Lejos de que la gira del presidente Alberto Fernández a Estados Unidos la semana pasada, trajera alivio a la pesada carga que debemos enfrentar en este año eleccionario, el enfrentamiento tanto externo, como local, demuestra que el país sigue empantanado, lidiando con los mismos o nuevos adversarios que, dados su persistencia y ferocidad, deberían ser considerados directamente enemigos.
Sabemos que vivimos épocas negras, tenebrosas, donde el sentido común de las multitudes es continuamente manipulado por los medios de comunicación que deforman su percepción de la realidad de la mañana a la noche, cuestión que la gente de a pie, empujada a sobrevivir de cualquier manera, descree -que es en lo que más se ha obsesionado la ultra derecha rabiosa- de la política y, desde luego, de las instituciones capaces de llevar a cabo la defensa de los intereses colectivos conforme su particular ideología, como han sido los partidos políticos en los últimos dos siglos. Han surgido nuevos conductores, los denominados nuevos libertarios que, lejos de defender el liberalismo clásico, no respetan la historia, mucho menos las disciplinas científicas y respaldados por un negacionismo a ultranza, comienzan a seducir a multitudes con su prédica aberrante. Lo ha hecho y hace Donald Trump, que acusado por los tribunales de Nueva York por 34 causas de corrupción de menores, se ha declarado inocente y con el puño en alto, exhorta a sus seguidores para volver al gobierno en 2024. Un hecho que debería culpabilizarlo, termina finalmente beneficiándolo, brindándole un escenario propicio al inicio de su campaña. Atrás quedó el asalto al Congreso el 6 de enero de 2021 y todo lo realizado en la democracia moderna más antigua del mundo.
Lo mismo ha sucedido con Jair Bolsonaro que se encontraba recluido en Miami y vuelve a Brasil, donde debe enfrentar cargos por los desmanes ocurridos en Brasilia el 8 de enero de 2023, a una semana de la asunción del presidente Inácio Lula da Silva o, más cercanamente, el ex presidente Mauricio Macri que ha renunciado a la candidatura presidencial -aunque no al manejo absoluto de su espacio político- porque las encuestas no lo favorecen o, directamente, estaría más cómodo y con muchísima más fortuna en la presidencia de la FIFA -antro de corrupción si los hay- que en la presidencia del país, teniendo que rendir ¿examen? o al menos, cumpliendo horario, cuestión a la que es sumamente remiso, según lo demostró los cuatro años en que estuvo en la Casa Rosada.
Habiendo expuesto sobrada y pormenorizadamente los efectos de la gran sequía sufrida en la región, dado que la misma afecta a Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, lo que disminuye sustancialmente los ingresos por las exportaciones primarias para hacer frente a los compromisos contraídos con el FMI, éste vuelve nuevamente con el cuchillo bajo el poncho, insistiendo en el 1,9 % de déficit fiscal en el PBI y 0,6 % de emisión monetaria, cuestión que sumiría al gobierno en un callejón sin salida, dado que afectaría directamente el bolsillo de los trabajadores ya dislocado por la alta inflación de los alimentos. De nada parecen haber servido las reuniones llevadas a cabo por el ministro de Economía Sergio Massa con la titular de la institución Kristalina Georgieva ni con los negociadores que la acompañaban en la oportunidad, dado que nuevamente vuelven con otros puntos no concertados previamente, pero que claramente hacen mención a los objetivos financieros del Fondo.
Simultáneamente también y, como si se hubieran puesto de acuerdo, el Tribunal Supremo del Reino Unido ha dictado sentencia a favor de fondos buitres y emplazan al país al pago de 1.330 millones de euros este año. Una causa de cuatro fondos buitres originada en 2013 y sale ahora a la luz, en el momento menos pensado. De todos modos, el gobierno plantea recurrir el fallo.
No escapa también a la atención de las autoridades nacionales y de la provincia de Buenos Aires, la gran conmoción producida por la muerte de un colectivero que puso en pie de guerra al controvertido gremio de la Unión Tranviarios Automotor, sindicato que ha cumplido ya más de un siglo de vida y que algunos de cuyos miembros agredieron al ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni. El hecho cobra notoriedad puesto que la víctima era un conductor ejemplar a punto de jubilarse, no llevaba dinero y el asesinato ocurrió a altas horas de la noche; lo curioso fue que algunos de los agresores fueron vistos con pancartas, al lado de la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, hace pocos días. Curioso ¿no? Esto mismo se plantean desde el gobierno.
La distopía pospandémica sigue distorsionando la realidad y concentrando más la riqueza en poquísimas manos, mientras la inmensa mayoría planetaria, esclava de los caprichos de estos miserables se somete a una ficción democrática donde cree que elige los destinos de su pequeño país. Lucha, patea, pelea empantanada hasta los muslos, como la ratita que cayó en la leche y se esforzó en nadar hasta volverla mantequilla, los líderes de este segundo progresismo saben que deben avanzar en alternativas estratégicas en un escenario cambiante, cargado de mentiras desconcertantes, mientras la sociedad adhiere a conductores delirantes, prisioneras de un entorno digital y mediático que todo lo domina.
