De la derecha mentirosa esta que está a cargo del Poder real, sólo escuchamos mentiras. Cotejá su discurso con la realidad y lo verás. A tal punto que acusaban al kirchnerismo señalando «van por todo» cuando justamente es lo que ellos hacen desde el gobierno provincial. Es tanto el dinero, son tantos los vueltos. Los recursos que sostienen la megaminería y el fracking son cuantiosos.
Los principios de algunos, más bien endebles, se orientan a dejar pasar cualquier cosa. No contento con todo lo acumulado, el tándem Alfredo Cornejo / Rodolfo Suarez sigue acumulando. Llama mucho la atención que desde el Gobierno de Mendoza se venda una cosa que luego no se corrobora en la letra dura del proyecto enviado. Esto le hace mucho daño a toda la gestión del Estado.
Son realmente los patrones de la estancia y guay con quienes se atrevan a pedirles que respeten los acuerdos bajo los que hemos llegado hasta aquí, desde el punto de vista institucional. Reglas hechas a medida, a pedido de un poder omnímodo que suele expresarse en muchos más negociados de los escasos que se plantean en el video con que acompaño tu lectura.
«»Forum shopping»
«La letra chica detrás del plan de reforma de la Corte de Rodolfo Suarez
«Desde el Gobierno provincial aseguran que la ley que envió el Ejecutivo apunta a aportar transparencia y terminar con el «forum shopping». Sin embargo, en su articulado agrega la creación de altos cargos y no elimina la discrecionalidad para llamar a fallos plenarios.
«Ayer se presentó en la Legislatura el proyecto del gobernador Rodolfo Suarez para modificar el funcionamiento de la Suprema Corte. Desde el Ejecutivo han destacado que el espíritu es aportar transparencia al sistema eliminando la posibilidad de especular respecto a elección de una sala puntual para presentar acciones y mejorar así la distribución de tareas entre los siete magistrados. Si bien ese es un punto importante de la ley, detrás de ello agrega otros cambios sustanciales de los que poco se habla.
«Por un lado, la creación de altos cargos jerárquicos en la estructura del poder judicial. Por el otro, no establece un criterio claro para el llamado a fallos plenarios sino más bien todo lo contrario: abre varias vías para que distintos actores puedan solicitar que una causa se resuelva por esa vía, en la que el oficialismo tiene mayoría para inclinar la balanza. El otro punto conflictivo es el del manejo de los recursos administrativos.
«Según habían informado desde el Gobierno el proyecto de ley establecía parámetros determinados para llamar a fallos plenarios. Específicamente hablaba del uso de esa «herramienta» par los casos en los que esté afectado «un derecho colectivo o se plantee la inconstitucionalidad de la ley». Pero eso no se ve reflejado en los artículos de la ley.
«En concreto, el artículo 5 establece que se puede llamar a plenario «si la importancia o trascendencia de la materia a resolver así lo aconsejare». Es decir, quedará a criterio de los magistrados en qué caso usarlo.
«»La convocatoria a Tribunal en pleno para una causa deberá ser realizada por dos miembros de la sala sorteada, o el presidente de la Suprema Corte de Justicia, o por tres ministros de la Suprema Corte de Justicia», agrega dejando aún más discrecionalidad a ese tipo de decisiones. Por si eso fuese poco el Artículo 7 adhiere que el llamado a plenario se podrá hacer «en cualquier estado de la tramitación de una causa y hasta la celebración del acuerdo para dictar sentencia definitiva».
«Sin ampliación, con azar y más fallos plenarios: cómo será el funcionamiento de la Corte
«En el juego de poder que existe en la Justicia este no es un dato menor ya que le permitiría al oficialismo torcer cualquier fallo que le resulte incómodo o vaya en contra de sus propios intereses. Es decir, si el sorteo de tres jueces le da mayoría a la «oposición» para resolver una causa caliente y la forma en la que lo harían esos jueces no es conveniente al gobierno, tendrá la posibilidad de convocar a plenario donde cuenta con mayoría de cuatro a tres. Por un lado Dalmiro Garay, Pedro Llorente, Teresa Day y José Valerio, por el otro Mario Adaro, Omar Palermo y Julio Gómez. Sin dudas, ese punto es el que más tensión política generará cuando el proyecto se debata en la Legislatura.
«Pero no es el único. También se modifica la forma de elegir al vicepresidente primero y vicepresidente segundo de la Suprema Corte. Dejan de ser rotativos y -al igual que el presidente- se elegirán por mayoría simple del plenario. Es decir, el oficialismo tendrá los números para nombrar al presidente y los vicepresidentes del máximo tribunal. Esas tres personas tendrán el control absoluto de la administración de la Corte.
«»La Superintendencia sobre toda la administración de Justicia, con excepción de las materias comprendidas en la autarquía administrativa reconocida por ley al Ministerio Público Fiscal y al Ministerio Público de la Defensa y Pupilar, estará a cargo de una Sala Administrativa la cual estará integrada por el Presidente del Tribunal y los Vicepresidentes Primero y Segundo», establece el artículo 9. Esto incluye, entre otras cosas designar a los conjueces, funcionarios y empleados o aplicar sanciones disciplinarias.
«Justamente, el tema de las designaciones es otro punto poco difundido del proyecto de ley. Sobre todo en lo que respecta a la creación de altos cargos jerárquicos que autoriza la nueva normativa.
«El artículo 13 establece la creación del cargo de Administrador General «para el ejercicio de la función de la superintendencia administrativa». Además, agrega que quien ocupe ese cargo «tendrá una dedicación a tiempo completo e incompatibilidad funcional en el ejercicio de la profesión».
«Pero no es el único funcionario nuevo que se agregaría al máximo tribunal. El artículo 8 abre la posibilidad de crear dos Secretarías Judiciales para las cuales se nombrarán secretarios y prosecretarios siguiendo los requisitos de los artículos 153 y 154 de la Constitución de Mendoza.
«La eliminación del «Forum Shopping» es algo en lo que existe coincidencias puertas adentro del Poder Judicial. El sorteo de las causas entre todos los magistrados de la Corte -incluido el presidente- servirá para aportar transparencia y evitar manipulaciones. Pero detrás de ese mascarón de proa aparecen posibles segundas intenciones que tiñen de suspicacias el proyecto. Estas cuestiones podrán aclararse cuando el texto se trabaje en la Legislatura para llegar a una ley que resuelva los problemas que hoy existen en la Corte sin poner en riesgo la independencia del Poder Judicial.
«Mdzol.com
«Mariano Bustos
«7 de setiembre de 2022».


