ha venido a dar vuelta la vida cotidiana en todo el planeta, pensar en el futuro es, cuanto menos, un acto de adivinación. Nunca más certero lo del poeta: «se hace camino al andar». Con el agregado que cuando se vuelve la vista atrás, la senda que no se ha de volver a pisar ya no se encuentra.
El autor chileno Julio Numhauser escribió una poesía en Suecia en 1982, donde estaba viviendo su exilio. Mercedes Sosa la popularizó en 1984 y desde allí hemos venido repitiendo que cambia, todo cambia. Pero el mundo que nos toca vivir ha sido por los últimos veinte años vertiginoso.
En la cena de fin de año un periodista preguntó cuáles serán los temas relevantes de 2023. Yo estuve a punto de decir la guerra en Ucrania, la relación entre Occidente y China, las turbulencias económicas globales y la lucha contra el cambio climático, que son para mí, los cuatro grandes temas con los que este mundo globalizado se enfrenta, porque ya lo estamos viviendo. No el acabose, como diría Mafalda es el continuose del empezose… Antes de poder emitir palabra, él mismo se respondió: la inteligencia artificial.
Ciertamente lo vemos cada día más. Por ejemplo, cuando llamamos a una empresa proveedora de servicios y el contestador es automático. Hasta que empieza a acomodar la respuesta a lo que se le va diciendo, allí aparece la inteligencia artificial. Aún hay mucho camino para avanzar en el reconocimiento de voz, los acentos, las pronunciaciones diversas, el slang y todas las variaciones que tiene la comunicación por la voz humana. Sí, crecerá, y mucho, por la popularización de esos aparatos asistentes en el hogar como Alexa o Siri de Apple, esos auxiliares electrónicos tan presentes actualmente en muchos hogares. Gracias al intensivo uso por diferentes personas la inteligencia artificial (IA) va avanzando. Pero también vamos cediendo lugar a los aparatos. ¿Quién se acuerda de cómo multiplicar? ¿Es necesario recordar el número de teléfonos de las personas queridas? Todo está guardado en la memoria del teléfono celular. Y así vamos cediendo terreno de lo humano a lo artificial, lenta pero inexorablemente.
Las nuevas tecnologías han venido dizque para hacernos la vida más fácil. No es lo que piensa y sufre el humano promedio de más de 50 años en la mayoría de las ciudades del mundo. Lidiar con lo que a diario se nos presenta es fuente de más de un dolor de cabeza. Quizás en algún momento (¿de 2023?) las máquinas nos ordenarán: “¡andá pa’ allá, bobo!”.
Un dato que espanta: la IA es capaz de aprender una voz a partir de menos de un minuto de audio grabado. Algunas personas expresaron preocupaciones éticas sobre esto, específicamente la falta de consentimiento de quienes han muerto y el uso potencial de dicha tecnología por parte de la delincuencia. Seguramente, en Argentina están siguiendo este dato con especial atención, ya que podría ser usado para justificar que esos chats que se filtraron a los medios de prensa han sido fabricados con tecnología de esta naturaleza.
Este tema es más concreto y seguirá estando en muchas mesas de café en Argentina, porque hay pedido de juicio político a la Suprema Corte de Justicia, a varios jueces e integrantes de otros estamentos de la justicia. Es inaceptable que se vayan de paseo en un vuelo privado y en el aeropuerto sean esperados por el directivo de uno de los dos diarios más influyentes del país. Juntos (¿por el cambio?) se fueron a alojar en la casa de un magnate británico que usurpó un terreno que rodea un lago, y para hacerlo, se abría valido del visto bueno de un juez, quien era parte de esa misma comitiva. Desde la coalición de oposición, ahora replicaron con un pedido de juicio político al presidente por no acatar un fallo judicial. Ni que hablar de la “puesta en escena” que fue enjuiciar y proscribir exitosamente a la vicepresidenta. Así se hace política, junto a jueces de dudoso comportamiento y olvidando la independencia de poderes que debe primar en toda democracia.