Estamos, como sugiere Ignacio Ramonet, en La era del conspiracionismo, título de su libro, editado recientemente por Siglo XXI; …”el desprestigio de los hechos, sacrificados en corrientes sucesivas de informaciones contradictorias entre sí, no es un ejercicio esclarecedor sino una práctica paranoica y desestabilizante que reemplaza la seguridad por la tensión y sacrifica la verdad comprobada y comprobable en favor de un vértigo cambiante y sin contenido, con lo cual lo que no concuerda con mi parecer o mis creencias no puede de ninguna manera ser cierto.
«Las redes sociales fueron creadas para confrontar, no para ahondar o matizar. Esa ‘lógica de choque’ es la que funda la teoría del complot y martiriza los cerebros en la creencia de que las propias convicciones son irrefutables, aun cuando lo contrario resulte evidente.”[1]
Dentro de este complejo momento, el presidente Lula da Silva, dentro de los BRICS, tomó la iniciativa de nombrar a la ex presidenta Dilma Rousseff como presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo NDB, banco que tiene el foro en Shanghái, China. A este organismo, acompañado por Brasil ha ingresado Argentina junto con Irán.
En esa línea de alternativas estratégicas, este miércoles 5 de abril, fecha en que se han cumplido 205 años del histórico abrazo entre los libertadores José de San Martín y Bernardo O’Higgins tras la victoria en la batalla de Maipú, victoria que aseguró la liberación de Chile de la corona española, el presidente Alberto Fernández viajó a Santiago de Chile para encontrarse con su par trasandino, Gabriel Boric y asegurar no solo el afecto y hermandad de nuestros pueblos, sino también asegurar el suministro de gas natural en los meses de invierno al pueblo chileno. En la oportunidad, también se reunieron de manera virtual con los mandatarios de México, Andrés Manuel López Obrador; de Cuba, Miguel Díaz-Canel; de Colombia, Gustavo Petro; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Bolivia, Luis Arce; de Honduras, Xioamara Castro; el primer ministro de Belice, Juan Antonio Briceño; la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez; Germán Umaña, ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia y el ministro de Finanzas, Planeación Económica y Tecnología de la Información de San Vicente y las Granadinas, país caribeño que ejerce la Presidencia Pro Tempore de la CELAC. [2] Además aprovecharon la oportunidad para celebrar una reunión regional contra la inflación y a la vez consolidar la UNASUR, dada la grave situación por la que atraviesa este continente, el de mayor desigualdad en el mundo.
Meses difíciles, años más que difíciles aún, exigen imaginación y acciones permanentes de nuestros dirigentes para poder vencer o atenuar los graves problemas que padecemos. Dentro de ellos, la inflación superó en Argentina el 100 % en el último año, en Cuba en el mismo período alcanzó al 39 %, en Colombia, el 13,1 %, en México, 7,8 %, Brasil, 5,8 %. Esto sin tener en cuenta a Venezuela que en 2022 llegó al 232 %. Fenómeno disparado por la guerra en Ucrania iniciada el año pasado y que hace estragos en las poblaciones pobres de la región.
Siempre empantanados, pero no vencidos parece ser la consigna de estos tiempos oscuros.
Columnista invitado
Roberto Gregorio Utrero
Nació en Tunuyán, Mendoza, en 1947. Casado, cuatro hijos, tres nietos y un bisnieto. Técnico Mecánico; Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública; Becario de la FUGEVAR, Río de Janeiro, Brasil (Política Fiscal) y de FUNDAP, San Pablo, Brasil (Políticas de gobierno y empresas públicas); Diplomado en Economía Política, FLACSO Argentina; Magister en Historia de las Ideas Políticas Argentinas, Facultad de Filosofía y Letras, UNCuyo; Doctorando en Ciencias Sociales, UNCuyo; ex asesor consultor en materia de cooperativas de la Asociación Internacional de la Seguridad Social AISS, Oficina Regional para las Américas, Buenos Aires; docente, presidente y fundador del Instituto Cultural Argentino Brasileño (ONG); ex asesor de la Dirección Provincial de Cooperativas; ex asesor de la Federación de Cooperativas Argentinas Limitada. FeCoVitA; ex asesor de la Dirección de Escuelas de Mendoza; ex asesor del Consulado General de Brasil en Mendoza; ex docente de la Universidad de Congreso y la DGE; escritor, autor de: La dama de Sao (1996) nouvelle editada en Brasil; Ensayo sobre la torpeza, novela inédita; Joaquím Machado de Assis, uma indagacao aberta e permanente (2005); Des cuentos Desencuentros (2011), Zeta Editores; De Extremadura a Cuyo, el viaje sin retorno (2012), Zeta Editores; Ferrocarriles Argentinos, destrucción recuperación, (2012) trabajo federal coordinado por Juan Carlos Cena; Supone que estorba (2013), novela inédita; Impulso civilizador y política de Estado en Mendoza, el Ferrocarril 1884-1914, tesis de maestría, Facultad de Filosofía y Letras, UNCuyo, (2014); Justificando ausencias (2015), novela inédita; La mujer del pintor (2016), novela inédita; La colmena ferroviaria, relatos de los Talleres Diesel (2020) Lucero y Maffioli Editores; Huir al terruño, el lento derrotero familiar, novela próxima a editarse, además de haber publicado diversos artículos en Argentina y el exterior; cronista semanal de Revista Con Nuestra América, blogspot editado los sábados desde Costa Rica.
Notas
[1] Revista Ñ N° 1013, 25 de febrero de 2023, pág. 14.
[2] Infobae, 5 de abril de 2023.


