Horacio Ferrer, poesía rioplatense por antonomasia
Tercera parte
Pequeñas historias se suman desde los escasos minutos de un tango canción y empujan el disfrute emocionado sin siquiera pedir permiso. Cada uno de los versos de una obra sentida se abre paso en el corazón de los sorprendidos, que luego harán suyo ese esmerado camino de búsqueda de despertar la ilusión de cada uno de sus replicadores. Cuando nos hallamos tarareando la Balada para un loco ya es demasiado tarde. Hemos sido ganados por ese decir inigualado.
Todo lo demás ha de estar orientado a resaltar el brillo de la gran ciudad, que alterna en cada esquina con la mugre que dejan sus paseantes. Los claroscuros de la megalópolis. Cuando terminás de admirar la fachada de una obra arquitectónica que le pone belleza al paisaje urbano, quizás te crucés con los ojos fatigados de un linyera que va detrás de unas pocas monedas para saciar el hambre y la sed. Alturas y profundidades en medio del caos de quienes se desplazan apurados.
Allí hay una parte del tesoro que retrató como pocos Horacio Ferrer, revitalizando el tango, volviéndolo a llevar a cumbres de alto consumo masivo. Por ello debemos alegrarnos que sea tan popular, puesto que el nivel de su poética -que se defiende sola y se halla transida de citas clásicas y reverberaciones del bajomundo- termina resultando un emergente social nada desdeñable. El tipo de público que espejan las obras de Piazzolla y Ferrer sigue siendo una buena noticia.
(viene de la entrega anterior)
Fallecimiento
Murió a los 81 años la tarde del 21 de diciembre de 2014 a raíz de una complicación cardíaca luego de permanecer varios días internado en el Sanatorio Güemes.
Fue velado en el salón «Montevideo» del Palacio de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires desde las once de la noche de ese día hasta las tres del día siguiente, siendo su velorio atendido por músicos, familiares, autoridades de la Academia del Tango y admiradores.
Sus restos fueron cremados en el Cementerio de Chacarita y sus cenizas dispersas en el Río de la Plata, entre su Uruguay donde naciera y la Buenos Aires donde viviera sus últimos cuarenta y seis años.
Obra
Libros
El tango, su historia y evolución (1959)
Discepolín, poeta del hombre de Corrientes y Esmeralda (1964)
Historia sonora del tango (1965)
Romancero canyengue (poemas. 1967)
Fray Milonga (Alfa. 1968)
El Libro del Tango. Arte Popular de Buenos Aires (ensayo, 3 tomos, 1970 y edición ampliada en 1980)
Loquita mía, (poesía, Galerna, 1978)
Existir, (poesía, Corregidor, 1996)
El siglo de oro del tango: compendio ilustrado de su historia (ensayo con ilustraciones y CD , Editorial El Mate, 1996)
La epopeya del tango cantado (2 tomos, Manrique Zago, 1998)
Inventario del tango (2 tomos, en coautoría con Oscar del Priore, Ed. Fondo Nacional de las Artes 1999)
1000 versos a Picasso, (poesía, Fundación Banco de la Provincia de Buenos Aires, 2001)
Versos Del Duende (Corregidor. 2003)
Enriquito Panza vacía: mascarada discepoliana, en un prólogo y cuatro actos (teatro, Ediciones Cooperativas, 2003)
Queréme así piantao…. Agüero Torres; Editor. 1980. 158 p. Libro de bolsillo.
Obras musicales
Algunos tangos
La última grela, (Tango con Astor Piazzolla, 1967)
Chiquilín de Bachín, (Tango con Astor Piazzolla. 1968)
Balada para mi muerte, (Tango con Astor Piazzolla. 1968)
Balada para un loco, (Tango con Astor Piazzolla. 1969)
Juanito Laguna ayuda a su madre, (Tango con Astor Piazzolla. 1968)
Loquita mía, (Tango con Julio De Caro. 1971)
Esquinero, (Tango con Pedro Laurenz. 1971)
El hombre que fue ciudad, (Tango con Armando Pontier. 1971)
Yo payador me confieso, (Tango con Osvaldo Pugliese. 1971)
Tu enúltimo tango, (Tango con Aníbal Troilo. 1971)
Presagio, (Soneto, Plaqueta con acuarelas de Josefina Robirosa). (1990)
Obras musicales
María de Buenos Aires, (Operita con Astor Piazzolla. 1968, editada)
El Pueblo joven (oratorio de dos mundos), (con Ástor Piazzolla, no editado)
Oratorio Carlos Gardel, (con Horacio Salgán, 1990, editado)
Tangos: Homenaje A Woody Allen (con Raúl Garello, 1990, editado)
Dandy, el príncipe de las murgas (operita con Alberto Magnone, 2004, no editada)
Tango suite Manuel de Falla (con Leo Sujatovitch, 2006, no editada)
Tango Suite de Pablo el poeta (con Leo Sujatovitch, 2007, no editada)
El rey del tango en el reino de los sueños (con Raúl Garello, 2007, no estrenada ni editada)
» Balada para un amigo» «Quema el alma» (tangos) ( con Eduardo Praino y Diego Tozzi, 2014 editados en el disco Quema el Alma de Eduardo Praino , 2020)
Discografía
La Ciudad de los Reos (álbum con música de Alberto Soifer 1973)
Horacio Ferrer dice su Romancero Canyengue con la guitarra de Agustín Carlevaro (Trova TL14. 1967)
Astor Piazzolla y Horacio Ferrer «en persona» (álbum con Astor Piazzolla. 1970)
Relato de la historia del tango (edición independiente de la Fábrica Argentina de Alpargatas. 1976)
Horacio Ferrer Poeta del Tango (DVD con Orquesta Típica Alfredo Marcucci, SAM produzioni, 2011)
«La pena no vale la vida» participación en la versión de «Balada para un loco» de la banda de rock argentina Brancaleone
La última grela
Tango
Música: Astor Piazzolla
Letra: Horacio Ferrer
Del fondo de las cosas y envuelta en una estola
de frío, con el gesto de quien se ha muerto mucho,
vendrá la última grela, fatal, canyengue y sola,
taqueando entre la pampa tiniebla de los puchos.
Con vino y pan del tango dulcísimo que Arolas
callara junto al barro cansado de su frente,
le harán su misa rea los fueyes y las violas,
llorando a la sordina, tan misteriosamente.
Despedirán su hastío, su tos, su melodrama,
las pálidas rubionas de un cuento de Tuñón,
y atrás de los portales sin sueño, las madamas
de trágicas melenas dirán su extremaunción.
Y un sordo carraspeo de esplín y de macanas,
tangueándole en el alma le quemará la voz,
y muda y de rodillas se venderá sin ganas,
sin vida, y por dos pesos, a la bondad de Dios.
Traerá el olvido puesto; y allá en los trascartones
del alba el mal, de luto, con cuatro besos pardos,
le hará una cruz de risas y un coro de ladrones
muy viejos sus extrañas novelas en lunfardo.
Qué sola irá la grela, tan última y tan rara,
sus grandes ojos tristes trampeados por la suerte,
serán sobre el tapete raído de su cara,
los dos fúnebres ases cargados de la muerte.
Las ciudades, Elena Roger
Milonga del trovador, Jairo
María de Buenos Aires, Lola Barrios Expósito