En tanto y como primer paso de fortalecimiento del bloque regional que hoy constituye la CELAC -Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe- se ha previsto una reunión de presidentes en Buenos Aires para el próximo 24 de enero. El presidente argentino Alberto Fernández busca afuera lo que no consigue adentro, para ello invitó al presidente de los Estados Unidos Joe Biden y también a su par chino Xi Jinping. Hasta el momento, el primero no dijo ni mu, el segundo dijo que se fijaría en la agenda y si quedaba hueco, iría. Un dato más, lo que es bueno para el presidente argentino, lo es también y por diversas razones para Lula, Boric, Lopez Obrador, Petro y siguen las firmas. Habría que revisar la historia y ver qué pensarían las figuras patriotas consideradas como las fundadoras de las patrias modernas.
Mientras tanto en Canadá
Los desafíos para Canadá comienzan con tener un vecino como Estados Unidos, polarizado al mejor estilo Latinoamérica. Claro, no es fuente de tranquilidad. Ya tuvimos el año pasado una revuelta comenzada por transportistas con fuerte financiamiento proveniente de ese país, y que aquí se expresaba con la bandera de franjas y estrellas flameando en los vehículos que convergían a la protesta en Ottawa.
Otro tema es la relación tensa con China, que obliga a la diplomacia canadiense a dar vueltas de carnero en el aire -rol adelante decía mi profesor de gimnasia- en forma permanente y también los posibles rebotes del COVID-19.
Otro de los temas en los que debemos poner atención está relacionado con las políticas de migración. Hay cambios que se vienen anunciando, sin fecha fija aun, que podrían hacer la vida más fácil a muchas personas de nuestra comunidad y de otras también. Son personas que ya están aquí con estatus migratorio vulnerable, para decirlo de alguna forma. En este país son necesarias personas que tengan determinadas capacidades y navegar entre la necesidad y los intereses de los colegios profesionales ha sido uno de los grandes desafíos.
Un sector donde esto ha impactado fuertemente es en el de la salud, donde hay un déficit de personal muy serio, por las personas que se jubilan degastadas por el esfuerzo frente a la pandemia, como también las que huyen de los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo, que han puesto a muchos hospitales al punto de cierre de sus salas de emergencias.
Tres cuartas partes de quienes lidian con personal en Canadá dicen que esperan enfrentar desafíos de contratación en 2023, según una nueva encuesta realizada en todo el país. La encuesta a más de 500 personas representantes del sector muestra que más de un tercio dijeron experimentar un aumento en la rotación del personal empleado en 2022, a pesar de ofrecer mejores salarios y beneficios. Entre estas encuestas, las principales razones de la rotación de personal fueron mejores salarios o beneficios ofrecidos en otros lugares (36 por ciento), renuncias (35 por ciento), agotamiento (33 por ciento), jubilación (30 por ciento), mayores demandas en el lugar de trabajo (29 por ciento) y mejores beneficios ofrecidos en otros lugares, como viernes libres durante el verano y días de vacaciones ilimitados (28 por ciento).(1) Seguramente hay una poli causalidad, y mucho de lo que sucede en un sector no ocurre en otro. Pero la encuesta no deja de ser una alarma.
Para las personas que habitamos en este país, es condición sine qua non cumplir con nuestra obligación ciudadana de rendir nuestros ingresos. Este tema estará fuertemente presente durante los cuatro primeros meses antes de la fecha límite para hacerlo que será, como siempre, el 30 de abril. En Línea Uno tenemos a Usua Marcela Bohorquez quien nos da la pauta para hacer una buena presentación ante CRA. La nota completa se puede acceder desde aquí.
La pandemia también ha sido el catalizador de los desafíos modernos de la humanidad. Ahora se expresan en cambios acelerados, muchas veces para peor. Pero han estado allí acechando desde siempre, y hemos podido sortearlos de a uno por vez y así llegar hasta hoy. Una simple lista: la agricultura, la alimentación, el trabajo, el transporte y así siguiendo. Claro que podríamos haber hecho como especie algo más, pero aún no tomamos clara conciencia de la dimensión de esos cambios ni de cómo afectará la vida para quienes estamos en este planeta.
