Según sé, dos de los integrantes del triunvirato de conducción responden a Sergio Massa, Ministro de Economía. Pablo Moyano sería una suerte de díscolo, más cercano a la prédica kirchnerista, al menos por ahora. Pero como mínimo llama la atención que no ocupen su lugar en una discusión importantísima, respecto de la que aún no han dicho nada. Más allá de declaraciones individuales, que la Confederación General del Trabajo se expida públicamente sería pertinente.
Ya sabemos lo que ocurre y cómo esta suerte de cogobierno de los cuatro integrantes de la Corte pone en entredicho al sistema en sí mismo. El propio Poder Judicial ha sido puesto a intervenir de manera desenfadada, más allá de las atribuciones que le corresponden. A esto hay que sumar que han perdido toda referencia de imparcialidad. Lo vemos en lo que hace a las causas más resonantes que decide llevar adelante, en las que suelen tener intereses directos y hasta personalísimos.
Más de la mitad de nuestro pueblo se halla debajo de la línea de la pobreza y la CGT elige mirar para otro lado, en un momento clave al que podrían sumar su peso específico y avanzar en torno a una discusión necesaria. Llena de estupor, hastío y bronca esta pasividad planidicada. Hay dirigentes allí que, además de multimillonarios, hace rato se dedican a combatir expresiones peronistas, kirchneristas y tanto más. En los hechos están beneficiando a los enemigos de la Patria.
«El país
«La CGT se resiste a apoyar la embestida contra la Corte Suprema
«Los jefes gremiales se diferenciaron de otros referentes del kirchnerismo y, por ahora mantienen el silencio.
«Los referentes de la CGT están en silencio y no se suman a los apoyos que logró el oficialismo a más de una semana de que se conociera el pedido de juicio político del gobierno contra los miembros de la Corte Suprema.
«Los sindicalistas se niegan a apoyar la ofensiva K y tampoco firmaron una solicitada kirchnerista contra el máximo tribunal. El texto fue firmado por dirigentes sindicales cercanos al kirchnerismo, como el diputado y titular de la CTA, Hugo Yasky, o los gremialistas Roberto Baradel (Suteba) o Sonia Alesso (Ctera). Pero no fue acompañado por el camionero y miembro del triunviro de conducción cegetista, Pablo Moyano, ni por otros referentes de la central
«La Casa Rosada logró que 11 gobernadores avalaran su avance contra la Corte Suprema, en una cruzada que con la conformación actual del Congreso de la Nación no tiene posibilidades de prosperar, pero que apunta a generar un desgaste en los magistrados.
«En el Gobierno evitaron definiciones sobre la postura de la CGT, encabezada por Héctor Daer, Pablo Moyano y Carlos Acuña. “Ellos no suelen meterse en esos temas”, fue una de las frases escuchadas.
«“No se les pidió nada”, argumentó otro funcionario, al momento de justificar el silencio del sindicalismo tradicional.
«En la Casa Rosada preferían eludir la falta de apoyo de la CGT a la maniobra de Fernández contra la Corte Suprema, pero quienes respondieron argumentaron que nadie hizo gestiones para lograr la adhesión de los jefes gremiales.
«“Se optó por la necesidad de actuar con prudencia“. Fue el argumento consensuado entre los sectores mayoritarios de la central obrera para evitar un respaldo público a la avanzada del oficialismo contra la Corte.
«Moyano hijo mantuvo un silencio público respecto al pedido de juicio político a los miembros de la Corte que, en fuentes de su espacio, atribuyeron a una decisión meditada internamente. Incluso, un dirigente aliado al camionero admitió ciertas diferencias en el sector sobre la conveniencia de ofrecer un respaldo a la embestida contra los jueces.
«“La intención por ahora es no decir nada, no es una pelea nuestra“, se sinceró el vocero.
«Con información de Clarín y La Nación
«Elsol.com.ar
«10 de enero de 2023».