Para muestra basta un botón y del año pasado puedo tomar dos: una cumbre en Egipto antes del mundial de Qatar sobre los efectos del cambio climático y como mitigarlos. La otra fue en Montreal, casi al finalizar la de Egipto, donde el tema fue la biodiversidad y cómo frenar la extinción masiva de diversas especies de plantas y animales, siempre pensando que en algún punto está la raza humana, también con riesgo de desaparecer.
En ambas cumbres el gran tema fue el dinero. Las discusiones en Egipto y Montreal quedarán al menos como testimonio.
Esta situación me trajo a la memoria una película de mediados de los ’70, que aquí se conoció como Someone flight over the cukoo’s nest. El protagonista de la historia, interpretado por Jack Nicholson le dice a su silencioso compañero de infortunio “al menos lo intenté”, justo en el momento en que entra a la sala donde le aplicarán un electroshock cuyo efecto será, cuanto menos, dejar en blanco su memoria.
La pandemia ha puesto en tensión nuestra relación con el sistema de salud, eso que está allí y preferimos ni pensar que existe excepto cuando lo necesitamos. Cuando aparecieron las vacunas una de las cosas que dijimos muchas personas es que a mí no me gustan los pinchazos. Esto es primario y vital, diría tan humano: ¿cómo que voy a dejar atravesar mi piel por un hierro que además inyectará un líquido en mi cuerpo?. De solo expresarlo me espanto. Hay que hacer muchos ejercicios de razón para quebrar esta idea primaria. En esta edición de Línea Uno Fernando Rouaux nos traduce un trabajo que aborda esta discusión. La nota completa se puede acceder desde aquí.
Dos cosas antes de partir, primero el podcast de esta semana nos trae una presentación que hizo la partera Laura Solís, quien comparte con la comunidad cómo se puede acompañar a la familia hispana en un parto en que la mujer esté en el centro de las decisiones en cada momento. Es para escucharla completa, aquí se puede acceder, sobre todo si entre las resoluciones del 2023 está la de ampliar familia.
En segundo lugar quedó Francia… perdón, son resabios mundialistas. Quise decir que lo que no podemos dejar de leer en esta edición de Línea Uno, es la viñeta de Luis Carrillos. Una experiencia de fin de año que tuvo un poco de todo. Aquí se puede acceder a su lectura.
La próxima semana habrá quedado atrás el horror que representa que a los 45 minutos de haber empezado a trabajar, el martes 3 de enero, un grupo de 100 CEOs -Chief Executive Operations de las grandes corporaciones de Canadá- ya habrán ganado lo que, en promedio a una persona trabajadora le llevará doce meses poder reunir. La brecha salarial -que es más de doscientas veces superior- seguirá estando allí pero ya me dolerá menos, por efecto de la memoria selectiva no me acordaré. A menos que la semana que viene vuelva a leer esta columna.
Columnista invitado
Rodrigo Briones
Nació en Córdoba, Argentina en 1955 y empezó a rondar el periodismo a los quince años. Estudió Psicopedagogía y Psicología Social en los ’80. Hace 35 años dejó esa carrera para dedicarse de lleno a la producción de radio. Como locutor, productor y guionista recorrió diversas radios de la Argentina y Canadá. Sus producciones ganaron docenas de premios nacionales. Fue panelista en congresos y simposios de radio. A mediados de los ’90 realizó un postgrado de la Radio y Televisión de España. Ya en el 2000 enseñó radio y producción en escuelas de periodismo de América Central. Se radicó en Canadá hace veinte años. Allí fue uno de los fundadores de CHHA 1610 AM Radio Voces Latinas en el 2003, siendo su director por más de seis años. Desde hace diez años trabaja acompañando a las personas mayores a mejorar su calidad de vida. Como facilitador de talleres, locutor y animador sociocultural desarrolló un programa comunitario junto a Family Service de Toronto, para proteger del abuso y el aislamiento a personas mayores de diferentes comunidades culturales y lingüísticas. En la actualidad y en su escaso tiempo libre se dedica a escribir, oficio por el cual ha sido reconocido con la publicación de varios cuentos y decenas de columnas. Es padre de dos hijos, tiene ya varios nietos y vive con su pareja por los últimos 28 años, en compañía de tres gatos hermanos.


